Sobra trabajo en el campo, pero falta gente

Campesinos en plena cosecha de espárragos en el cantón de San Galo, el pasado 1 de abril. Keystone / Gian Ehrenzeller

Los agricultores suizos tienen que improvisar para encontrar suficiente mano de obra para la cosecha de primavera en estos tiempos de pandemia. La situación también los ha obligado a discurrir nuevas formas de llevar los productos hasta el consumidor.

Este contenido fue publicado el 19 abril 2020 - 11:00
swissinfo.ch

Los brotes de espárragos aún están cubiertos de tierra en la granja Jucker Farm, en Rafz, un pequeño pueblo al noroeste de la ciudad de Zúrich. Como cada año, este cultivo aguardaba la llegada de un nutrido grupo de trabajadores inmigrantes para la cosecha, pero esta vez muchos extranjeros no han podido llegar a Suiza debido a la pandemia de coronavirus.

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"Muchos de ellos están aún en sus países esperando la reapertura de las fronteras", explica Nadine Gloor, directora de márquetin de esta granja que emplea a 150 personas en el cultivo de espárragos y calabazas, así como en dos restaurantes y tres tiendas de productos agrícolas.

La agricultura suiza depende significativamente de la mano de obra extranjera, que en su mayoría es originaria de Portugal y de Europa del Este. Según las estadísticas de la Secretaría de Estado de Migración (SEM), el sector agrícola y forestal empleaba a más de 18 000 trabajadores extranjeros estacionales en 2019.

Cada primavera, unos 80 trabajadores de Polonia o Rumanía cosechan espárragos y fresas en la granja Jucker.

Este año no es el caso. El cierre de las fronteras en Europa decretado por la crisis del coronavirus, incluidas las que separan a Suiza de sus vecinos,  hacen imposible que la mano de obra del sur o el este europeo pueda llegar al país alpino. E incluso si pudieran salir de casa, muchos extranjeros -como los inmigrantes de Portugal- tendrían que guardar confinamiento a su regreso y cumplir con la norma que anunció el gobierno portugués el pasado 20 de marzo.

A pesar del panorama complejo, la familia Jucker ha tenido suerte. Según Gloor, algunos trabajadores ya estaban en territorio suizo cuando se cerraron las fronteras. Además, un número significativo de residentes ha respondido a las ofertas de empleo publicadas el sitio web de la granja y un portal en línea que han creado los productores de frutas y hortalizas y la agencia de colocación Coople para reclutar personal.

Normalmente, Coople ofrece empleos estacionales o a tiempo parcial en la aviación, la gastronomía o la gestión de eventos. Pero ahora intenta dirigir la mano de obra inactiva en el país hacia sectores como el agrícola.

Según los datos oficiales, el confinamiento por la crisis sanitaria ha provocado un repunte en el desempleo y en el llamado desempleo parcial. Una realidad que hoy afecta a una cuarta parte de la fuerza productiva suiza.

Aunque hay ofertas de trabajo en el sector agrícola, este no siempre resulta atractivo para los trabajadores porque supone un gran esfuerzo físico y largas jornadas (semana laboral de 55 horas) remuneradas con un salario bajo (14,50 francos suizos por hora). "Es una labor que se realiza bajo el sol y la lluvia, en todo tipo de climas", dice Gloor.

"Además, tampoco puede contratarse a todo el mundo, ya que los trabajadores del campo deben tener las habilidades necesarias para saber cómo plantar los espárragos sin estropearlos”.

El sector agrícola suizo espera, de hecho, que el Gobierno federal ayude a que este trabajo se vuelva más atractivo.

“Esperamos que el Gobierno federal tome medidas para subsidiar los salarios agrícolas considerando que las condiciones del mercado están ahora en una situación excepcional. De hacerlo, alrededor de 315 000 personas afectadas por el desempleo parcial se verían beneficiadas”, expresó Victor Calabrò, presidente de Coople, a una revista especializada el pasado 25 de marzo.

Las medidas sanitarias especiales, que incluyen un distanciamiento social y el lavado de manos regular, también se emplean en otras granjas suizas y en otras industrias en donde los empleados han seguido laborando durante la contingencia.

"Sin embargo, si el confinamiento se prolonga mucho, los agricultores tendrán que buscar una forma diferente para gestionar las cosechas", advirtió Loïc Bardet, jefe de Agora, asociación de agricultores de la Suiza francófona. El comentario de Bardet se produjo justo antes de que el Gobierno suizo anunciara la extensión del confinamiento hasta el 26 de abril.

Sin embargo, las autoridades no perciben riesgos respecto al suministro de alimentos en el país. “No creo que haya una escasez de trabajadores agrícolas estacionales. Y es prematuro hablar sobre cómo evolucionará la situación”, dijo Florie Marion, portavoz de la Oficina Federal de Agricultura, argumentando que el Gobierno ya anunció diversas medidas de apoyo económico que incluyen también al sector agrícola.

Una de ellas son los permisos de trabajo temporales que ahora, en lugar de tres meses, pueden ser de seis meses de duración.

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