Bruselas confía en que el petróleo caro impulse las ventas de camiones eléctricos
Bruselas, 7 may (EFE).- La Comisión Europea cree que la UE debe «mantener el rumbo» con sus objetivos de electrificación de los camiones y confía en que la carestía de los combustibles fósiles por el conflicto en Oriente Medio impulse los vehículos pesados de cero emisiones, como parece que está ocurriendo con los coches.
«Los altos precios del petróleo están despertando el interés por los coches eléctricos y esperemos que ocurra lo mismo con los camiones», dijo hoy el director general adjunto de Transportes de la Comisión Europea, Moumen Hamdouch, quien defendió «mantener el rumbo» y afirmó que quienes no estaban preparados para la transición «ahora se lo van a pensar muy en serio».
Hamdouch defendió esa postura en un coloquio organizado por la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), que reivindica más infraestructura e incentivos para impulsar las ventas y sugiere que los objetivos para 2030 no son realistas.
La normativa europea exige que los nuevos camiones de más de 7,5 toneladas vendidos a partir de 2030 emitan un 45 % menos de CO2 respecto a los niveles de 2019.
Para 2025 debían reducir un 15 % las emisiones, pero han obtenido «flexiblidades» para cumplir en un plazo mayor.
Actualmente hay unos 26.000 camiones eléctricos y unos 350 de hidrógeno en las carreteras europeas, un 3,7 % del mercado. Para cumplir la normativa deberían alcanzar los 400.000 en 2030.
«Lo dudo», señaló sobre esa meta el director adjunto de Transportes, quien no obstante agregó que «lo que está claro es que tendremos una fotografía completamente distinta en 2028, o al menos eso es lo que espero», dijo.
Por parte de los constructores, el responsable de la división de cero emisiones de Daimler Truck, Alexander Mueller, consideró que la falta de penetración es «un problema del sistema».
«No estamos contentos, querríamos que el mercado fuera más alto», agregó el directivo, que señaló una «brecha» entre la regulación y las «condiciones habilitantes» que reclama el sector, como infraestructura de carga, capacidad de red, precios de la energía más bajos y estables e incentivos más simples.
«Que la infraestructura no venga después del mandato, sino antes», resumió.
Los transportistas consideran que «no es una cuestión de tecnología, sino de viabilidad de negocio», dijo el consejero delegado de la Asociación Sueca para el Transporte Rodado, Oscar Hyléen.
No obstante, se refirió también a la intermitencia y volatilidad de las importaciones de combustibles fósiles y pidió «empezar a hablar de la resiliencia, que es un nuevo factor».
«Los camiones de cero emisiones se están haciendo mucho más viables comercialmente», añadió.
Recordó que el 13 % de las nuevas matriculaciones de eléctricos el mes pasado fueron camiones limpios, pero apuntó que estos «se encargaron hace 6 o 7 trimestres».
«En el sector de la logística, los grandes se están moviendo (…). Ahora, necesitamos el último empujón. Por ejemplo, eliminar impuestos sobre la electricidad en la carga de vehículos eléctricos», señaló el representante de la patronal sueca, quien animó a atraer a las pymes hacia la transición.
Alemania, Francia y Países Bajos lideran las matriculaciones de camiones sin CO2 pero, incluso en países como España o Polonia donde la cuota de mercado se queda en el 0,1 %, el paradigma puede estar empezando a cambiar.
A los transportistas de esos países les recomendó «empezar a mirar la electricidad como fuente de energía».
China
A nivel global, China lidera el sector, apuntó la directora de Investigación Global de Camiones Pesados de S&P Global Mobility.
«Y veremos más autobuses y camiones eléctricos chinos en las carreteras europeas en el futuro», avisó.
En la misma línea, el director adjunto de Transporte de la CE explicó que recientemente coincidió con un alto responsable del gigante BYD en un evento empresarial y este le enseñó los modelos de camiones que desarrolla el fabricante chino, famoso por sus vehículos de transporte eléctricos.
«Van a venir, y van a venir fuerte», agregó el funcionario europeo, a quien el responsable de BYD le dijo que sus camiones no han desembarcado aún en la UE a gran escala porque los objetivos fuertes sólo se aplican a partir de 2030. EFE
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