Bicentenario: ¿Qué celebra América Latina?

Afiche del evento organizado por la SCILA. swissinfo.ch

“Libres y unidos”, España y la América Iberoamericana celebran este 2010 “ese deseo máximo de liberación” que condujo a la independencia en las ex colonias, y a la Constitución de Cádiz en la otrora Madre Patria.

Este contenido fue publicado el 27 octubre 2010 - 21:16
Marcela Águila Rubín, Lugano, swissinfo.ch

“La celebración de este bicentenario es una ocasión para reflexionar en el pasado pero sobre todo para establecer la agenda del futuro”: Madrid.

“España quiere ser más parte en el proyecto del futuro de Iberoamérica. No queremos vivir sólo de la historia”, precisó el cónsul general de España en Zúrich, Eduardo Junco Bonet, al hablar acerca de la “Visión Española sobre el Bicentenario de las Repúblicas Americanas”.

En el marco de la mesa redonda ‘Más Allá del Bicentenario, ¿qué celebra América Latina?’, el diplomático recordó que hace 200 años de uno y otro lado del Atlántico se gestaban sendos movimientos libertarios. En España, bajo la opresión napoleónica, la “oleada liberal” llevaría a la promulgación de la primera Constitución del país dos años más tarde (1812). En América, a la Independencia de España.

Este año, informó el diplomático, y en conmemoración, Madrid emitió un sello postal cuya leyenda ‘Libres y Unidos’, marca esa síntesis.

Organizada por la Sociedad Cultural Ibero-Latino-Americana, la mesa redonda reunió en la ciudad de Lugano (Tesino) a diplomáticos, autoridades suizas, académicos y especialistas de Iberoamérica en los ámbitos de la cultura y la migración.

El milagro venezolano

Al disertar sobre el ‘Desarrollo Cultural en la República Bolivariana de Venezuela Hoy’, el embajador en Suiza de ese país sudamericano, César Osvelio Méndez, habló de los esfuerzos del Gobierno del presidente Hugo Chávez en ese renglón y una de cuyas máxima expresiones es la erradicación total del analfabetismo.

En el lapso de año y medio, con apoyo de Cuba y el respaldo del programa de la isla ‘Yo si puedo’, Caracas logró enseñar a leer a millón y medio de venezolanos, amén de que consolidó los proyectos necesarios para que los sectores sociales que habían quedado marginalizados de la educación volvieran a las aulas en los niveles de educación primaria, secundaria y universitaria.

Venezuela, recordó el diplomático, es el quinto país a escala mundial con el mayor número de estudiantes al nivel universitario. Se refirió igualmente a otro ejemplo internacional de su país en el ámbito de la educación: el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles.

La estrategia, que busca salvar de la exclusión -y los riesgos consecuentes- a los muchachos (as) de sectores económicamente desfavorecidos, nació hace tres décadas, bajo la batuta del profesor Antonio Abreu, y se ha consolidado en los últimos años para pasar de 20 mil a 400 mil integrantes. “En cada pueblo hay un núcleo” subrayó el embajador al evocar ese sistema conocido en el mundo como “el milagro venezolano”.

El retorno ecuatoriano

En su oportunidad, el representante oficial de Ecuador ante Suiza, Rafael Paredes Proaño, se refirió a la ‘Interculturalidad Ecuatoriana y la Migración’. En su ponencia, el diplomático abordó los ires y venires de la población de su país al exterior y de otras poblaciones al Ecuador.

Recordó que la debacle económica de 1998 generó “la mayor estampida migratoria de la historia del país”. De 12 millones de ecuatorianos, tres millones cruzaron las fronteras, la mayoría hacia Estados Unidos y España, pero también hacia otros países, incluida Suiza.

Hoy, como consecuencia del endurecimiento de las políticas antiextranjeros, pero sobre todo merced a la introducción de políticas sociales más contundentes, esa enorme diáspora ha emprendido el camino de regreso.

“Con el respaldo ciudadano, el perfil del Ecuador se ha modificado en los últimos cuatro años”, subrayó el embajador al recordar también que ese país andino no exige visa a quienes pretenden ingresar en él, además de que facilita la inmigración.

La nueva agenda colombiana

Al hablar sobre ‘La República de Colombia en el Panorama Internacional’, la embajadora en Suiza de ese país sudamericano, Claudia Turbay Quintero, aludió a los avances y desafíos de un país sumido en muchos años de violencia. “Los gobiernos han tenido que priorizar el tema de la seguridad”, destacó.

Empero, añadió, Colombia busca consolidar la integración regional, y no sólo en temas económicos, y cree en el multilateralismo, el diálogo respetuoso y la cooperación con otros países.

En un rápido repaso a la agenda del Gobierno de Colombia, en el poder desde el pasado 7 de agosto, Claudia Turbay, se refirió a la decisión de incorporar temáticas como los derechos humanos, y actores, como los sindicalistas y las ONG, como voceros calificados y protectores de minorías, del trabajo, de los derechos humanos, del medio ambiente.

Derechos Humanos

En el ámbito internacional, subrayó la aspiración de su país de formar parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de su decisión de diversificar las relaciones internacionales y su agenda con Estados Unidos (para ampliarla del tema de la seguridad a los de la ciencia, la cooperación energética o los derechos humanos); de consolidar los nexos con sus vecinos (superar por ejemplo la crisis con Ecuador, generada tras la ofensiva militar contra las FARC en territorio ecuatoriano en 2009).

“Se están haciendo cambios en Colombia”, destacó la diplomática. A guisa de ejemplo, se refirió a la propuesta hecha por el vicepresidente Angelino Garzón de incorporar una cláusula de respeto a los derechos humanos en los acuerdos de libre comercio (un aspecto criticado a Bogotá y que ha obstaculizado la firma de un TLC con Estados Unidos).

Destacó igualmente los proyectos de ley de las nuevas autoridades colombianas para la restitución de tierras y la reparación de víctimas de la violencia, tanto por parte de grupos legales como del Gobierno. Iniciativas que buscarían resarcir una deuda con millones de colombianos y sobre las que el presidente Juan Manuel Santos dijo y la embajadora Claudia Turbay recordó:

“… habrá valido la pena ser Presidente de la República si tan sólo este proyecto a favor de víctimas y desplazados se hace realidad”.

SCILA

El 22 de noviembre de 1963, se funda la institución con el objetivo de reagrupar a las personas de lengua madre española y a los miembros de la comunidad tesinesa conocedores del idioma, ofreciendo una concreta posibilidad de practicarlo y difundirlo, como así también profundizar el conocimiento de la cultura ibero- latinoamericana.

De esta forma, la SCILA se sumaba a otras instituciones similares existentes en Basilea, Berna, Ginebra y Zurich, todas creadas por personas que habían nacido o vivido en la Península Ibérica o en América Latina, muchos de los cuales hispanistas apasionados con grande sensibilidad cultural, amantes de la riqueza de la lengua y civilización hispano-americana.

Fuente: SCILA

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