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Alemania tentada por datos bancarios robados

El ministro suizo de Finanzas, Wolfgang Schäuble, frente a una grave decisión. Keystone

¿Comprar o no comprar? Las autoridades alemanas parecen tentadas a aceptar la oferta de un informante desconocido de venderles datos robados sobre clientes bancarios que habrían evadido impuestos.

Este contenido fue publicado el 02 febrero 2010 - 10:18

La canciller Angela Merkel dijo el lunes que Alemania debe hacer todo lo posible por obtener datos para luchar contra la evasión fiscal y que toda persona razonable sabe que el fraude fiscal debe ser investigado. “Si los datos son relevantes, se debe entrar en su posesión”.

Sin embargo, dijo que lo primero que debe hacerse es efectuar conversaciones con los países involucrados, a fin de allanar el camino.

El informante ofreció vender datos sobre unos 1.500 clientes bancarios . El -o ella- pide 2,5 millones de euros (3,7 millones francos suizos) por su “mercancía”.

Con base en información entregada como prueba sobre cinco clientes, los investigadores estiman que la adquisición de todos los datos, representaría un total aproximado de 100 millones de euros.

Desde que la noticia fue difundida el pasado viernes (29.01) por el diario 'Frankfurter Allgemeine Zeitung', el tema ha sido objeto de acalorados debates en Alemania y Suiza.

Un portavoz del Ministerio de Finanzas alemán dijo que las autoridades tratan de aclarar los aspectos jurídicos en torno al caso.

Añadió que su Gobierno seguirá las mismas pautas que en un caso similar registrado hace dos años, cuando las autoridades alemanas pagaron informaciones sobre contribuyentes que habían escondido dinero en Liechtenstein.

Llamada telefónica

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, telefoneó a su homólogo suizo, Hans-Rudolf Merz, el lunes (01.02) para informarle oficialmente que las autoridades del estado alemán de Renania del Norte-Westfalia habían ofrecido la oportunidad de adquirir los datos.

Indicó a Merz que el Gobierno decidiría sobre la aceptación de la oferta, según un comunicado de prensa del Ministerio de Finanzas de Suiza.

Ambos ministros señalaron que Alemania y Suiza tenían diferentes posiciones jurídicas en estos casos. Merz precisó que el uso de datos robados “constituye una violación de la privacidad de los clientes concernidos”, y que su compra está prohibida por la legislación suiza.

Agregó que Suiza no se prestará ninguna asistencia administrativa sobre la base de datos robados, pero que está dispuesta a aumentar la cooperación fiscal con Alemania con base en un acuerdo revisado de doble imposición.

Persecución de evasores de impuestos

Dos partidos de la oposición alemana, los socialdemócratas y los Verdes, se han manifestado claramente en favor de la compra en cuestión.

Sigmar Gabriel, presidente de los socialdemócratas, describió como “escandaloso” que la gente sea procesada por violaciones de tránsito, mientras que a aquellos que han ocultado hasta 200 millones de euros en impuestos se les permite salirse con la suya.

El líder del Partido Verde, Renate Künast, dijo que la persecución de evasores de impuestos beneficia a todos.

Ambas partes interpretaron las vacilaciones de los dos partidos de la coalición de Gobierno, la llamada Unión y el Partido Democrático Libre (FDP), como una preocupación vinculada con sus propios votantes, ya que son agrupaciones que tienden a atraer a los ricos.

“El robo es un robo”

El FDP liberal está dividido sobre el tema. Los partidarios de Volker Wissing, presidente de la comisión de Finanzas del Parlamento, están en favor de la compra de los datos, aunque quieren estar seguro de que no hay ningún obstáculo legal.

Sin embargo, Otto Fricke, el responsable de los asuntos parlamentario del partido, se opone. “La vieja regla es cierta: no se negocia con delincuentes”.

Hasta el momento, la agrupación de Merkel, la Unión, (formado por la Unión Demócrata Cristiana y la Unión Social Cristiana de Baviera) ha salido en gran medida contra la adquisición. Aun así, el ministro de Finanzas de Baja Sajonia, Hartmut Möllring de la CDU, dijo a la radio alemana que el Estado estaba obligado a dar seguimiento a la información sobre evasores de impuestos.

