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Muestras de relojería fina en un momento difícil

La relojería siente el peso de la guerra, la crisis y la epidemia. Keystone

La guerra en Irak, la crisis económica mundial,y las medidas preventivas contra la neumonía atípica, SRAS, echan sombra a las dos ferias de relojería más importantes de Suiza, las de Basilea y Ginebra.

Este contenido fue publicado el 02 abril 2003 - 13:50

"Baselworld" y el Salon Internacional de Alta Relojería corren el riesgo de acusar menor asistencia de expositores y de visitantes.

Las autoridades federales y de los cantones de Basilea-Ciudad y de Zúrich encaran medidas preventivas contra la propagación de la peligrosa enfermedad viral SRAS (neumonía atípica), antes de la Feria de Relojería de Basilea.

La exposición en Basilea y Zúrich comienza este jueves y muchos de los 6.000 compradores y visitantes esperados provienen de las zonas afectadas por el SRAS en el sureste asiático.

Más de 2.000 expositores de 40 países presentan en las instalaciones de "Baselworld" varias novedades de la relojería de lujo. Se calcula que unos 80.000 visitantes apreciarán las propuestas del mercado más importante del mundo en el sector del reloj de lujo.

Los expertos estiman que los fabricantes de este tipo de relojes suelen concretar entre 35 y 60% de su futuro volumen anual de negocios. Los compradores mayoristas del mundo entero acuden regularmente a la Feria de Basilea, que este año realiza su 31 edición.

Pero las cosas no son tan buenas en esta ocasión: la economía está por los suelos, hay guerra en Irak y la neumonía asiática, SRAS, se extiende como un mal misterioso.

Menos visitantes, menos negocios

El portavoz de la Feria de Basilea, Herbert Siegert, presume una probable declinación de visitantes y de la cifra de negocios. "Las condiciones no podían ser peores", señala. "Baselworld" espera desde ya un número reducido de personas provenientes de ultramar.

Los organizadores piensan recibir un total de 80.000 visitantes, 2.500 menos que el año pasado. 73% de esa cantidad eran turistas europeos, quienes seguramente ratificarán su fidelidad a pesar de la situación delicada.

Asia y EE UU, mercados principales

Los europeos tienen, sin embargo, un papel secundario en el comercio de la relojería, porque los mercados principales están en Estados Unidos, y en el Medio y el Lejano Oriente. Es decir que si faltan tales compradores, surge el ambiente de crisis.

René Kamm, presidente del consejo de administración de Messe Schweiz (Ferias en Suiza), calcula que esta vez habrá menos visitantes en Basilea. "Creemos que las consecuencias serán negativas en el rubro visitantes", declaró al semanario 'Sonntagszeitung', al tiempo de situar la baja entre 15 a 20%.

2003: un año muy difícil

"2003 será un año bastante cruel para la industria de la relojería", declaró a swissinfo, Markus Köchli, redactor adjunto de la revista especializada zuriquesa, 'HandelsZeitung'.

Köchli considera que debido a la situación coyuntural poco alentadora para los próximos meses, disminuirá considerablemente el número de pedidos de compra. El periodista calcula que rondaría el 20%, equivalente a unos 2.000 millones de francos.

SARS también afecta a las Ferias

A ello se suma la enfermedad viral, denominada SRAS, que podría también jugar una mala pasada a los expositores en Basilea, ya que numerosos compradores y clientes de Asia no pueden abordar el avión.

Además, la incómoda situación económica toca fondo, y este hecho repercute negativamente en el sector de la relojería de lujo, que, sin embargo, no siente tanto como los otros sectores de consumo.

Esto no impide, empero, que tenga efectos en la industria de la relojería suiza. En el año 2000 exportó relojes por un valor de 10.000 millones de francos, más de la mitad por la venta de relojes de lujo.

A pesar de la crisis, "Baselworld" vuelve a ampliar su superficie de exposiciones. Una parte de la muestra se realiza en Zúrich. Con un total de 2.163 expositores, la Feria de Basilea conserva el interés ratificado el año pasado (2.195 expositores).

Competencia con Ginebra

Una muestra similar a la de "Baselworld" (desde el 3 de abril), es la denominada "Salón Internacional de la Alta Relojería", que tendrá lugar por decimotercera ocasión en la ciudad de Ginebra, a partir del 7 de abril.

Su meta es atraer el segmento de los relojes de lujo con marcas nobles, entre ellas Richemont. A diferencia de la muestra de Basilea, la de Ginebra es sólo para especialistas.

Las dos muestras se "arrebatan" clientes entre sí. Las marcas IWC y Jaegger-Le Coultre, por ejemplo, se "mudaron" a Ginebra.

El director de la exposición relojera en Ginebra, Rodolphe Huser, tiene menos preocupaciones que los de Basilea. En su opinión, todos los grandes están presentes. No obstante, Huser también espera menos visitantes extranjeros que el año pasado.

A la muestra de Ginebra, que en el 2002 fue visitada por unas 10.000 personas, acuden 16 grupos de relojería. La superficie ferial cuenta con 18.000 metros cuadrados.

La pequeña "guerra" entre Basilea y Ginebra parece haberse tranquilizado. Al menos ya se ponen de acuerdo, desde el año pasado, sobre las fechas de realización de las dos ferias.

swissinfo, Christian Raaflaub
(Traducción: Juan Espinoza)

Contexto

"Baselworld"
3-10 de abril en Basilea y en Zúrich.

"Salón Internacional de la Alta Relojería"
7-3 de abril en Ginebra.

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