Santeros cubanos vaticinan un incremento de los actos delictivos y la violencia en 2026
La Habana, 1 ene (EFE).- La Asociación Cultural Yoruba de Cuba divulgó este jueves su tradicional Letra del Año, en la que vaticina para 2026 un incremento en «actos delictivos» y alertó sobre el «incremento de la violencia».
Un grupo de sacerdotes de Ifá o de la santería pertenecientes a la agrupación se reunió en Nochevieja en La Habana y elaboró su mensaje de principios de año, muy esperado por los miles de creyentes de las religiones afrocubanas en el país caribeño.
En la santería, uno de los cultos sincréticos más extendidos en Cuba, cada letra o signo comprende una historia de las deidades o los orishas del panteón yoruba, que hablan por ella y lleva implícita una enseñanza o recomendación en general.
En un año que estará regido por el orisha o divinidad Oggún con Ochún como su acompañante, la Letra augura un «quebrantamiento de la conducta y las buenas costumbres sociales».
Asimismo, advirtió sobre el incremento de enfermedades «asociadas a la sangre, como la hepatitis, diabetes e hipertensión».
Las predicciones también aconsejan prestar más atención a los adolescentes y jóvenes y reducir el consumo de alcohol y sustancias psicotrópicas, así como rogar a todos los santos por el entendimiento entre las naciones y la paz mundial.
Oggún, la deidad regente
Oggún es considerado el dios guerrero. Para los católicos sincretiza con San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Miguel Arcángel y San Rafael Arcángel.
Su acompañante, Ochún, según su historia, es la dueña del amor y las aguas dulces del mundo, personificando el amor, la fertilidad, la intensidad de los sentimientos y la espiritualidad.
Esta divinidad es además la reina de la sensualidad, de los placeres y de la feminidad, y sincretiza con la Virgen de la Caridad del Cobre, la Patrona de Cuba, en la religión católica.
La santería tiene en la adivinación una de sus principales prácticas y entre sus elementos propios a los caracoles, destinados al acto de consulta, y el uso de los llamados collares de fundamento, confeccionados con cuentas de los colores que caracterizan a cada deidad.
Los cultos sincréticos, llegados a Cuba con los esclavos africanos en la época colonial, se trasmiten por tradición oral de una generación a otra a través de rezos, ritos, conjuros, fórmulas mágicas, refranes, bailes, cantos, sacrificios y liturgias. EFE
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