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Balance positivo de presidencia suiza del Consejo de Europa

Una nueva era se anuncia para la Corte Europea de derechos Humanos. Keystone

El buen papel desempeñado por Suiza al frente del Consejo de Europa quedó en evidencia con las felicitaciones expresadas por la Asamblea Parlamentaria de Estrasburgo. El balance que hace la ministra de Exteriores, Micheline Calmy-Rey es positivo, a pesar de algunos fracasos.

Este contenido fue publicado el 16 mayo 2010 - 10:00

Seis meses representan un período demasiado corto para resolver todos los problemas planteados al Consejo de Europa. Pero la pequeña Suiza consiguió alcanzar un gran objetivo: bajo su presidencia obtuvo el lanzamiento de la reforma de la Corte Europea de los Derechos Humanos.

Una reestructuración imperativa para un tribunal ahogado por recursos, que desde hace años es objeto de discusiones, pero que no logra salir del impasse. Y, justamente, sacarlo de esa situación era el objetivo prioritario que Suiza se había fijado para su presidencia semestral del Comité de Ministros, órgano ejecutivo del Consejo de Europa.

Berna supo concretizar este objetivo. Los 47 Estados miembro del Consejo de Europa, reunidos en febrero en el marco de una conferencia ministerial en Interlaken, aprobaron por unanimidad una declaración y un plan de acción para el futuro de la Corte de Estrasburgo, en la que 120.000 recursos están y por la que 2000 más cada año.

Los Estados miembros se comprometieron a una doble tarea. La primera, adoptar una serie de medidas al nivel nacional para asegurar que la protección de los derechos fundamentales sea garantizada para cada ciudadano del Estado concernido. Esas medidas deberían entrañar una reducción sustancial de los recursos que llegan a Estrasburgo.

La segunda concierne al trabajo que los Estados deberán hacer en el seno mismo del Comité de Ministros, con el fin de permitir una resolución más rápida de todos los casos de violación de los derechos humanos.

La Asamblea elogia a Suiza

La ‘Declaración de Interlaken’ y el plan que la acompaña constituyen un real avance para una mayor eficacia de la Corte Europea de los Derechos Humanos. Los méritos de Suiza fueron reconocidos por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) que explícitamente felicitó a Suiza en una resolución.


Estas felicitaciones fueron reiteradas en múltiples ocasiones por el presidente del APCE, Mevlüt Cavusoglu. “Queremos felicitar a la presidencia suiza por sus esfuerzos tendientes a hacer más eficaz la Corte Europea de los Derechos Humanos, esfuerzos que cuentan con el apoyo sin reserva de la Asamblea”, declaró esta semana en Estrasburgo, ante el Comité de los Ministros, con ocasión de la entrega de la presidencia del organismo de Suiza a Macedonia.

Con una invitación a todos los órganos del Consejo de Europa a “trabajar de manera concertada” en la dirección trazada por la ‘Declaración de Interlaken’, el presidente del APCE subrayó el fortalecimiento del diálogo con el Comité de Ministros que se produjo bajo la presidencia suiza, con la “participación activa y directa” de la responsable suiza de la cartera de Exteriores, Micheline Calmy-Rey.

Una experiencia gratificante

Al presentar el informe de su actividad semestral, la jefa de la diplomacia suiza rindió homenaje por su parte a “la excelente colaboración” entre las diversas instancias, gracia a las cuales “la presidencia de Suiza fue un éxito”. Al hablar de una “experiencia muy enriquecedora”, Micheline Calmy-Rey expresó su satisfacción con relación a los resultados obtenidos en Interlaken, cualificándolos de “punto culminante” de la presidencia suiza.

“El buen funcionamiento de Corte es importante para la salvaguarda de los derechos humanos en el continente europeo”, subrayó la ministra.

