Asociaciones españolas piden en Bruselas reforzar los derechos de las personas con autismo
Bruselas, 7 may (EFE).- Asociaciones españolas de personas con autismo pidieron este jueves ante la Eurocámara que la Unión Europea (UE) garantice los derechos de las personas con esta condición, con medidas como la especificidad para el autismo en la futura tarjeta europea de discapacidad, el reconocimiento automático de diagnósticos en los países del bloque o políticas de inclusión educativa y social.
«El autismo es una condición del neurodesarrollo con una amplia variabilidad, lo que implica que a lo largo de toda la vida esta persona va a necesitar apoyo», explicó ante la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo María Pindado, representante de la Confederación Autismo España, recordando que una de cada 44 personas tiene autismo.
La organización subrayó que estas personas se enfrentan a diagnósticos tardíos, sistemas heterogéneos para certificar la condición incluso dentro del mismo Estado y largos procesos de valoración, lo que retrasa el reconocimiento y, por tanto, la obtención de apoyo.
Para evitar que estos problemas que ya existen en muchos países se reproduzcan a nivel europeo y garantizar el reconocimiento efectivo de los derechos de estas personas, la Confederación pidió que los Estados miembro tengan que reconocer la especificidad del autismo a la hora de poner en marcha la tarjeta europea de discapacidad, que funcionará a partir de 2028 y permitirá demostrar una discapacidad en los veintisiete países de la UE.
Reclamaron, además, que se reconozca en todos los Estados miembro la validez no solo de los certificados oficiales de discapacidad, sino también de los diagnósticos emitidos por los servicios públicos, y que se adopte una estrategia europea sobre el autismo para garantizar un mínimo europeo común de derechos.
En este sentido, un representante de la Comisión Europea recordó que la evaluación y el reconocimiento de una discapacidad, incluido el autismo, «es sobre todo una competencia nacional», pero subrayó que la tarjeta de discapacidad europea permitirá el reconocimiento de esta condición en todos los países de la UE sin necesidad de unificar los procesos de evaluación.
Por su parte, Luis Moya, joven español con autismo, pidió a la Eurocámara «medidas concretas y coordinadas» para garantizar una educación verdaderamente inclusiva, «con estándares mínimos comunes y financiación adecuada» y estrategias europeas específicas para el empleo de personas con autismo.
También acciones para conseguir un acceso equitativo a servicios especializados de salud mental y apoyo psicosocial, y la recopilación de datos comparables a nivel europeo para diseñar políticas públicas basadas en evidencias.
En la misma línea, desde la Asociación de Familiares de personas con Trastorno del Espectro del Autismo (AFTEA), su representante Ana Belén Salas destacó el mayor riesgo de pobreza y exclusión social de estas personas e instó a responder a sus desafíos de accesibilidad, empleo, educación y apoyo público.
Defendió la necesidad de un Pacto de Estado en España para afrontar estos retos y llamó a la UE a «hacer cumplir las políticas necesarias para que las personas con discapacidad tengan una vida digna».
Por su parte, Pablo Carmona, un peticionario que presentó una propuesta de «red de seguridad legal y social», instó a «promover una mayor sensibilidad social sobre la neurodiversidad, impulsar políticas públicas que garanticen inclusión real» y «fomentar un entorno seguro donde las personas neurodivergentes puedan desarrollarse sin estigmatización».
La Comisión señaló que estas cuestiones son «primordialmente competencia de los Estados miembro», pero recordó que la UE cuenta con la Estrategia europea sobre personas con discapacidad, que da recomendaciones al respecto, así como con instrumentos que ayudan a implementar iniciativas en estas áreas, como la Garantía Infantil.
Eurodiputadas españolas del Partido Popular (PP), el Partido Socialista (PSOE), Vox y Bloque Nacionalista Galego (BNG) expresaron su apoyo a las peticiones y, en particular, instaron a la Comisión Europea a trabajar en una estrategia europea sobre el autismo.
La comisión parlamentaria decidió mantener abiertas las peticiones y solicitará información adicional al Ejecutivo comunitario. EFE
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