Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Acuerdo de libre comercio China se abre al ‘Made in Switzerland’

Las exportaciones suizas a China totalizaron 7.800 millones de francos en 2012.

Las exportaciones suizas a China totalizaron 7.800 millones de francos en 2012.

(Keystone)

El acuerdo entre Berna y Pekín quiere reducir los obstáculos al comercio bilateral. Resultado: Las empresas suizas podrán exportar a China en condiciones privilegiadas. Pero las más de mil páginas del documento contienen también disposiciones que generan perplejidad.

El acuerdo con China abre nuevos horizontes para las exportaciones helvéticas, incluso las más impensables. Suiza podrá vender a los chinos carne de cocodrilo, monos y delfines (vivos) o gérmenes de bambú y nueces de coco secas ¿Una aberración? No exactamente.

La explicación reside en la arquitectura del acuerdo. El documento de 1.152 páginas, suscrito el 6 de julio de 2013 en Pekín, no se refiere solamente a las exportaciones efectivas, sino que enumera todas las mercancías potencialmente comerciables. Junto a los productos típicamente suizos figuran mercancías exóticas. “Es una nueva manera de concebir los acuerdos de libre comercio, sobre todo con los países asiáticos.

La sustancia, no obstante, no cambia”, indica Christian Etter, delegado del Gobierno suizo para los acuerdos comerciales.

Cerca del 95% de las exportaciones helvéticas a China gozarán  de aranceles reducidos, señala economiesuisse, la Federación de Empresas Suizas. Los cálculos revelan que el porcentaje de reducción varía considerablemente de un sector al otro.

     99% para la industria textil (1,3% de las exportaciones suizas a China)

 

     78% para la industria metalúrgica y eléctrica (30%)

 

     77% para la industria química y farmacéutica (24%)

 

     64% para los instrumentos de precisión, la relojería y la joyería (21%).

      

Para una serie de productos, entre ellos algunos instrumentos de medición, los aranceles desaparecerán inmediatamente después de la entrada en vigor del acuerdo. Pero se trata de una excepción. Para la mayor parte de las exportaciones suizas, los aranceles se eliminarán solo parcialmente y tras un periodo transitorio que oscila entre los cinco y diez años.

“China quiere proteger así sus sectores sensibles”, afirma Christian Etter. Por ejemplo, el de los relojes. En el caso de los modelos automáticos de metal y los de cuarzo, que representan el 90% del valor de las exportaciones relojeras, los aranceles se  rebajarán inicialmente un 18%. Las reducciones ulteriores se harán de forma escalonada durante un plazo de diez años, anota la Federación Relojera Suiza.

En contrapartida, se suprimirán los aranceles para todos los productos chinos que aún tributan en las fronteras helvéticas, principalmente los artículos textiles y los zapatos.

Más fácil luchar contra las imitaciones

En su conjunto, el acuerdo de libre comercio con el principal cliente de los productos industriales suizos en Asia (y el tercero en el mundo) solo puede ser beneficioso, según Christian Etter. La plaza económica se reforzará y las empresas helvéticas dispondrán de una posición competitiva ventajosa respecto a otros Estados.

Por ahora, puntualiza Etter, resulta difícil prever qué efecto tendrá el acuerdo sobre los intercambios comerciales entre Suiza y China (18.000 millones en 2012, un 20% más que en 2011). Según un estudio de factibilidad realizado en 2010, las exportaciones helvéticas al gigante asiático (casi 8.000 millones el año pasado) podrían aumentar más de un 60%.

Más allá de las consideraciones económicas, Christian Etter subraya una característica “fundamental” del acuerdo. El documento, dice, no se limita a las barreras tarifarias, sino que establece también un marco en materia de promoción de inversiones, de transparencia en los mercados públicos y, sobre todo, de propiedad intelectual. “Podremos luchar contra las imitaciones y la piratería desde el momento de la exportación de los productos”.

“Las empresas que producen en China gozan de una mejor protección de la propiedad intelectual”, agrega Henrique Schneider, jefe del Departamento de Política Económica, Ambiental y Energética de la Unión Suiza de Artes y Oficios (USAM). Las autoridades chinas tendrán que reconocer automáticamente las patentes registradas en Suiza. Esto evitará que las empresas helvéticas tengan que iniciar trámites largos y costosos para patentar sus productos en el país asiático.