Pero el líder de la facción parlamentaria de la Unión, Volker Kauder, indicó al diario 'Süddeutsche Zeitung' que “el robo es un robo”, y que el Estado no debe rebajarse al hacer negocios con ladrones.

Por su parte, Hans Michelbach de la CSU, señaló que el Estado debe tratar de obtener los datos de forma legal, con la ayuda de las autoridades suizas.

Reacción de Suiza

La presidenta de Suiza, Doris Leuthard, que también dirige la cartera de Economía, dijo el domingo (31.01) que le resultaba difícil pensar que un "Estado basado en el imperio de la ley usara datos ilegales”.

Tanto la Asociación Suiza de Banqueros (ASB) como la Asociación Suiza de Banqueros Privados (ASSBP) se han expresado de manera contundente contra cualquier decisión de Alemania para la compra de los datos, y han descrito una medida semejante como “manejo de bienes robados”.

Ambas organizaciones quieren una deducción de impuestos a la fuente por parte de los bancos. Esa medida preservaría el secreto bancario y suprimiría el incentivo de robar datos bancarios.

La ASB ha advertido que resultaría contraproducente el hecho de que las autoridades alemanas decidieran adquirir los datos en cuestión, en vista de las próximas negociaciones sobre un acuerdo revisado sobre doble imposición.

En última instancia corresponde al Ministro de Hacienda de Renania del Norte-Westfalia, en acuerdo con el Ministerio federal de Hacienda, decidir qué hacer.

Julia Slater, swissinfo.ch (con la aportación de Paola Carega en Berlín)
(Traducción: Marcela Águila Rubín)

Suiza-Alemania: disputa fiscal

Suiza y Alemania han mantenido una disputa fiscal durante años.

2006-2008: Un empleado de la Fundación Mundial de Liechtenstein (LGT) vende a las autoridades alemanas DVD con datos robados sobre más de 1.400 clientes alemanes sospechosos de evadir impuestos.

Febrero de 2008: Las autoridades utilizan la información para investigar a más de 700 ciudadanos alemanes. El más prominente es el ex jefe de Correos, Klaus Zumwinkel.

Marzo de 2008: A raíz del caso de Liechtenstein, las autoridades fiscales alemanas dirigen su atención a Suiza.

Octubre 2008: Los ministros de Finanzas de Alemania y Francia piden incluir a Suiza en la lista negra de los paraísos fiscales que no cooperan.

Enero de 2009: Zumwinkel es multado con más de un millón de euros. Los datos obtenidos por Alemania sobre Liechtenstein representan 177 millones de euros.

Marzo de 2009: Bajo la presión del G-20, Suiza se compromete a aceptar las normas de la OCDE en materia de intercambio de información en casos de evasión fiscal y fraude.

Marzo de 2009: El entonces ministro de Finanzas alemán, Peer Steinbrück, irrita a los suizos al compararlos con los indios de Estados Unidos.

Abril 2009: La OCDE incluye a Suiza en la lista gris de los paraísos fiscales.

Septiembre 2009: Suiza es retirada de la lista gris tras la firma de nuevos acuerdos en materia impositiva con 12 países.

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Suiza bajo ataque

Suiza fue objeto de un ataque sostenido en 2009 acusada de ayudar a los evasores de impuestos extranjeros a ocultar sus activos.

El mayor caso fue el del banco UBS en Estados Unidos. En febrero, el UBS recibió una multa de 780 millones dólares tras admitir su contribución para que ciudadanos del país americano evadieran impuestos.

En septiembre, el Gobierno suizo se vio obligado a entregar los datos de 4.450 clientes del UBS en EE.UU, lo que constituyó una violación del secreto bancario suizo, con el objetivo de prevenir una ruinoso juicio para el UBS.

En enero de 2010, el Tribunal Administrativo Federal resolvió que la transferencia era ilegal.

En diciembre de 2009, un empleado de la sede en Ginebra, del banco privado HSBC entregó datos confidenciales de clientes a las autoridades francesas.

El empleado responsable dijo que actuó por motivos altruistas y ha negado las versiones de que es la persona que pretende vender las informaciones a las autoridades alemanas.

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