Cementerio del Sur, un laberinto forense con más de 2.500 restos por identificar en Bogotá
Esneyder Negrete
Bogotá, 24 feb (EFE).- Bajo una carpa blanca instalada entre bóvedas grises y flores marchitas, antropólogos y médicos forenses trabajan en silencio para identificar a centenares de víctimas del conflicto armado de Colombia, una misión compleja tanto desde el punto de vista técnico como humanitario.
El escenario es el Cementerio del Sur de Bogotá, donde la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) lleva a cabo una nueva fase de intervención forense tras identificar más de 2.500 sitios de interés en ese camposanto, donde recientemente fueron hallados 14 cuerpos, cinco de ellos posibles víctimas del conflicto armado.
Este cementerio, donde alguna vez fueron inhumadas víctimas de El Bogotazo, la rebelión popular del 9 de abril de 1948 que siguió al asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, y del asalto al Palacio de Justicia en noviembre de 1985, es hoy un punto prioritario para la UBPD, que lleva a cabo allí su tercera fase de intervención.
«Estamos hablando de cerca de 2.500 sitios de interés forense, de los cuales alrededor de 1.600 son de absoluto interés para la búsqueda humanitaria y extrajudicial», explicó la directora de la Unidad de Búsqueda, Luz Janeth Forero Martínez, durante un recorrido este martes con medios.
De dos grandes fosas exploradas recientemente por los forenses fueron exhumados restos óseos de 14 personas que los expertos extienden sobre mesas cubiertas con papel kraft para examinarlos tras ser retirados de filas interminables de nichos numerados.
El Cementerio del Sur no es solo un lugar de duelo privado, es también un archivo físico de la violencia urbana y nacional, porque aquí, relata Forero, fueron enterradas personas identificadas pero nunca reclamadas, habitantes de calle -antes llamados «pobres de solemnidad»- y cuerpos trasladados desde otras regiones del país tras enfrentamientos armados.
«Bogotá ha sido un epicentro al que llegó durante décadas lo que ocurría en los territorios más apartados: cuerpos recuperados de combates eran trasladados a la capital para necropsias y luego inhumados sin que se estableciera contacto con sus familiares», recordó la funcionaria.
El reto invisible: los archivos
Alberto Moreno, coordinador de la UBPD en Bogotá, explicó que uno de los mayores obstáculos es documental y no todo el desafío está bajo tierra.
«Los principales retos que hemos encontrado en el Cementerio del Sur, sobre todo en los periodos anteriores a los años 90, es la inhumación de cuerpos sin contenedor, es decir, que tenemos un contexto en donde tenemos cuerpos mezclados», señaló.
Agregó que «el reto más grande ha sido el cruce de información», pues se trata de «más de 2.600 cuerpos que tenemos que documentar y la temporalidad de inhumación de esos cuerpos», lo que implica trabajar datos «que se encuentran en archivos generales ya trasladados administrativamente, archivos muy viejos, incluso documentos hechos a mano».
Moreno precisó que han tenido que «cruzar la información de las personas dadas por desaparecidas incluidas en nuestro universo de Bogotá con los cuerpos aquí inhumados».
Un lugar de «altísima complejidad»
Mientras los expertos clasifican fragmentos óseos y toman notas en fichas técnicas, las hileras de nichos decoradas con flores artificiales y fotografías descoloridas, recuerdan que el cementerio sigue siendo un espacio activo de memoria y duelo.
Para la UBPD, sin embargo, es además un escenario de «altísima complejidad», donde confluyen desapariciones de las décadas de los años 80 y 90, posibles víctimas de reclutamiento y opositores políticos, entre muchas otras víctimas.
Según cifras de la UBPD, hasta abril de 2024 en Colombia había registradas 111.640 personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado que, si se encontrara tan solo a una persona por día, «se necesitarían 306 años para hallarlas a todas». EFE
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