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Una Guatemala ‘inspirada en el modelo suizo’

Eduardo Suger durante un debate con los candidatos presidenciales. swissinfo.ch

El suizo-guatemalteco Eduardo Suger dice estar listo para gobernar Guatemala y asegura que si es electo presidente va a convertir el país en una república federativa inspirada en el modelo helvético.

Este contenido fue publicado el 07 septiembre 2007 - 18:58

Zuriquense, académico y político, el candidato por el CASA analiza para swissinfo la compleja realidad de la nación centroamericana, flagelada por la violencia y la ausencia de la legalidad. Entrevista.

En medio de una atmósfera preelectoral signada por la violencia política y bajo la amenaza climática por la llegada del huracán Félix que azota al Caribe, casi seis millones de guatemaltecos se preparan para elegir Presidente el domingo 9 de septiembre.

El prestigioso académico Eduardo Suger, candidato a la Presidencia por el partido ‘Centro de Acción Social’ (CASA), nació en Zúrich hace 68 años y desde pequeño fue criado en Guatemala, hasta que a los 17 años regresó a su tierra natal para estudiar Matemáticas y Física, donde vivió durante ocho años.

“Volví de Suiza porque estaba enamorado de mi esposa, y regresé a Guatemala a casarme. Cuando llegué me ofrecieron un trabajo en la Universidad y viendo las necesidades que había en la educación, me di cuenta que podía ser más útil aquí, en la formación de profesores y profesionales, que en un país tan avanzado como es la Confederación Helvética”, asegura desde la Universidad Galileo, de la cual es fundador y rector.

swissinfo: Usted propone reformar el Estado y habla de ‘federalización’. ¿Cómo es ese proyecto para Guatemala si fuera electo Presidente?

Eduardo Suger: Creo que esa es la única manera de llevar la paz a Guatemala. Este país es una república centralizada y todo el poder se maneja desde el Estado, desde donde se toman todas las decisiones del gobierno, al tiempo que el mismo gobierno absorbe el 90 por ciento de los ingresos y define a dedo a cada gobernador departamental.

Por eso, mi idea es pasar a una república federal, en la cual cada uno de los 23 departamentos que conforman Guatemala, se transforme en un Estado, donde cada uno elija a sus gobernantes mediante el voto democrático.

swissinfo: Eso parece ideal, pero ¿no cree que corren el riesgo de que haya un defasaje en cuanto a la distribución del ingreso y haya departamentos ricos y departamentos pobres?

Eduardo Suger: El riesgo existe, aunque la mayor producción del país se da en los departamentos del interior, y la mayoría de ellos son muy productivos.

swissinfo: ¿Esta idea está inspirada en el modelo suizo?

Eduardo Suger: Claro que está inspirada en el modelo suizo porque yo viví en Suiza. Y recuerdo que allí cada cantón tiene su desarrollo, su gobierno y su autonomía: Basilea, que tiene todas las industrias químicas; Zúrich, que tiene toda la banca; Berna, que es sede del gobierno… Y hasta Zug, que antes no tenía muchos ingresos, pudo prosperar jugando con la política fiscal, con los impuestos, porque tuvo la libertad de desarrollar estrategias para atraer la inversión.

Y esa es la forma de promover la desconcentración de los grandes centros urbanos y que la inversión se mueva hacia el interior de la república.

swissinfo: Pensando justamente en la cuestión étnica y teniendo en cuenta lo que ha pasado en Bolivia, por ejemplo, ¿no teme al riesgo de que a partir de las autonomías departamentales surja un ‘brote’ de secesionismo?

Eduardo Suger: No. Porque Guatemala no es Bolivia. Aquí, las comunidades indígenas y la diversidad étnica es cosa del pasado, porque ahora estamos en la época de la información y todas esas personas están cambiando y están observando y experimentando cambios culturales.

Es decir, lentamente van desapareciendo esas costumbres que impedían la integración del territorio, la cual yo creo que se va a dar en el corto plazo.

swissinfo: Supongamos que sea electo Presidente, ¿de qué forma implementaría esta reforma del Estado?

Eduardo Suger: No pensamos en hacer un cambio drástico que exija una reforma constitucional y una Asamblea Constituyente, porque eso sería peligroso en la situación en que está Guatemala hoy en día. Sin embargo, se pueden hacer reformas en lo que son las leyes orgánicas para el Congreso, para el Ejecutivo y para el Poder Judicial.

Yo ya tengo un anteproyecto de ley para hacer una reforma a la estructura del Ejecutivo donde logro integrar cuatro ministerios en uno, que es el de Desarrollo Social, por ejemplo.

swissinfo: ¿Estaría dispuesto a utilizar los instrumentos de democracia directa, como referendos o consultas populares…?

Eduardo Suger: Si son necesarios los vamos a utilizar, y no creo que causen ningún problema.

swissinfo: ¿Cuáles son los principales problemas que enfrenta Guatemala en la actualidad?

Eduardo Suger: El más importante es la falta de un estado de legalidad. O sea, un estado donde funcione realmente el organismo judicial, que funcionen los tribunales y que funcione la fiscalía. Si esto funciona, los demás problemas se van a ir resolviendo.

Ese problema se deriva de que la fiscalía, el ministerio público y el organismo judicial están politizados porque los funcionarios son nombrados por los partidos políticos en el Congreso.