Otra fuente de satisfacción durante la presidencia suiza: la ratificación por Rusia del Protocolo 14 del Convenio de Salvaguarda de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, que introduce un mecanismo de filtración para un funcionamiento más eficaz de la Corte de Estrasburgo. Rusia era el único Estado que no lo había ratificado, lo que bloqueaba el proceso de reforma.

El desafío bielorruso

Pero no hay rosa sin espinas. A pesar de sus esfuerzos, Suiza no llegó a alcanzar todos sus objetivos. El fracaso más doloroso concierne a Bielorrusia, con la cual la presidencia suiza multiplicó sin embargo los contactos “para favorecer su acercamiento al Consejo de Europa”, según las palabras de Micheline Calmy-Rey. Esta última recordó que, con ese fin en particular se había reunido con el presidente bielorruso Alexander Loukachenko.

Pero los esfuerzos de Suiza no fueron recompensados. Así, en marzo, dos penas de muerte fueron ejecutadas en Bielorrusia. “El tema de la abolición de la pena de muerte, o, primeramente, de la moratoria, mantiene una importancia capital”, afirmó la ministra suiza y exhortó a las presidencias siguientes a continuar los esfuerzos en ese sentido.

A pesar de ese fracaso, la responsable de la diplomacia suiza está convencida de que todavía es posible ganar ese combate. “No obstante las grandes dificultades, estoy convencida de que debe continuar el acercamiento para poder acoger un día a Bielorrusia en nuestra familia paneuropea”, declaró.

Una visión compartida por Mevlüt Cavusoglu quien recordó que, en respuesta a estas dos ejecuciones, la Asamblea Parlamentaria había suspendido todo contacto de alto nivel con las autoridades bielorrusas. “A pesar de eso, tenemos, a mi parecer, con relación al pueblo bielorruso, la obligación moral de estar más presentes y más implicados en el país”, concluyó el presidente del APCE.

Sonia Fenazzi, swissinfo.ch
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

Oportunidad perdida

Si globalmente, Micheline Calmy-Rey se declaró satisfecha de los progresos realizados durante la presidencia suiza, la ministra suiza de Exteriores no ocultó que falta mucho por hacer en Estrasburgo en favor del fortalecimiento de las instituciones democráticas y de los derechos humanos en Europa.

Bielorrusia no es el único país que requiere reformas. La ministra suiza citó también a Bosnia Herzegovina y Georgia.

Miembro de la delegación suiza ante la Asamblea Parlamentaria de Estrasburgo, el diputado socialista Andreas Gross es menos elogioso sobre la presidencia suiza. En una carta al diario Basler Zeitung, afirmó que “Suiza no valoró la complejidad de los problemas en Albania, Moldavia y Bosnia Herzegovina”.

El parlamentario considera además que el gobierno suizo “perdió una gran oportunidad” para aumentar el sentido de responsabilidades con relación al respeto de los derechos humanos en el seno de la Confederación.

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SUIZA Y EL CONSEJO DE EUROPA

Suiza ejerció la presidencia rotatoria y semestral del Comité de los Ministros del Consejo de Europa del 18 de noviembre de 2009 al 11 de mayo de 2010.

Berna se dio tres prioridades para esta presidencia: la garantía del mantenimiento de los derechos humanos y de la preeminencia del derecho, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el mejoramiento de la transparencia y de la eficacia del Consejo de Europa.

Órgano ejecutivo del Consejo de Europa, el Comité de los Ministros está integrado por los encargados de Exteriores de los Estados miembros.

Fundado en 1949, el Consejo de Europa cuenta con 47 miembros. Suiza forma parte de la entidad desde el 6 de mayo de 1963 y dispone de una representación permanente en Estrasburgo desde 1968.

Los objetivos del Consejo de Europa son la defensa de los derechos humanos, del Estado de derecho y de la democracia.

Además del Comité de Ministros, el Consejo de Europa consta de tres órganos: la Corte Europea de los Derechos Humanos, la Asamblea Parlamentaria y el Congreso de los poderes locales y regionales.

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