Navigation

La cebolla, de nuevo la reina de Berna

El mercado de la cebolla frente al Palacio Federal, listo para la fiesta este último lunes de noviembre. Keystone

Como cada año, el último lunes de noviembre, el centro de Berna se transforma en un gran mercado de la cebolla, el 'Zibelemärit', una tradición que atrae a miles de visitantes a la capital suiza desde las primeras horas de la madrugada.

Este contenido fue publicado el 26 noviembre 2007 - 16:04

Los aromas de las especialidades a base de cebolla y del vino caliente impregnan las calles de esta ciudad, nombrada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Siguiendo la tradición, los primeros comerciantes inician la jornada a las primeras horas de la madrugada. La cita en la Plaza del Palacio Federal es alrededor de las tres de la madrugada, para que a las cuatro en punto los puestos empiecen a vender las trenzas de cebolla y toda suerte de figuras realizadas con base en este bulbo.

La gente que llega a la ciudad proviene de todas partes del país y de lugares más allá de las fronteras helvéticas. Los Ferrocarriles Federales Suizos (FFS) agregaron en el plan de trayectos 20 viajes extraordinarios para responder a la demanda de transporte de los visitantes.

Los interesados más entusiastas acuden también desde muy temprano, preparados para degustar la conocida sopa de cebolla bernesa, entre otras especialidades.

En el festejo de este 2007, más de 650 puestos callejeros se han instalado en el centro de Berna, nombrada patrimonio cultural de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) debido a lo bien que conserva su casco medieval.

Con ese telón de fondo, el confeti, los dulces y la algarabía reinan entre la muchedumbre que contempla los adornos hechos por las manos de los labriegos, quienes colocan frente a su mostrador su nombre, el sitio del que proceden e, incluso, desde cuándo su familia es fiel participante de la fiesta.

Pero como el orden y la organización imperan incluso en días de fiesta, la policía bernesa informó que 93 puestos menos que el año precedente se inscribieron a la jornada, debido a que no había lugar suficiente para ellos o porque anunciaron su intención de participar muy tarde.

Especialidades culinarias

Si bien las cebollas blancas, amarillas y moradas, entrenzadas con flores y listones de colores predominan por doquier, también hay otros objetos en exhibición y venta, como artesanías y otras legumbres de la temporada, además de especialidades culinarias como pastelillos y salchichas.

El precio de la cebolla en 2007 subió. Una corona de bulbos de un kilo de peso cuesta entre 15 y 16 francos. El clima poco favorable en verano no favoreció la cosecha autóctona, unas 55 toneladas.

Sobre la seguridad durante la jornada, donde tampoco falta la ingestión de bebidas alcohólicas, se hace cargo la policía local. Esta vez está prohibida la venta y uso de martillos de plástico, que ya antes formaban parte de la fiesta, dejando sólo el lugar al inofensivo confeti.

swissinfo y agencias

Fiesta de la Cebolla en Berna

Aún no se ha establecido con exactitud el origen de esta celebración popular bernesa que tiene lugar el cuarto domingo de noviembre. Una de las leyendas más difundidas se remonta al devastador incendio que Berna sufrió en 1405.

Para mitigar los daños del siniestro, dice la voz popular, los campesinos de las poblaciones aledañas y, particularmente de Friburgo, acudieron con alimentos y otro tipo de ayuda. En señal de agradecimiento, los berneses habrían creado lo que hoy se conoce como la Fiesta de la Cebolla.

Sin embargo, el folclorista Rudolf J. Ramseyer no da crédito a esa versión y prefiere formular la tesis de un acontecimiento que se desarrolla desde mediados del siglo pasado.

Ramseyer considera que las campesinas de las zonas lacustres y de Friburgo venían en el día de San Martín, el 11 de noviembre, con vegetales y hortalizas a Berna. Aquella feria se celebraba, añade, cada dos semanas.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.