Suiza anuncia camino de vuelta a la normalidad

Personas hacen cola fuera de un supermercado durante el brote de la enfermedad coronavirus (COVID-19) en Ginebra, Suiza, el 14 de abril de 2020. REUTERS/Denis Balibouse reuters_tickers

Suiza saldrá del confinamiento en tres etapas a partir del 27 de abril con la reanudación de servicios personales, para continuar con el reinicio de actividades escolares el 11 de mayo. En la tercera fase, que empieza el 8 de junio, se contempla la reapertura de bares y restaurantes, según ha anunciado el Gobierno este jueves.

Este contenido fue publicado el 16 abril 2020 - 14:03

“La transición comienza y será gradual para no arruinar lo que hemos logrado, en particular con el seguimiento de las recomendaciones por parte de la población”, señaló el ministro de Salud, Alain Berset, en conferencia de prensa.

“Debemos mantener la prudencia y la modestia. Mantener la distancia social y las medidas de higiene”, acotó.

Las disposiciones para el desconfinamiento obedecen al hecho de que las medidas para frenar el avance de la pandemia han dado fruto y se ha reducido el número de contagios y de decesos por  coronavirus, destacó por su parte la presidenta suiza, Simonetta Sommaruga.

Esta implementación por etapas, añadió Sommaruga, “permitirá igualmente que las empresas nos presenten un concepto de protección previo a la reapertura”.

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Primera etapa: 27 de abril de 2020

Como primer paso, a partir del 27 de abril, el Gobierno decidió relajar las restricciones para actividades que involucran pocos contactos directos, que no causan flujos significativos de personas y para las cuales los planes de protección son fáciles de configurar:

Los hospitales podrán realizar nuevamente todas las operaciones y los consultorios médicos, reanudar sus actividades normales, esto incluye prácticas dentales, fisioterapia y masajes médicos.

Asimismo, los allegados, y ya no solamente los familiares, podrán asistir a los funerales de sus seres queridos.

Podrán reabrir los establecimientos que ofrecen servicios relacionados con el contacto físico, como peluquería, masajes, tatuajes o salones de belleza; las tiendas de bricolaje, centros de jardinería, viveros y floristería, así como las instalaciones públicas de autoservicio, como las estaciones de lavado.

Las tiendas de alimentos que ofrecen otros productos además de los bienes de consumo cotidianos podrán reabrir toda su área de ventas.

Vuelta a la escuela

En la segunda fase, que arrancará el 11 de mayo, se incluye la vuelta a las aulas en la enseñanza obligatoria. A este respecto, las autoridades sanitarias subrayaron que la población infantil no es vector de contagio.

“Los niños no fueron tocados por el coronavirus”, subrayó el responsable de Epidemiología de la Oficina Federal de Salud Pública, Daniel Koch.

También a partir del 11 de mayo se contempla la apertura de los comercios, pero una decisión detallada al respecto será comunicada el 29 de abril y dependerá de la evolución de la situación sanitaria.

Con base en ese desarrollo se decidirán igualmente las precisiones de la tercera etapa en la que se incluye la reapertura de bares y restaurantes, museos, cines, etc.

Los resultados obtenidos en las primeras etapas determinarán igualmente el avance en las medidas de desconfinamiento o, en caso contrario, de retroceso. “No queremos reiniciar de una manera precipitada que afecte luego la reanudación de las actividades”, subrayó el ministro de Economía, Guy Parmelin.

El consejero federal anunció, por otra parte, que los jóvenes que realizan aprendizajes obtendrán sus diplomas en el tiempo previsto y serán evaluados no mediante exámenes, sino con trabajos prácticos.

Trabajadores vulnerables

Las autoridades indicaron igualmente que las personas vulnerables no tendrán la obligación de acudir a sus puestos laborales.

En términos concretos, el empleador debe permitir que estas personas trabajen desde casa, si es necesario, proporcionándoles tareas de reemplazo adecuadas. Si la presencia en el lugar de trabajo es esencial, el empleador debe proteger a la persona en cuestión adaptando los procedimientos o el lugar de trabajo. 

La persona vulnerable puede rechazar una tarea si considera que los riesgos para su salud son demasiado altos. Si no es posible que trabaje en su casa o en su lugar de trabajo, el empleador debe concederle permiso mientras continúa pagándole su salario. El empleador puede requerir un certificado médico que indique por qué se considera que la persona vulnerable es así.

En cuanto a los trabajadores autónomos, uno de los sectores más golpeados por la suspensión de actividades, podrán beneficiarse del seguro por pérdida de ganancias.

Aquellos con ingresos anuales de entre 10 000 y 90 000 francos podrán recibir 196 francos por día, con carácter retroactivo.

Un mes antes…

La propagación del coronavirus llevó al Gobierno suizo a decretar la situación “extraordinaria” en el país y a imponer, el 27 de marzo, restricciones en diversas áreas, incluidas las concentraciones en sitios públicos. Actualmente están prohibidas las reuniones de más de cinco personas y los infractores reciben multas de 100 francos.

Escuelas, bares, restaurantes, instalaciones deportivas y espacios culturales están cerrados y solamente las empresas que proporcionan bienes esenciales a la población, como supermercados, panaderías y farmacias, permanecen abiertas, así como los bancos y las oficinas de correos.

Las restricciones inicialmente impuestas hasta el 19 de abril fueron prolongadas hasta el día 26 del mismo mes.

De acuerdo con el anuncio hecho este jueves, la reducción de las restricciones se llevará a cabo de manera gradual y con base en la evolución de la pandemia.

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