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No habrá prueba de VIH para refugiados

Los centros de registro de solitantes de asilo (en la foto, el de Basilea) no serán obligados a la prueba del VIH. Keystone

Los solicitantes de asilo no serán sometidos a un análisis sistemático de SIDA tras su entrada a Suiza. Las autoridades piensan proponer más bien pruebas voluntarias.

Este contenido fue publicado el 23 junio 2004 - 08:43

Ayuda suiza contra el SIDA saluda el rechazo del proyecto que había provocado polémica.

"No habrá prueba obligatoria para los solicitantes de asilo ni para los otros grupos de la población". En un comunicado conjunto, la Oficina Federal de Salud Pública y la Oficina Federal de Refugiados (OFR)abandonan un proyecto revelado en enero por el semanario 'NZZ am Sonntag'.

Según el periódico zuriqués, la OFSP pensaba introducir una prueba de VIH en los cinco centros suizos para solicitantes de asilo. Con esta medida se trataría de tomar en cuenta una realidad innegable: un gran número de personas en espera de asilo provienen de regiones muy golpeadas por el SIDA, como es el caso en África subsahariana.

Tras esta revelación, varias organizaciones - entre ellas Ayuda suiza contra el SIDA -, han puesto énfasis en los efectos perversos que tendría la medida.

En realidad, el programa de examen del VIH no había sido presentado con carácter obligatorio, pero las asociaciones concernidas dudaban que un solicitante de asilo recién llegado a Suiza pudiera sentirse totalmente libre, por encontrarse en una posición débil.

Elección independiente

Para justificar la renuncia al proyecto, las dos oficinas federales se refieren a las conclusiones de un grupo de trabajo conjunto que milita en favor de una acción preventiva.

"Esta renuncia (al proyecto) no se debe a presiones externas", señala el portavoz de la Oficina Federal de Refugiados (OFR), Dominique Boillat.

"Además, la ODR jamás consideró que pruebas obligatorias pudieran ser aplicables en la práctica", precisa Boillat.

De todos modos conviene recordar que durante la campaña electoral de 2003, el partido Unión Democrática de Centro (derecha dura)había propuesto la expulsión llana y simple de los solicitantes de asilo seropositivos.

Como fuera, Ayuda suiza contra el SIDA ha recibido con alivio el anuncio que revierte la medida. Valora asimismo el camino elegido por las dos oficinas federales, fundándose en la consulta y en la elección libre.

Buscar la cooperación

Pero todo programa de examen y diagnóstico debe sujetarse a las normas de protección de datos personales. "Únicamente bajo esta condición se podrá contar con la cooperación de las personas afectadas y con la seguridad de que los tests de diagnóstico del VIH tengan el efecto esperado", subraya la Asociación suiza contra el SIDA.

La Organización suiza de ayuda a los refugiados, OSAR, tiene la misma opiniäon. "Saludamos esta decisión (el abandono del proyecto) porque va en el sentido correcto. Se corresponde además con el punto de vista formulado por el Consejo Federal (gobierno) durante la última sesión parlamentaria", precisa la OSAR.

La OSAR aprueba también las medidas de prevención propuestas por la ODR y la OFSP. "Es muy importante informar a los solicitantes de asilo y ofrecerles tests voluntarios. Sólo falta definir la manera en que será ofrecida esa prueba", señala Jurg Schertenleib, de la OSAR.

"La nueva línea planteada por las dos oficinas federales -añade el portavoz- es coherente con el conjunto de la política suiza sobre el SIDA. Además costará menos que un programa de pruebas sistemática".

Las nuevas rutas

Concretamente, la ODR y la OFSP quieren reforzar la prevención del SIDA entre los solicitantes de asilo. Y hacerlo en el marco del control sanitario en las fronteras.

La palabra clave desde ahora es sensibilización. "Está prevista la realización de nuevo material audiovisual que informe sobre las principales formas de contaminación, tomando en cuenta los aspectos culturales", sostienen en ambas reparticiones.

"Para hacerlo conviene elaborar cuanto antes los medios, expedientes, folletos y otras plataformas de información necesarias y planificar, de aquí al otoño de 2004, las medidas para ponerlas en práctica".

Al mismo tiempo, las dos oficinas federales quieren abocarse a la mejor manera de proponer pruebas voluntarias a los solicitantes de asilo.

swissinfo y agencias

Contexto

Según la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP), en 1992 se llegó a un máximo de 2.144 tests de VIH positivos.

Después de esa fecha, el número anual de seropositivos fue descendiendo hasta 2001, cuando volvió a subir.

Esa tendencia ha sido confirmada en 2002: fueron registrados 789 tests positivos; es decir, un aumento de 24.8% con respecto a 2001.

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