MSF continúa su labor en Gaza pese al cierre inminente de su clínica por orden de Israel
Ciudad de Gaza, 31 dic (EFE).- La clínica de la oenegé Médicos sin Fronteras en la ciudad de Gaza continúa proporcionando servicios médicos a contrarreloj este miércoles a cientos de pacientes en vistas de su cierre, previsto en marzo tras el veto del Gobierno israelí a la organización en los territorios de la Franja de Gaza y Cisjordania ocupada.
«Desconozco los motivos de la suspensión (de MSF). Lo que sí sé es que no debería tener lugar y que estamos haciendo todo lo posible para mantener nuestra presencia aquí», declara a EFE Hunter McGovern, el coordinador de proyectos de MSF Francia en la capital gazatí.
El Gobierno de Israel anunció este martes que retirará mañana 1 de enero las licencias a 37 ONG que operan en Gaza y también en Cisjordania, entre ellas Médicos Sin Fronteras, al considerar que algunos de sus empleados «estuvieron involucrados en actividades terroristas».
«Nunca contrataríamos a sabiendas a personas que participan en actividades militares», rebatió en una declaración oficial Claire San Filippo, coordinadora de emergencia de MSF para Gaza. «Hacer públicamente tales afirmaciones sin pruebas pone en riesgo al personal humanitario y socava el trabajo médico crítico», denunció.
Tras el debilitamiento del sistema sanitario gazatí debido a más de dos años de ofensivas israelíes constantes, la clínica de MSF proporciona unos cuidados y una atención indispensables para una Gaza en crisis, según relata McGovern.
«Atendemos entre 150 y 200 pacientes al día. Tratamos heridas, cambiamos vendajes y ofrecemos también servicios de fisioterapia», explica el coordinador de proyectos.
«A menudo se percibe como una actividad ambulatoria, pero me gustaría destacar que esta atención salva vidas», puntualiza, subrayando que la clínica es uno de los pocos lugares del enclave palestino en el que se puede garantizar la esterilidad de los vendajes, lo que previene infecciones potencialmente mortales.
MSF contribuye, además, a suministrar agua potable en una zona de clima desértico, lo que, afirma McGovern, resulta indispensable para mantener la salud de sus habitantes.
Según datos de MSF, la organización atiende una de cada cinco camas de hospital y uno de cada tres partos en Gaza. Solo en 2025, suministraron 800.000 consultas externas y trataron más de 100.000 casos de trauma con 22.700 cirugías.
«Sin Médicos sin Fronteras, no podríamos recibir atención médica a diario. Sin ellos, no podría haber vuelto a caminar con normalidad», relata a EFE Jaled al Najar, de 20 años, quien recibió heridas de metralla en la pierna seis meses atrás.
Para Naama Abu Ganem, de 46, el cierre del local supondría «una verdadera catástrofe». Su hijo, víctima de un atropello en agosto de 2025, es uno de los pacientes que acuden a diario a la clínica.
En marzo de 2025, mientras proseguía la ofensiva del Ejército israelí en Gaza, el Gobierno de Benjamín Netanyahu introdujo nuevos requisitos para otorgar licencias a las ONG internacionales que operan en los territorios palestinos ocupados.
Además de detallar los nombres de todos sus trabajadores, Israel estipulaba como motivos para denegar el permiso negar la existencia de Israel como Estado judío y democrático, promover campañas de deslegitimación contra Israel, instar al boicot o apoyar el procesamiento de las fuerzas de seguridad israelíes en tribunales extranjeros o internacionales.
El Ministerio de la Diáspora también aseguró que las ONG afectadas ya fueron notificadas de que sus licencias se revocarán a partir del 1 de enero de 2026 y de que deben completar el cese de sus actividades antes del 1 de marzo. EFE
aa-ybp-fzb/jlp