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La aprobación por doble mayoría no es una peculiaridad suiza

Un baluarte contra el dominio de los más fuertes - y a veces también contra la voluntad del pueblo: la Casa de los Cantones en Berna. Keystone

Los resultados de las votaciones del domingo en Suiza han reavivado el debate sobre una particularidad del sistema político del país: la doble mayoría que hizo fracasar la iniciativa “empresas responsables”. La mayoría de los votantes la aprobaron, pero no la mayoría de los cantones. Reflexión sobre un mecanismo que conocen también otros países.

Este contenido fue publicado el 03 diciembre 2020 - 13:12

37 550 votos de diferencia: la iniciativa “empresas responsables” fue aprobada por el 50,7% de los votantes. Sin embargo, al final del día el veredicto fue negativo, porque la mayoría de los cantones votó en contra.

¿Qué ocurrió? ¿Nuestra tan alabada democracia directa – ningún país convoca a sus ciudadanos tan a menudo a las urnas como Suiza – es una farsa y un engaño? ¿La elogiada democracia directa solo lleva a lo absurdo?

Si nos basamos exclusivamente en las estadísticas, tenemos que admitir que hay mucho ruido y pocas nueces. Desde la introducción de la iniciativa popular en 1891, se han presentado 481 propuestas y solamente dos fracasaron por no reunir una mayoría de los cantones a favor: la iniciativa para la protección de los inquilinos y consumidores en 1955 y la iniciativa “empresas responsables” del pasado 29 de noviembre.

Sin embargo, el fenómeno dice mucho de la historia y del funcionamiento del Estado federal suizo.

La mayoría de los cantones - ¿qué es exactamente?

En Suiza, para una enmienda constitucional se requiere la denominada “doble mayoría”: una mayoría de los votos ciudadanos y una mayoría de los 26 cantones del país. En muchos aspectos, este requisito es mucho más que un simple un mecanismo para proteger a las minorías.

Mecanismo de protección I: dar más peso a los pequeños

Con este mecanismo los padres de la Constitución quisieron proteger a los cantones más pequeños frente al poder político y económico de los cantones grandes.

Cabe recordar que la Suiza moderna nació de una guerra civil en la que la minoría de los católicos y conservadores fue derrotada por los liberales y radicales, los predecesores del actual Partido Liberal Radical (derecha liberal). El fin de esta “alianza especial”, conocida como la “guerra del Sonderbund”, condujo a la unificación de los cantones en el nuevo Estado federal (1848).

No obstante, los cantones católicos estaban todo menos satisfechos de formar parte del nuevo Estado democrático suizo, en el que la mayoría radical marcaba la pauta.

Mecanismo de protección II: cohesión federal

La regla de la doble mayoría otorga a todos los cantones el mismo peso, o sea, un voto a cada uno. A excepción de los seis semicantones, que tienen medio voto cada uno.

Como el número de habitantes varía según el cantón, esto lleva a enormes distorsiones: el voto de un ciudadano de Appenzell Rodas Interiores (semicantón), por ejemplo, vale 40 veces más que el de un votante de Zúrich.

Pero esta enorme sobrerrepresentación de votos de Appenzell Rodas Interiores respecto a un cantón grande como el de Zúrich forma un lazo que mantiene unida a Suiza, un país con diferentes culturas, lenguas, religiones y regiones.

Mecanismo de protección III: una amenaza latente

Suiza carece de un tribunal constitucional. ¿Cómo evitar entonces el riesgo de que iniciativas populares irrealistas o extremas – favorecidas por una coyuntura política particular – desestabilicen el país? En este caso, la cláusula de la doble mayoría sirve como una amenaza latente: aquel que lanza una iniciativa debe tener en mente que la propuesta solo puede triunfar si logra reunir la mayoría de los cantones a favor.

Esto convierte la doble mayoría en uno de los factores de estabilidad más importantes en Suiza. Es crucial para la proverbial estabilidad social y política del país.

Suiza no es un caso único

La mayoría de los cantones (o los estados federados en otros países) no es ni de lejos una peculiaridad suiza. Muchos países federalistas conocen mecanismos similares.

  • Estados Unidos. En unas elecciones presidenciales, un candidato puede obtener la mayoría de los votos populares sin alcanzar la mayoría de los grandes electores en los estados, que en última instancia son los que deciden. Esto ocurrió en el caso de Hillary Clinton en 2016. En la historia del país, cinco presidentes fueron elegidos sin haber conseguido la mayoría de los votos ciudadanos.
  • Alemania. El Bundesrat, la cámara territorial de los länder, contribuye a establecer el equilibrio federal.
  • Australia. Al igual que en Suiza, existe la regla de la doble mayoría para las votaciones que requiere una enmienda constitucional. Sin embargo, debido al sistema bipartidista de facto, el mecanismo es perjudicial para cerca de una de cada diez propuestas.
  • Filipinas. El mecanismo es un baluarte eficaz contra “el peligro de la voluntad popular”. Para una iniciativa que requiere una enmienda constitucional, es necesario reunir ya durante la recolección de firmas el 12% de los ciudadanos con derecho a voto y al menos el 3% de las 243 circunscripciones electorales (fuente: Bruno Kaufmann).

Los defensores …

En su reacción al veredicto de las urnas sobre la iniciativa “empresas responsables”, la ministra de Justicia Karin Keller-Sutter elogió el sistema de la doble mayoría. También destacó los aspectos de protección que ofrece. Los mejores aliados de la ministra y del Gobierno en su conjunto para apoyar el principio de la doble mayoría son naturalmente los propios cantones, sobre todo los pequeños, pero también el Parlamento y prácticamente todos los partidos.

… y los detractores en Suiza

En la actualidad, las críticas provienen sobre todo de los miembros del comité de la iniciativa “empresas responsables”, que se ven privados de los frutos del éxito en la votación popular debido a una reliquia política del siglo XIX. Y hay también voces en la izquierda política y en la sociedad civil que se manifiestan contra la regla de la doble mayoría.

Una norma vieja

No están del todo equivocados: la Suiza de hoy poco tiene que ver con la de 1848. Después de más de 170 años, es legítimo preguntarse si el modelo político del siglo XIX debe ser adaptado a la Suiza del siglo XXI y cómo. Al fin y al cabo, la democracia es sinónimo de debate.

Propuestas de reforma

Las ideas de reforma están sobre la mesa desde hace años. He aquí algunas de las más extendidas que volverán a discutirse ahora:

  • Aumentar la mayoría a dos tercios de los cantones
  • No tener en cuenta el requisito de la doble mayoría cuando más del 55% de los votantes están a favor de una iniciativa.
  • Ponderar los votos de los cantones: por ejemplo, los más grandes tienen tres votos, los medianos y los pequeño uno
  • Abolir la norma

Las posibilidades de una reforma

El debate se ha reavivado. ¿Significa que se avecina el fin de la doble mayoría? No. Porque la mejor protección de esta regla es… la regla en sí misma. La mayoría de los cantones nunca aceptarán una modificación de la Constitución que les prive de su poder.

Traducción del alemán: Belén Couceiro

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