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Mareas crecientes generan temores en Bangladesh

Los habitantes del área protegida de Sundarbans, cerca de Bangladesh, temen por sus hogares. swissinfo.ch

A las afueras del manglar más grande del mundo, la gente del distrito meridional de Satkhira, en Bangladesh, observa el cambio de su clima con fatalismo y resignación.

Este contenido fue publicado el 08 diciembre 2009 - 17:23

Las mareas altas son cada vez más altas y las tormentas cada vez más fuertes, dicen los lugareños. “Hemos tenido muchos cambios en los últimos 15 o 20 años, especialmente en las subidas del agua”, precisa Antu, profesor de escuela primaria. “Ahora tenemos que reconstruir nuestro viejo camino”.

En mayo, el ciclón Aila golpeó Jhalpa, su poblado, y otras aldeas de la región, con un saldo de miles de hogares destrozados y el desplazamiento de millones de damnificados.

Justo en sur, el Sundarbans, una zona de los manglares protegidos que se extienden en la India, hay una zona natural de separación entre la región y la bahía de Bengala. Sin embargo, durante el Aila, los ríos barrieron con los embarcaderos, se llevaron las granjas de piscicultura y camaroneras y llevaron más agua salada a los delicados arrozales.

Los daños del hogar de Antu ascendieron a unos 70.000 takas, alrededor de mil francos (mil dólares). La mayor parte de la gente en la aldea vive en chozas de barro con techos de lata. Algunos se conforman con tiendas de lonas en campamentos rudimentarios. El templo hindú resultó indemne.

Algunas de las 700 familias que viven aquí consideran la idea de abandonar el lugar.

Prioridad para COSUDE

No quieren perder nuevamente a los suyos pero, por ahora, se quedan. Podrán obtener un empleo mediante un programa que desarrolla la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE).

Los suizos ofrecen 15.000 takas (225 francos) a cada hogar para invertir en actividades de generación de ingresos como el cultivo del camarón y la pesca.

“Usted tiene que hacer que las comunidades, especialmente las comunidades pobres, se ocupen del cambio climático”, dice Urs Herron, embajador de Berna en Dacca. Herron también dirige la oficina de COSUDE en el país.

Bangladesh es uno de los países prioritarios para COSUDE y una de las ocho naciones en las cuales la cooperación suiza realiza actividades para reducir las pérdidas económicas derivadas de los desastres naturales.

“La adaptación al cambio climático es más bien un tema nuevo”, dijo a swissinfo.ch. “La manera en que se analiza ahora no es la misma que hace tres o cuatro años”.

COSUDE integró su estrategia actual de cooperación con un tradicional enfoque sobre la pobreza, mediante el patrocinio de actividades que incluyen la diversificación de las cosechas, capacidad de desarrollo, mejora de los gobiernos locales y acceso a los mercados para la gente del campo.

Muros de contención

Los pobladores se desplazan caminando sobre los muros de una suerte de ladrillos que se forman con el lodo secado al sol. Los muros también separan y protegen los arrozales y las granjas de camarón. Los lugareños elevan sus comunidades al comprimir el fango que se acumula un poco más cada año.

Cuando los grandes oleajes del Aila barrieron esos diques, el equilibrio salino resultó todavía más alterado. Los muros tampoco resisten cuando quedan expuestos a un incremento de agua salada y es más difícil su reconstrucción.

Lo que Jhapa tiene ahora es insuficiente. Los diques no están correctamente reforzados y la capa superior en muchas partes está todavía blanda. En algunos casos, las piezas se desmoronaron.

Rupantar, una organización no gubernamental de Bangladesh, ayudará a los suizos a distribuir los fondos. La delegación suiza ha advertido a los aldeanos sobre la necesidad de actuar de manera responsable con el dinero.

Pueden utilizarlo para reconstruir una granja de camarones, comprar un barco pesquero o para hacer otra inversión, pero con el propósito de obtener un ingreso.

La decisión sobre el destino final del dinero corresponde a cada hogar. COSUDE dice que recibe una respuesta positiva en esta campaña de cuyo enfoque la cooperación suiza es pionera.

Reconstrucción

El contenido salino del agua ha aumentado en las dos últimas décadas, dice Rafiqul Islam, cofundador de Rupantar. El agua para beber del pozo ahora está salada. Hace más de una década, mucha gente abandonaba el cultivo del arroz para dedicarse al del camarón de agua salada.

“Cuando había arroz, había mucha actividad para la gente pobre. Ahora el cultivo del camarón requiere menos trabajo intensivo”, añadió Islam.

“El dinero es realmente bueno para el granjero pero no para los jornalero, éstos no tienen ningún trabajo. Algunas personas tienen solamente 100 días de trabajo por año”.
Algunas personas ya están trabajando. En un recorrido por la población pudo observarse a hombres, cuyo salario es de dos dólares por día, avanzar pesadamente sobre los terraplenes y trabajar a mano. Están felices de ganar dinero.

“En la mayor parte de las zonas costeras, cuando los terraplenes ceden, los lugareños se hunden con ellos”, concluyó Islam.

Justin Häne en Jhapa, Bangladesh, swissinfo.ch
(Traducción: Marcela Aguila Rubín)

Cooperación suiza

Bangladesh es uno de los 13 países prioritarios de COSUDE y recibe 15 millones de francos anuales para ayuda al desarrollo.

La estrategia actual de COSUDE tiene vigencia del 2008 al 2012, después de lo cual será replanteada.

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Bangladesh

Bangladesh comparte la mayor parte de su frontera con India y una pequeña sección con Myanmar.

La población del país es de más de 162 millones de personas.

El PIB per cápita es de alrededor de 520 dólares, pero está en aumento. La pobreza cayó dramáticamente durante la década pasada.

El país es reconocido como uno del más vulnerable del mundo al cambio climático.

Durante la estación del monzón, las lluvias dejan la mayor parte del país bajo el agua pero en el sur la tierra ha ido desapareciendo en el Golfo de Bengala.

En noviembre de 2007, el Ciclón Sidr golpeó Bangladesh con un saldo de al menos 10.000 muertos.

Los oleajes alcanzaron alturas de hasta tres metros.

En mayo de 2009, el Ciclón Aila azotó el sur de Bangladesh, causando extensas inundaciones en el manglar de Sunderbans, en el que viven 265 tigres de Bengala en peligro de extinción.

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