Rechaza Bush la decisión de pedir la salida de bin Laden

Un portaaviones estadounidense (izq) y la expresión elocuente de dos talibán (der). swissinfo.ch

La Casa Blanca rechazó la decisión de los ulema de instar a Osama bin Laden a que abandone el país de motu propio. El cónclave de los sabios mahometanos amenaza con la "guerra santa" si EEUU se empecina en atacar. Entre tanto, el presidente George Bush se dispone a informar sobre el alcance de la represalia denominada "Justicia infinita". A este cuadro se suman la puesta a punto del mecanismo militar estadounidense, y el éxodo masivo de Afganistán y Pakistán.

Este contenido fue publicado el 20 septiembre 2001 - 19:21

Estados Unidos exige la entrega del millonario saudita, considerado el principal sospechoso de los atentados del martes negro. Luego de dos días de deliberaciones, los religiosos afganos resolvieron responder a la reivindicación con un llamado a bin Laden para que abandone el país.

"Eso no satisface las exigencias estadounidenses", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, para añadir que "no es el momento de palabras sino de acciones".

"El presidente (George Bush) pidió que los miembros claves de la organización al Qaida, entre los cuales Osama bin Laden, sean entregados a las autoridades responsables y que los talibán cierren los campos en Afganistán. Estados Unidos mantiene su pedido", estableció el funcionario.

En la resolución aprobada este jueves, tras dos días de deliberaciones, la 'Shura' (la más alta instancia religiosa de Afganistán) pide a bin Laden que deje el país voluntariamente. Resta saber si el aludido cumplirá la salomónica decisión del Consejo. Cabe recordar que el régimen talibán de Kabul ha exigido hasta ahora pruebas contundentes sobre la presunta culpabilidad de bin Laden.

Apoyo del gobierno paquistaní

En alocución televisada, el presidente de Pakistán, general Pervez Musharraf, advirtió este miércoles (19.09) a la población que encaran la peor crisis en 30 años y reiteró su intención de colaborar con Estados Unidos autorizando el uso del espacio aéreo y las instalaciones de inteligencia paquistaníes en la operación militar contra Afganistán, donde se encontraría Osama bin Laden.

Con el inequívoco propósito de apaciguar los ánimos en la población paquistaní de 140 millones de habitantes, el presidente militar Musharraf insistió en que la decisión estadounidense de perseguir a bin Laden no constituye un ataque al Islam ni al pueblo de Afganistán, sino que es una "lucha contra el terrorismo".

No obstante, la fuerte división de opiniones en Pakistán podría degenerar en confrontaciones internas.

Alocución de Bush

"Debo una explicación al país", señaló el presidente estadounidense al anunciar que dirá al Congreso y a la opinión pública quiénes están detrás de los atentados terroristas del martes negro. Su aparición televisada está prevista para las 3 de la madrugada (hora suiza) de este viernes.

Desde ya se sabe que no se referirá al momento de la represalia militar, pero considerando la preparación del operativo bautizado como "Justicia Infinita", en los terrenos militar y diplomático, parece próxima.

"El presidente quiere aprovechar la oportunidad para decir al pueblo norteamericano quiénes y por qué atentaron contra nuestro país", indicaron los asesores de Bush en Wahington.

Asimismo insistirá en que la campaña contra el terrorismo será larga y conllevará riesgo para los soldados y la población civil, sin olvidar las repercusiones perjudiciales de los atentados del martes 11 de septiembre en la economía.

Mientras tanto, el despliegue bélico estadounidense se concentra en la región del Golfo Pérsico, a la que han sido enviados unos 100 aviones de combate para sumarse a los 200 ya existentes en aquella zona. Cabe recordar que Estados Unidos ya mantiene una fuerte presencia militar en aquella región, donde además de la flota naval cuenta con unos 25.000 efectivos.

El secretario del Ejército de Tierra, Thomas White, confirmó haber recibido la orden de desplegar sus tropas, en el marco de los movimientos globales de fuerzas armadas ordenado desde el 11 de septiembre. El funcionario rechazó precisar en qué momento y con qué destino, sus efectivos partirían de la Unión Americana.

Las fuerzas especiales y los 'Rangers' del Ejército de Tierra "tendrán un papel de primer plano en todas las campañas que seguiremos llevando a cabo", destacó White.

El Pentágono anunció un despliegue de sus fuerzas de todo género tras los atentados del llamado 'martes negro', empero aún falta saber los lugares de posicionamiento de las mismas así como sus blancos potenciales.

Se han enviado refuerzos a Asia occidental y el despliegue incluirá tanto fuerzas del Aire como de Tierra, de la Marina y del Cuerpo de Marines, de acuerdo con el Pentágono.

Este jueves un contingente de 2.200 miembros de los Marines, entrenados para operaciones especiales como la evacuación de embajadas, debía salir de Morehead City, Carolina del Norte con dirección al Golfo Pérsico. El miércoles, el portaviones Rooselvet, zarpó de Norfolk (Virgina) en la misma dirección.

La OTAN confirma su apoyo

Por ora parte, una delegación estadounidense consultó este jueves a sus 18 aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Bruselas sobre la respuesta que Washington pretende ejecutar en foma colectiva a los atentados del 11 de septiembre.

"Vine para compartir informaciones, para hablar de la gran coalición que el presidente Bush intenta establecer y para dejar bien claro que se trata de una guerra global. Eso no se termina en Afganistán", señaló el seretario de estado adjunto, Richard Armitage.

Poco después, el secretario general de la Alianza Atlántica, George Robertson, destacó en Berlín que la tesis de un ataque exterior contra Estados Unidos se confirma poco a poco y que la OTAN está preparada para una acción resuelta en cuanto tenga la confirmación respectiva por parte de Washington.

"Esta mañana recibimos informaciones suplementarias de parte del secretario de Estado adjunto de Estados Unidos, Richard Armitage" que tienden a confirmar que el ataque provino del exterior". La organización se comprometió a sumarse a una eventual respuesta de Washington contra los autores del atentado terrorista en caso de que se estableciera que éste tuvo un origen foráneo.

En conferencia de prensa posterior el dirigente de la OTAN destacó que la pistas conducen a Osama bin Laden pero añadio que el millonario saudita es sólo un componente del problema.

Drama humano

A raíz de la creciente tensión, cientos de miles de personas huyen apresurados hacia los países vecinos. Esta situación multiplica los esfuerzos de las agencias humanitarias que, ante el peligro inminente, dejaron Afganistán y se encuentran temporalmente acantonadas en Pakistán.

Es el caso del personal extranjero del Comité Internacional de la Cruz Roja, que ha sido replegado a la ciudad paquistaní de Peshavar, desde donde coordina sus labores humanitarias con los mil empleados locales del CICR en Afganistán.

"Contamos con material médico suficiente para otras tres o cuatro semanas", destacó en esa ciudad el jefe de la delegación del CICR en Kabul. "Por el momento confiamos en en poder garantizar la atención quirúrgica y sanitaria básica en las principales ciudades y en los dispensarios más pequeños de las zonas más retiradas".

Macarena Aguilar, portavoz del CICR en Ginebra, explicó a swissinfo que, de acuerdo con las informaciones proporcionadas por sus compañeros desde Afganistán y Pakistán, la tensión y el miedo crecen en la población local.

"El CICR quiere regresar a Afganistán", declaró Aguilar, advirtiendo que, en caso de ataque, la organización querrá socorrer a las víctimas y proteger a la población civil.

swissinfo

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