Por eso propongo despolitizar la justicia en Guatemala y entonces dejarán de existir otros muchos de los problemas que tenemos actualmente.

swissinfo: Usted propone, de alguna forma, ‘patear el tablero’, lo que significaría rediseñar las reglas del juego. ¿Cree que los guatemaltecos están preparados para asumir nuevas reglas del juego?

Eduardo Suger: Esto lo está demandando a gritos la ciudadanía, porque la gente ya comprendió, a través de los tratados de libre comercio, y a partir de ver la llegada de muchos inversionistas al país que no se quedan porque no quieren arriesgar su inversión porque nuestra legislación y nuestra estructura de gobierno están fuera de época.

El país está pidiendo desde hace quince años una modernización del Estado, la cual han anunciado los gobiernos pasados pero jamás la han concretado. O no ha habido la intención política de hacerlo o se ha dado la falta de capacidad de echar a andar esta reforma estructural que el país necesita.

La población siente que son los mismos políticos quienes se han incrustado en el gobierno y que no quieren irse, por eso cada vez más quiere caras nuevas y nuevos aires.

swissinfo: Las encuestas lo están ubicando hoy en cuarto y quinto lugar, junto con la ex Premio Nobel, Rigoberta Menchú. ¿Qué posibilidades cree que tiene de ser electo Presidente de Guatemala el próximo domingo?

Eduardo Suger: Lo que sucede es que las encuestas están compradas. El problema de Guatemala es que hay un sector que se ha constituido como el dueño de la nación, y financian esas encuestas que usan como un medio de mercadeo. En la elección pasada les funcionó porque hubo un ‘voto castigo’ a Efraín Ríos Montt, y se votó a ganador por Oscar Berger, que cumplía con el tipo que creían iba a llegar (un candidato simpático, de ojos verdes, buena gente…). Pero él no presentó siquiera un plan de trabajo.

Ahora no existe ese ‘voto castigo’, pero sí están presentes las chequeras de personas que quieren impulsar a candidatos que van a ser afines a sus intereses pero que son dañinos para el país.

swissinfo: ¿Me habla de ‘chequeras’ a nivel corporativo o me habla de clientelismo?

Eduardo Suger: Hablo de clientelismo electoral. Son millones los que han circulado, y le asustaría conocer los montos de los que hablo.

Los que se encuentran a la cabeza de los sondeos han gastado más de cien millones de Quetzales (15,7 millones de CHF) en propaganda, en un país donde no hay medicinas en los hospitales y donde hay pobreza extrema. Eso me parece ridículo.

swissinfo: ¿Cuánto llevan gastado ustedes en la campaña electoral?

Eduardo Suger: Nosotros hemos gastado, al momento, cuatro millones de Quetzales (628.500 CHF), con una propaganda que ha consistido en ir a visitar a las personas, a hablar con los ciudadanos. Por eso creemos que esta vez sí se dará la sorpresa.

swissinfo: Siendo que el ex presidente Jacobo Arbenz también era de origen suizo, ¿encontró puntos de contacto entre su pensamiento y el del ex mandatario; ha tomado o retomado algunas de sus propuestas o políticas…?

Eduardo Suger: No, porque Arbenz nació en Guatemala mientras que yo nací en Suiza; él no hablaba el dialecto del suizo-alemán, y yo sí lo hablo; él no vivió en Suiza sino apenas unos años, mientras que yo sí viví muchos años y conocí mucho la cultura suiza… Sí conocí la historia de Jacobo Arbenz, pero no creo que tengamos muchos puntos en común…

swissinfo, Norma Domínguez

Otras afirmaciones de Suger:

“El sistema de seguridad de Guatemala ha sido destruido sistemáticamente: una policía que no funciona, un ejército que tampoco funciona, zonas totalmente desprotegidas que son utilizadas por el narcotráfico, tráfico de armas, tráfico de ilegales, y grupos de delincuentes internacionales que operan en conjunto con las maras. Apostamos a tecnificar y recuperar la presencia militar en todo el territorio, con militares fiscalizados y con policías a nivel municipal y departamental para actuar cuando es necesario”

“El tráfico de niños debe ser controlado de inmediato. Guatemala es el país que más niños da en adopción y Estados Unidos es el país que más los recibe. Estados Unidos ya suscribió el acuerdo de La Haya, donde hay cierta normativa para las adopciones, pero el Congreso de Guatemala se ha quedado dormido y desde 2003 tiene pendiente la firma de dicho acuerdo. Apenas asuma el gobierno voy a estar firmándolo”

“Yo no creo en el término ‘mano dura’. Creo en el estado de legalidad y apuesto a que la ley sea implacable, se aplique a tiempo y que exista la certeza de que un delito va a tener castigo. Y estoy de acuerdo en la pena de muerte para casos extremos, como la violación de menores”

“Propongo una reforma educativa profunda orientada hacia la vocación de las comunidades. Si se trata de una comunidad agrícola, desde la primaria, la enseñanza media, técnica y universitaria, orientarla hacia la agroindustria. Lo mismo con los textiles o la tecnología”

“En Suiza entendí mucho la democracia y como tengo doble ciudadanía, presté el servicio militar y pude ver cómo éste es la herramienta para forjar esa democracia… ahí éramos todos iguales, todos cumplíamos con un deber y trabajando juntos”

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