En ayuda de los más vulnerables

El cantón de Ginebra es después del Tesino y Vaud, uno de los más afectados por el coronavirus. Keystone / Salvatore Di Nolfi

Suiza es uno de los países más ricos del mundo, con uno de los mejores sistemas de salud, pero la magnitud de la pandemia causada por el coronavirus hace que incluso los suizos necesiten ayuda humanitaria. La organización benéfica Médicos Sin Fronteras (MSF) cuenta con 12 especialistas en Ginebra que ayudan al hospital local, así como a las personas sin hogar y otros residentes vulnerables.

"Hoy en día, en Europa algunos de los sistemas de salud más avanzados del mundo se están hundiendo bajo la presión de la pandemia del Covid-19. Responder a las epidemias es el núcleo de lo que hacemos: intervenir cuando el sistema está desbordado y donde podemos poner nuestra experiencia en la gestión de emergencias para hacer un buen uso", comenta el presidente internacional de MSF, Christos Christou.

En las últimas semanas la agencia humanitaria, quizás más conocida por su trabajo en zonas de conflicto en países como el Yemen o la República Democrática del Congo, ha estado ampliando sus actividades en Italia, Bélgica, España, Francia, Noruega, Grecia y Suiza.

Al 4 de abril, la pequeña nación alpina ha registrado cerca de 19 000 pruebas positivas y más de 500 muertes. El cantón de Ginebra, en el oeste de Suiza, es una de las regiones más afectadas, con 2 700 casos confirmados de infección y 59 muertes.

"Si nos fijamos en Europa, la situación en Italia, España y Francia es más preocupante que en Suiza. El sistema sanitario aquí está organizado para responder a la crisis. Pero es la primera vez que una epidemia de esta magnitud golpea a Suiza desde la Gripe Española de 1918 que mató a 21 000 personas. Es la primera vez que los médicos suizos han tenido que enfrentarse a algo tan importante", explica Patrick Wieland, jefe de misión de MSF Suiza.

"Nuestro trabajo en Suiza es un signo de solidaridad con la población, que nos apoya en nuestras actividades en todo el mundo". Necesitamos estar aquí y en el extranjero, aunque sea un país rico. La gente necesita ayuda. Aportamos un valor añadido que es nuestra experiencia aprendida en el extranjero".


Apoyo médico

A petición de las autoridades sanitarias, dos médicos de MSF con experiencia en el tratamiento de epidemias de cólera y ébola en África prestan apoyo al Hospital Universitario de Ginebra (HUG) y comparten sus conocimientos sobre la forma de hacer frente a grandes crisis epidémicas.

El objetivo es compartir consejos sobre el manejo de los pacientes que han contraído Covid-19 y con la organización de equipos y servicios médicos en el hospital. Las autoridades de Ginebra predicen que el pico de infecciones llegará en unos diez días.

"Cuando hay una gran afluencia de pacientes, puede que no estén necesariamente acostumbrados a ver ese tipo de cosas. También deben tomar medidas muy estrictas para protegerse a sí mismos y a los pacientes. Los médicos de aquí saben todo eso, pero en teoría, nunca lo han practicado de verdad. Podemos transmitir esta experiencia", indica Wieland.

Bajo la coordinación del HUG, MSF también ha creado un equipo médico móvil de seis personas para proporcionar atención domiciliaria a los más vulnerables con COVID-19.

La carga de trabajo incluye pacientes positivos de COVID-19 que no necesitan ir al hospital, casos sospechosos que no han sido examinados y personas que han sido enviadas a casa desde el hospital pero que necesitan ser monitoreadas. Los casos de emergencia serán remitidos al hospital.

En colaboración con las autoridades de la ciudad de Ginebra, el organismo también ha asesorado a los servicios funerarios  públicos y privados locales sobre los procedimientos para evitar toda transmisión post mortem de la enfermedad.

