Navigation

Acento español en el inicio de la Liga Suiza

Miguel Portillo, defensa argentino del Young Boys de Berna. swissinfo.ch

Este viernes comienza una nueva temporada en la primera división suiza con el partido entre el Young Boys, de Berna, y el Basilea. Ambos equipos se jugaron el título de campeón hace sólo unos meses con triunfo final de los basilenses.

Este contenido fue publicado el 18 julio 2008 - 08:44

Diez equipos se disputan la competición en la que sobresale la presencia de varias decenas de jugadores extranjeros. Uno de ellos es el argentino Miguel Portillo, defensa del conjunto de la capital suiza. Entrevista

swissinfo: En la plantilla actual de Young Boys la presencia de extranjeros es significativa ¿Cómo vive ese intercambio cultural?

Miguel Portillo: Es mi realidad cotidiana desde que llegué a Suiza en el 2005. Viniendo de naciones con otras tradiciones y culturas, no siempre es evidente.

En nuestro equipo hay numerosas nacionalidades representadas. Y se hace un gran esfuerzo de cada uno por integrar al otro. A veces se pueden producir incomprensiones, pero con el tiempo soy testigo de una neta mejoría.

Diría que la integración es un desafío y un hecho. Insisto: no siempre es fácil, pero Young Boys cuenta con un grupo unido y cada uno intenta ayudar al otro.

swissinfo: Un equipo que es una verdadera Torre de Babel por los diferentes idiomas que hablan sus integrantes. ¿Cómo es en concreto la comunicación? ¿Cómo hace el entrenador para hacerse comprender?

M.P.: En nuestro caso, el club nos posibilita cursos de alemán. Tenemos la suerte de tener un cuerpo técnico que habla varios idiomas. Algunas orientaciones técnicas se traducen por los jugadores que ya llevamos un tiempo aquí.

swissinfo: ¿En lo personal, como resolvió ese choque lingüístico?

M.P.: Con mi base de francés. Y con el tiempo, con los conocimientos de alemán. Ahora entiendo más, voy progresando incluso en el diálogo.

El entrenador quiere que se hable alemán como lengua común. Es correcto dado que estamos en Suiza y más precisamente en Berna. Es importante que se estimule aprender un idioma que será importante para cada uno de nosotros, no sólo ahora para el fútbol sino también para el futuro.

swissinfo: ¿Comparando su pasado de futbolista en Argentina, cuál es la gran diferencia entre ese deporte en su país y en Suiza?

M.P.: El estilo mismo del fútbol que se juega. No quiero decir para nada que aquí sea malo. Porque realmente no es malo y en los últimos años ha hecho enormes progresos.

Hay que entender que tanto aquí como allá, el fútbol corre rápido y cambia. Y uno personalmente, con una carrera deportiva que no será eterna, debe adaptarse a esos movimientos constantes.

A veces una lesión o circunstancias personales inesperadas pueden complicar todo. Hay que estar siempre atento. En cuanto a la pasión de las hinchadas, también hay diferencias. En Latinoamérica hay gente que trabaja con el objetivo de ganar el dinero para pagarse la entrada a la cancha...

swissinfo: Volviendo a lo interpersonal, ¿Cómo se construyen las relaciones dentro y fuera del terreno de juego y del vestuario?



M.P.: Siempre lo digo: en un equipo con veinticinco o treinta jugadores no se puede tener el mismo nivel de amistad con todos ya que es un grupo humano muy grande. Pero es indispensable una buena relación profesional con todos.

Lo que no limita la construcción de afinidades especiales con algunos miembros del equipo. En esto juegan un papel importante nuestras esposas y compañeras. Se tejen relaciones fuera de lo profesional donde ellas se puedan sentir bien.

swissinfo: Hay sectores de la sociedad helvética y europea que acrecientan actitudes racistas. ¿En tanto que jugador, ha vivido situaciones de esta naturaleza?

M.P.: Yo mismo, no. He tenido mucha suerte. Pero sí otros colegas. Especialmente algunos compañeros africanos que han soportado, a veces, expresiones racistas. Es irracional. ¡No debería existir! Todos somos iguales y no deberían hacerse diferencias por el color de la piel o el tipo de raza.

Son importantes los esfuerzos que hacen muchos clubes, entre ellos Young Boys, para crear una conciencia antiracista y promoverla en su propia hinchada. Antes de cada partido aparecen en las pantallas del estadio mensajes contra el racismo en la voz de algunos jugadores de distintas nacionalidades y del cuerpo técnico.

swissinfo: Como conclusión: ¿Cómo vive el futbolista-inmigrante la distancia de su país?

M.P.: No siempre es fácil. Se extraña la familia y los amigos. Por suerte las nuevas tecnologías, como Internet, la videocámara, nos permiten achicar distancias. En las pausas largas volvemos regularmente a Argentina.

Uno se acostumbra a esta forma de vida. Aunque debo confesar que cada vez que voy a Argentina, se me hace más difícil retomar la vida cotidiana aquí. Pero somos profesionales y debemos sobreponernos a esos sentimientos contradictorios.

swissinfo, Sergio Ferrari, Berna

Super League Suiza

10 equipos integran la Liga.

El FC Basilea es el actual campeón.

Este título le sirve para acceder a la segunda ronda de clasificación de la Liga de Campeones.

Se disputan un total de 36 jornadas.

El FC Vaduz de Liechtenstein debuta en la máxima competición suiza.

El Bellinzona es el primer equipo del Tesino en la Super League desde el FC Lugano en 2002.

Disputa la UEFA tras ganar la Copa de Suiza.

El primer campeonato de liga en Suiza se disputó la temporada 1897/98.

El torneo fue ganado por el Grasshopper-Club Zúrich.

End of insertion

Jugadores hispanos en Suiza

Once de los veinticuatro titulares de Young Boys son extranjeros, entre ellos tres iberoamericanos: Miguel Portillo (Argentina), Eudis (Brasil) y Carlos Varela (España).

En cuanto a FC Basilea, último campeón, los veinticuatro titulares de la plantilla pertenecen a nueve nacionalidades.

Entre ellos 3 argentinos: Costanzo, Gelabert y Abraham, y el brasileño Eduardo.

Los veintiocho titulares del plantel del Fútbol Club Zúrich, tercero en la temporada 2007-2008, pertenecen a trece nacionalidades:

Destacan el chileno Vergara, el brasilero Silvio; Vasques (sueco/peruano) y Barmettler (suizo/dominicano).

Con respecto al Grasshopper de Zúrich, los veintidós jugadores de base pertenecen a doce nacionalidades –algunos binacionales.

Entre ellos, los argentinos Bobadilla y Zárate, y los brasileros dos Santos y Machado.

De España, Vallori. El mediocampista Cabanas, de origen español, cuenta con la ciudadanía suiza.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.