El acuerdo con Pekín parece conllevar múltiples ventajas, tanto en los ámbitos práctico como administrativo. Un análisis detallado revela, sin embargo, que excluye algunas categorías de productos importantes para la economía y la industria suizas.

Philippe Cordonier, Unión Suiza de Artes y Oficios

Confiábamos en obtener más concesiones en este sector específico

Alta precisión: ninguna concesión

La USAM afirma que el 44% del volumen de las máquinas herramientas no se beneficiarán de ninguna exención. “Se trata, sobre todo, de maquinaria de alta precisión”, puntualiza Philippe Cordonier, portavoz de la USAM.

“Confiábamos en obtener más concesiones en este sector específico”, agrega. Aun así Cordonier se declara “muy satisfecho” con el acuerdo. “Una cláusula contempla negociar cada dos años mejores condiciones de acceso al mercado”.

Los agricultores tampoco ocultan su decepción, señala Beat Röösli, responsable de las relaciones internacionales en la Unión Suiza de Agricultores. “Nuestras reivindicaciones se tuvieron en cuenta: las frutas y hortalizas chinas, por ejemplo, podrán importarse únicamente fuera de la temporada de cosecha en Suiza. No obstante, esperábamos más concesiones para exportar nuestros quesos”, explica a swissinfo.ch.

El producto estrella de las exportaciones agrícolas suizas no gozará de las grandes reducciones. “Las barreras tarifarias sobre el queso solo se rebajarán gradualmente en diez años”, recuerda Beat Röösli.

La falta de concesiones no alimentará el debate en el Parlamento, que aún debe ratificar el acuerdo. Lo que causa perplejidad no son las mercancías, sino en qué condiciones se producen, denuncia el colectivo Plataforma China, que agrupa a varias ONG suizas.

Derechos humanos olvidados

Las críticas que formulan las ONG, entre ellas Alliance Sud, se refieren a la ausencia de disposiciones vinculantes respecto a los derechos humanos en China. Si el acuerdo entra en vigor en su versión actual, proseguirán las violaciones de los derechos fundamentales, advierte Alliance Sud, que lanza un mensaje inequívoco al Parlamento.

El Consejo Nacional, la cámara baja, debatirá el acuerdo el 9 de diciembre. Una clara mayoría de la comisión competente se ha manifestado favorable a su aprobación. En la sesión de la primavera de 2014, el expediente pasará a la otra cámara, el Consejo de los Estados. Si recibe su visto bueno, el acuerdo de libre comercio podría entrar en vigor a mediados del próximo año.

Acuerdos de libre comercio

Acuerdos de libre comercio

La economía helvética depende mucho del acceso a los mercados externos. De hecho, Suiza tiene un mercado interno limitado y carece de materias primas. Entre los instrumentos privilegiados de la política económica exterior figuran los acuerdos de libre comercio, cuyo objetivo es reducir los obstáculos tarifarios y no tarifarios al comercio.

Generalmente, los tratados suelen concluirse en el marco de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA que incluye a Suiza, Islandia, Noruega y Liechtenstein). Sin embargo, Berna tiene la opción de negociar acuerdos fuera de la EFTA, como en el caso de China.

A principios de los años 1990, la EFTA se concentró en los países de Europa Central y Oriental. Luego, la red de acuerdos se extendió progresivamente a la región mediterránea. Y recientemente, el interés centra en los mercados emergentes de América Latina, África y Asia. Suiza negocia actualmente acuerdos con India, Tailandia, Vietnam e Indonesia, entre otros países.

Además del suscrito con la Unión Europea, Suiza dispone de 28 acuerdos de libre comercio con 38 países extraeuropeos. Estos acuerdos cubren actualmente el 75% de las exportaciones helvéticas.

(Fuente: Secretaría de Estado de Economía)

Fin del recuadro


(Traducción del italiano: Belén Couceiro), swissinfo.ch


Enlaces

×