Suiza: "En Colombia hay un conflicto armado"

Micheline Calmy-Rey, ministra suiza de Exteriores, con su homóloga colombiana, Carolina Barco. Keystone

Ante la pretensión de Bogotá de reducir 40 años de enfrentamiento armado a "una amenaza terrorista", Suiza ratifica su postura.

Este contenido fue publicado el 02 diciembre 2004 - 15:41

"Su existencia debe ser reconocida", sentenció la ministra suiza de Exteriores, Micheline Calmy-Rey, ante su homóloga colombiana, Carolina Barco.

Al término de un encuentro este jueves (02.12) en Berna con Micheline Calmy-Rey, la responsable de la diplomacia colombiana, confirmó, por otra parte, la próxima liberación de 30 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La decisión se produce en el marco de un intercambio humanitario en el que la Confederación ha sido invitado a participar como intermediario (en más sobre el tema: Apoyo de la Iglesia Colombiana a Suiza).

Cabe recordar que el pasado mes de octubre el presidente Colombiano, Álvaro Uribe, anunció su decisión de lograr un acuerdo con las FARC para el intercambio de 50 elementos de la FARC contra 22 personas detenidas por el grupo guerrillero (el más fuerte del país) con la mediación de Suiza.

El gobierno de Bogotá rechaza un trato directo con las FARC, algo que reclamó uno de los portavoces de la fuerza insurgente. Empero, los rebeldes aceptan el papel de la Confederación como “facilitador” en el proceso de paz.

Sin interlocutor, no hay diálogo

En un encuentro efectuado en la capital helvética a fines de noviembre, diversos representantes de la sociedad civil de ese país exigieron a su gobierno modificar la posición que pretende asimilar a operaciones de terrorismo y narcotráfico las más de cuatro décadas de conflicto armado.

Este jueves, en conferencia de prensa conjunta, la ministra suiza de Exteriores reiteró la posición suiza en el sentido de que existe un conflicto armado y subrayó la necesidad de reconocer su existencia.

Europa incrementa consumo de cocaína

“En Europa se ha incrementado el consumo de cocaína y sabemos que está entrando por Albania. Como gobiernos debemos luchar juntos”, subrayó la responsable de la diplomacia colombiana, Carolina Barco, al reunirse horas antes con ONG helvéticas.

La ministra colombiana de Exteriores realiza una visita de trabajo en Suiza para promover el intercambio bilateral en las áreas política, económica y científica, que incluyó, entre otros, un encuentro con su homóloga suiza, Micheline Calmy-Rey.

“En Colombia hay una correlación entre la droga y la violencia. Para nosotros la droga cambió la situación de violencia en el país. La droga tiene tanta plata que corrompe y mina las democracias”, subrayó la funcionaria, en el encuentro con organizaciones suizas.

Stephan Suhner, del Grupo Suiza-Colombia, ratificó la solicitud de esa ONG de que se ‘descriminalice’ a los pequeños productores colombianos que se han visto obligados a cultivar droga, y que se reemplace la fumigación de los plantíos de droga –que perjudican el entorno natural y humano- por procesos de erradicación manual.

Violencia y problemas

La ministra Barco reconoció que los pequeños productores son los más afectados “no son quienes se enriquecen –sino las grandes mafias- y quieren salirse (de la producción) porque lo único que les ha traído es violencia y problemas”. Dijo que había que darles alternativas.

Empero, subrayó en forma contundente:

“El país no va a tolerar la droga. Es irreal pensar que se puede sustraer al pequeño productor sin criminalizarlo porque es parte de una cadena”.

Sobre la solicitud de detener las fumigaciones, desestimó los riesgos de tales procedimientos en materia ambiental y dijo que había tres razones que las justificaban:

Son un mensaje claro de cero tolerancia, son la única vía para llegar zonas selváticas, no es posible la erradicación manual dado el alto número de efectivos militares que la tarea implica.

No a la impunidad

Por otra parte, los representantes de las organizaciones no gubernamentales suizas coincidieron en manifestar su inquietud porque el proceso de desmovilización de los paramilitares pueda generar nuevos problemas (reciclaje para la guerra) o permita que la comisión de delitos quede sin castigo.

“Inquieta a la organización el que en lugar de negociar condiciones de paz, el gobierno colombiano esté negociando un proceso que garantizará la impunidad de los paramilitares y de quienes los respaldan en las fuerzas de seguridad”, advirtió Marta Fotsch de Amnistía Internacional, capítulo Suiza.

El coordinador del Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia (SUIPPCOL), Peter Stirnimann, insistió en la preocupación que hay en Suiza porque el proceso de desarme de los grupos denominados de ‘autodefensa’ dé lugar a actos de impunidad.

Agregó que la pacificación del país tiene que producirse en un marco de verdad, justicia y reparación y advirtió que en la situación en Colombia “hay todavía muchas preguntas abiertas”.

El titular de SUIPPCOL, amplia estrategia de apoyo a la sociedad civil colombiana con el respaldo del gobierno suizo, insistió en la necesidad de lograr la paz en el país americano dentro de un esquema que garantice la solución de la problemática actual sin propiciar nuevos conflictos.

“A veces es peor el remedio que la enfermedad”, comentó.

Marco jurídico

Peter Stirnimann puso en la mesa el tema que inquieta tanto a organizaciones suizas como colombianas, ¿existe un marco jurídico para el proceso de desmovilización?

Al respecto, la responsable de la diplomacia colombiana, destacó que por el momento hay dos proyectos de ley sobre el particular, uno del gobierno y otro de un grupo de legisladores y agregó que la idea es lograr conciliar ambos documentos.

Subrayó que el gobierno colombiano busca lograr justicia y reparación y enfatizó la necesidad de que el documento recoja el consenso general puesto que podría convertirse en la base para la reconciliación nacional.

El proyecto de ley estaría a más tardar en el Congreso a principios del año próximo, de acuerdo con la ministra quien reconoció que el proceso de reinserción social de los grupos armados es muy complejo “un verdadero reto”, y que la intención de Bogotá de evitar la impunidad y garantizar que “habrá justicia y reparación”.

Con respecto al proceso de desmovilización, Carolina Barco indicó que todas las personas que se inserten en la vida civil serán sujetas a control (mediante registro) y separadas aquellas sobre las que pesen investigaciones.

Explicó que se instrumentarán programas psico-sociales de seguimiento de los desmovilizados amén de que se les entregará una ayuda económica mensual. “Para recibirla tendrán que estar registrados, así es que tendrán interés en estarlo”, concluyó.

swissinfo, Marcela Águila Rubín

Datos clave

En Colombia había 160.000 hectáreas destinadas al cultivo de drogas.

Al inicio de la gestión de Álvaro Uribe la cifra descendió a 102 mil hectáreas.

La superficie actual es de 89.600 hectáreas.

End of insertion

Contexto

En la agenda de las ministras de Exteriores de Suiza y Colombia, Micheline Calmy-Rey y Carolina Barco:

El conflicto en Colombia y las persepctivas para una solución negociada.

Suiza es "facilitadora" para la paz en Colombia y apoya iniciativas en pro de la sociedad civil y los derechos humanos.

Suministra ayuda humanitaria a las víctimas del conflicto y a los grupos vulnerables.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo