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Las fuerzas especiales suizas son objeto de críticas

Fuerzas especiales suizas mostrando sus destrezas a la prensa en 2007. Keystone

La unidad de élite de las fuerzas especiales suizas, cuya misión es la protección de las tropas suizas y los ciudadanos helvéticos en el exterior, está de actualidad por la presión a la que se encuentra sometida.

Este contenido fue publicado el 29 junio 2010 - 14:30

La presidenta de Suiza, Doris Leuthard, confirmaba la semana pasada que Suiza consideró el envío de “fuerzas de seguridad” para rescatar a los dos ciudadanos suizos detenidos en Libia durante más de un año.

Algunos políticos dicen que la “peligrosa” unidad de comando, conocida como DRA10, no debe ser desmantelada.

“Es una unidad militar especialmente diseñada para operaciones en el extranjero. Al comienzo nos dijeron que era sólo una unidad para rescatar a rehenes suizos apresados por terroristas. Ahora la vemos como un peligroso instrumento”, dijo el antiguo ministro de Justicia, Christoph Blocher, que es ahora el mascarón de proa y jefe estratégico del partido Unión Democrática del Centro (UDC/derecha conservadora), al diario ‘Le Temps’ este pasado fin de semana.

“Los planes fueron preparados por aficionados y las consecuencias podrían haber sido catastróficas. Hacemos un llamamiento para detener cualquier acción militar suiza en el exterior así como el fin del DRA 10”.

Los medios suizos informaron la semana pasada que los planes secretos del ministerio de Exteriores para emplear fuerzas especiales o agentes de inteligencia en la liberación de los hombres de negocios, Rachid Hamdani y Max Göldi, despertaron cuando fueron revelados en el gabinete ministerial.

La presidenta Doris Leuthard condenó las filtraciones a la prensa y explicó que los funcionarios habían estudiado correctamente todas las opciones para sacar a los citados hombres de Libia.

“Que las autoridades pertinentes consideran el posible uso de fuerzas de seguridad en una situación de secuestro es correcto y no es criticable”, comentó a la prensa en Berna el pasado 21 de junio.

Aunque hay todavía preguntas sin respuesta relativas a qué ministerio eran conocedores del asunto y cuánto y cómo de avanzados estaban tales planes.

Informe de seguridad

En su encuentro general en Delémont, cantón del Jura, del pasado sábado, el presidente de la UDC, Toni Brunner, también atacó a la unidad de élite y señaló que el partido estaba preparado para lanzar una iniciativa popular de cara a la prohibición de intervenciones militares en el extranjero.

El partido de derecha no es el único en criticar a las fuerzas especiales. El parlamentario de los Verdes, Jo Lang, que también forma parte del grupo ‘para una Suiza sin ejército’, presentó una propuesta en la comisión parlamentaria de seguridad el lunes para la disolución de la DRA 10.

Es probable que se vuelva a discutir el asunto en otoño cuando el Parlamento debata sobre el último informe de seguridad nacional, que fue aprobado por el gobierno la semana pasada.

El informe, que establece pautas para una mejor cooperación entre instituciones cantonales y federales , ayudará a guiar el futuro mandato del Ejército suizo, que debe hacerse público en septiembre.

Contrariamente a lo que opinan miembros de su partido, la UDC, el ministro de Defensa Ueli Maurer defendió la semana pasada a las tropas de élite suizas.

“Esto no se va a cuestionar”, dijo a la prensa. “Un ejército moderno tiene este tipo de unidades. Suiza quería tropas capaces de evacuar a ciudadanos suizos en el extranjero. Nada ha cambiado en este punto”.

Aunque admitió que la situación seguía siendo fluida y que la unidad se iba fusionar con los guardias granaderos y con el regimiento de paracaidistas.

También recordó que bajo el mandato de su predecesor, Samuel Schmid, la DRA 10 se había visto recortada de 90 miembros, como se había planeado inicialmente, a 40.

Atalanta

Esta no es la primera vez que la DRA 10, que nunca se ha visto como realmente activa, se encuentra bajo presión.

En septiembre de 2009 una alianza anti-intervencionista de derechas e izquierdas derrotó al bloque centrista para torpedear una propuesta de las tropas de élite nacionales para intervenir en la misión respaldada por la Unión Europea (UE) ‘Atalanta’. Misión ideada para combatir a los piratas de las costas de Somalia.

Tras el voto de varios políticos, incluso el jefe del Ejército suizo André Blattmann, cuestionó la utilidad del DRA 10.

“Si no queremos usar esta herramienta, debemos preguntarnos si la queremos mantener”, declaró Blattmann al diario ‘24Heures’.

Mientras el asunto del rescate de Libia continúa estando de actualidad, el experto militar Albert Stahel, del Instituto de Estudios Estratégicos de la Universidad de Zúrich, tiene dudas sobre la participación exclusiva del DRA 10

“Si la idea era que la unidad debía rescatar a las dos personas, no creo que esto fuera posible ya que Suiza no tiene el transporte necesario y tan sofisticado”, destacó a swissinfo.ch.

“Tengo la sensación de que hubo mucho pensamiento teórico con un enfoque similar al de Atalanta ... hay mucha fantasía detrás de ello”.

De cara al futuro, Stahel piensa que Suiza debería crear un única unidad de fuerzas especiales que reúna a los distintos comandos militares de elite bajo el mismo paraguas, porque de otra forma el país simplemente “no le se podría permitir”

“Si el señor Maurer o (la ministra de Justicia Eveline) Widmer-Schlumpf no está de acuerdo en construir una unidad, creo que habrá una gran presión para desmantelar el DRA 10”, declaró.

Simon Bradley, swissinfo.ch
(Traducción: Iván Turmo)

Contexto

La peculiaridad del Ejército suizo es el sistema de milicia.

Como fruto de las medidas adoptadas en los ultimos decenios el ejército pasó de 800.000 hombres a 188.400 (con 14.400 reservistas) a finales de 2009, con 920 mujeres.

Hay 49.200 oficiales, entre ellas 254 mujeres.

Los empresas y círculos económicos son cada vez más reticentes para dejar salir a sus ejecutivos, al menos, durante cuatro semanas al año para servir al ejército.

Suiza posee una muy acuñada tradición en el servicio a la comunidad no retribuido.

Por eso, muchos cargos públicos son honoríficos.

Esto es más o menos lo que se debe entender bajo el sistema de la milicia.

Su mejor expresión es, sin duda, el ejército suizo, el cual está compuesto en gran parte por milicianos y no por soldados profesionales.

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