Los suizos, indiferentes ante la amnistía fiscal

Se trata de la cuarta vez que Suiza ofrece esta amnistía a sus contribuyentes. Ex-press

Desde el 1 de enero, el fisco otorga una tregua a los contribuyentes con fortunas ocultas y a los herederos de haberes no declarados.

Este contenido fue publicado el 08 abril 2010 - 10:33

Hay cantones, como Jura que decidieron ir más lejos con una agresiva propuesta de simplificación para los evasores. Pese a ello, la respuesta es tímida hasta el momento.

Más discreta que Francia o Italia, pero Suiza tiene en marcha también una amnistía fiscal desde el pasado 1 de enero del 2010.

Una iniciativa que beneficia lo mismo a personas que a empresas, y que ofrece dos posibles variantes:

1) La simplificación del impuesto sobre la herencia, para que los deudos de un evasor difunto puedan regularizar los haberes que recibieron vía una modesta carga fiscal.

2) La declaración espontánea de fortunas ocultas, que permite a quienes han encubierto haberes al fisco, quedar exentos de la multa correspondiente (equivalente al 20% del monto en cuestión) y a no ser perseguidos por la justicia, siempre que paguen los impuestos y recargos correspondientes a 10 ejercicios fiscales.

Sin embargo, pese a las facilidades puestas sobre la mesa, el balance del primer trimestre es pobre en Suiza. La falta de difusión y las visiones encontradas del gobierno federal y los cantones, son parte de la explicación.

Trajes a la medida

La amnistía fiscal presentada por el Departamento Federal de Finanzas (DFF) tomó una década de trabajo antes de materializarse.

Pese a ello, no todas las partes concernidas quedaron satisfechas con el resultado.
Algunos cantones como el de Vaud, presidido por Pascal Boulis, consideran éticamente inaceptable premiar a los evasores con treguas que les eximen de multas. Por ello, han hecho poco eco de la iniciativa.

En contrapartida, cantones como el de Jura opinan que es lo más conveniente y han ido más lejos que el propio gobierno federal.

Concretamente, han decidido ofrecer a los contribuyentes verdaderos “trajes a la medida” inspirados en modelos extranjeros como el italiano Scudo III de Italia, un programa para regularizar a evasores que concluye el próximo 30 de abril y que permitirá al gobierno de Silvio Berlusconi ingresar a sus arcas hasta 125.000 millones de euros adicionales.

En Suiza, las expectativas son mucho más modestas, pero la oferta para los contribuyentes incumplidos son igual de ambiciosas, ya que permite que sean los evasores quienes declaren libremente a cuánto ascienden los ingresos no declarados, sin obligación de probarlo con documentos.

La invitación que extendió el cantón de Jura a los evasores cita a la letra:”Cada contribuyente, sea persona física o moral, que declare por primera vez sus haberes ocultos, quedará completamente exento de multas o condenas por evasión”.

Un voto de confianza que, según el Departamento de Finanzas, Justicia y Policía del Jura, le reportará 300 millones de francos suizos en cinco años.

Poca acción por el momento

Sobre la marcha, durante el primer trimestre del 2010, en la región de Jura se abrieron sólo 50 expedientes de declaraciones espontáneas, confirmó Charles Juillard a la agencia ATS.

Lo anterior se traducirá en ingresos adicionales para el fisco cantonal de entre 50.000 y 200.000 francos suizos, según datos preliminares agregó el Presidente del gobierno cantonal del Jura.

“Sabíamos que el despegue sería complicado”, argumentó.

Pese a ello, la estimación de los 300 millones de francos suizos adicionales vía declaraciones espontáneas sigue en pie.

A juicio de Juillard, no es que la población sea apática frente al tema, sino que existe un proceso de reconocimiento de una iniciativa que aún tiene muchos meses por delante.

Recibimos numerosas solicitudes de gente que quiere informarse sobre el tema, muchas de ellas de forma anónima o a través de notarios o intermediarios financieros, explicó.

Y la amnistía del Jura tiene vigencia entre 2010 y 2014, a diferencia de la nacional que por el momento sólo está asegurada en 2010.

Modestos avances

La escasa respuesta del Jura se repite en otros cantones.

De acuerdo con información obtenida por swissinfo.ch en la Administración Fiscal de cantón de Berna, éste registró 112 casos de evasores que se acogieron a la amnistía durante el primer trimestre del 2010.

En tanto, la Dirección de Finanzas de Zúrich confirma que en su caso se registraron 133 declaraciones espontáneas.

Cabe destacar que en el caso de Zúrich, el dato no rompe record alguno ya que las autoridades recaudatorias reciben anualmente entre 250 y 300 declaraciones voluntarias aun cuando no exista ninguna amnistía.

De acuerdo con ATS, en Lucerna, por su parte, se registraron 22 casos de evasores redimidos durante el primer trimestre del año; y en el Tesino el dato asciende a 15.
El siguiente balance se hará en junio, periodo en el que se conocerán también montos concretos recaudados.

Mientras tanto los evasores observan, hacen cuentas y deciden qué reditúa más, si la transparencia o el silencio.

Andrea Ornelas, swissinfo.ch

DATOS CLAVE

Suiza ha vivido tres amnistías fiscales generales en su historia reciente:
1940, 1945 y 1969.

La tregua fiscal de 1969 se tradujo para el fisco helvético en ingresos adicionales por 11.500 millones de francos suizos de la época, equivalentes a 35.400 millones de francos actuales.

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CONTEXTO

Dado el sólido federalismo que existe en Suiza, los cantones tienen derecho a decidir variantes para su amnistía fiscal. El grueso de ellos se ceñirá al dispositivo federal.

No obstante, el Tesino decidió, por ejemplo, reducir los recargos para evasores que declaran fortunas ocultas y también los impuestos cantonales que les cobrarán por regularizar su situación.

El Jura optó por un modelo simplificado que incluye un formulario y que aplica tasas generalizadas según el supuesto: 4% para herederos; 10,4% para asalariados; y 18,4% para trabajadores independientes.

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18 AÑOS DE INTENCIONES

La presente amnistía fiscal suiza comenzó a gestarse en 1992, cuando múltiples parlamentarios comenzaron a expresar su interés por una tregua tributaria general, es decir, que incluyera al gobierno, los cantones y las comunas.

Fue hasta marzo del 2000, que el Consejo Federal encargó al Departamento Federal de Finanzas (DFF) elaborar un proyecto de consulta sobre el tema.

En 2001, el Consejo Federal estimó que el momento no era propicio y se decantó por introducir una amnistía parcial, esto es, eliminar castigos legales para quien denuncie sus fortunas ocultas, pero cobrarle impuestos y los recargos correspondientes.

Dicho proyecto fue sometido a diversas consultas entre 2001 y 2004.
En 2006, el gobierno formalizó la propuesta y la dirigió al Parlamento. Y el Poder Legislativo dio su visto bueno en 2008 y determinó que el perdón fiscal entrara en vigor en 2010.

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