Refugios para los desamparados

Se cree que entre 3 000 y 5 000 personas vulnerables viven en condiciones particularmente precarias en Ginebra. La pandemia ha golpeado duramente, interrumpiendo la labor de las asociaciones locales con las personas sin hogar y los migrantes que viven en refugios superpoblados, en las calles o en viviendas deficientes. Es posible que muchos de esos grupos marginados ya tengan mala salud y estén excluidos del sistema de atención de la salud. Encontrar comida se ha vuelto más complicado.

Las autoridades de la ciudad de Ginebra y las asociaciones locales se vieron obligadas a realojar urgentemente a las personas en los refugios para adaptarse a las nuevas normas sanitarias de emergencia introducidas hace un par de semanas. Esta semana, los rápidamente renovados cuarteles militares de Vernets abrieron para sus primeros inquilinos sin hogar. Los cuarteles y un refugio para refugiados podrán albergar hasta 530 personas, principalmente los sintecho, que actualmente se encuentran en refugios de protección civil y gimnasios escolares.

Esta semana el rápidamente renovado cuartel militar de los Vernets en Ginebra fue abierto a sus primeros nuevos inquilinos sin hogar. Keystone / Salvatore Di Nolfi

MSF transmite suss consejo a los recién llegados y al personal en el alojamiento temporal.

"Hemos puesto en marcha procedimientos de protección e infección en los refugios de Ginebra. Esto incluye aspectos como el mantenimiento adecuado de la distancia entre las personas, cómo montar las duchas y desinfectarlas, cómo lavar la ropa y ventilar el alojamiento o transformar ciertas cosas y prepararse para un posible confinamiento total", anota Wieland.

La estrategia de las autoridades ginebrinas de alojar juntas a las personas sin hogar ha sido criticada por algunas personas, que habrían preferido que el Estado las alojara en habitaciones de hotel individuales desocupadas, como se hace en otros lugares de Europa. Pero las autoridades de la ciudad han rechazado tal medida.

El 28 de marzo se llevó a cabo una distribución de productos de higiene y vales para tiendas de alimentos en cuatro lugares de Ginebra. © Nora Teylouni/msf

Mientras tanto, MSF también ha asesorado a las asociaciones locales y a las autoridades en la organización de cuatro puntos de distribución que se instalaron en Ginebra el 28 de marzo para repartir vales de comida y paquetes de higiene básica, pañales y jabón para 1 300 familias.

Por el momento, la organización benéfica médica ha desplegado a 12 personas en Ginebra, pero sus operaciones en Suiza podrían ampliarse. Recientemente llevó a cabo una evaluación en Lausana sobre la situación de los más vulnerables y tiene previsto visitar el cantón del Tesino esta semana.

Aplicación de la Cruz Roja

Hasta la fecha, más de 40 000 personas se han adherido al enlace Five up (Cinco arriba), puesto en marcha en Suiza por la Cruz Roja Suiza y la Sociedad de Servicios Públicos de Suiza, que tiene por objetivo proporcionar un espacio para la coordinación de los grupos de voluntarios. Se han establecido unos 2 300 contactos entre personas necesitadas y voluntarios, dijo la Cruz Roja Suiza el 26 de marzo.

Los voluntarios ayudan a las personas en situación de riesgo con sus compras o cuidan a los hijos de los que tienen que trabajar durante el encierro.

"Hay una gran demanda, pero la solidaridad es grande", dijo Maximiliane Basile, director de Five up. Dijo que ha habido numerosas ofertas de ayuda de los voluntarios, pero que la situación se está volviendo más tensa y que el número de llamadas de personas en riesgo aumenta constantemente.

A diferencia de los grupos organizados en los medios de comunicación social, la aplicación permite una visión general directa de dónde se necesita la ayuda y dónde hay voluntarios disponibles. Para las personas mayores que no disponen de un teléfono inteligente ni de acceso a la aplicación, se ha creado una línea telefónica especial

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