Navigation

Skiplink navigation

Estrasburgo explica a Suiza cómo lograr la igualdad

Sede del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. © Keystone / Christian Beutler

Antes de que Suiza pudiera ratificar el Convenio Europeo de Derechos Humanos, tuvo que introducir el derecho de las mujeres al voto. Desde entonces, ha sido condenada de manera frecuente y rotunda por discriminación por motivos de sexo.

Este contenido fue publicado el 15 noviembre 2020 - 11:09

70 años del CEDH: En noviembre de 1950, el Consejo de Europa adoptó el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH) en Roma. Se considera una de las convenciones internacionales más importantes para la protección de los derechos humanos. Los derechos consagrados en ella pueden ser llevados ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. Sus sentencias son vinculantes, con lo que los Estados deben aplicarlas.

Suiza no ratificó la Convención hasta 1974 merced a que no había introducido el derecho de las mujeres al voto, una discriminación por razón de sexo. Así, el Consejo Federal (Gobierno) tuvo que celebrar primero otra votación sobre el derecho de la mujer a votar para poder firmar y ratificar la Convención.

Una serie de condenas

Aunque Suiza es relativamente poco condenada por el CEDH en comparación con otros países, existen aún algunos puntos de fricción. Además de las violaciones a la libertad de prensa, las cuestiones relativas a las garantías procesales y las problemáticas deportaciones de los solicitantes de asilo rechazados, todavía hay casos de discriminación por motivos de género en Suiza. Las víctimas son tanto mujeres como hombres.

He aquí hay una breve selección de los casos más interesantes:

Schuler-Zgraggen (1993): “Las madres no trabajan”

El seguro de invalidez suizo redujo la pensión de una madre porque una mujer deja de trabajar temporalmente tan pronto como da a luz. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró que esto era discriminatorio.

Di Trizio (2016): “Las madres solamente trabajan a tiempo parcial de todos modos”

Suiza no aprendió mucho, y en 2016 la situación se reprodujo en cierta manera. El seguro por discapacidad redujo la pensión parcial de una mujer después del nacimiento de los gemelos. La razón: de todas maneras, no podría trabajar a tiempo parcial debido al cuidado de los niños. El CEDH también consideró discriminatorio este razonamiento.

Burghartz (1994): “Solamente las mujeres pueden llevar un doble apellido”

Susanna Burghartz se casa con un Albert Schnyder en Alemania. Sus nombres son ahora Susanna Burghartz y Albert Schnyder Burghartz, lo cual es posible bajo la ley alemana. Cuando la pareja emigra a Suiza, las autoridades cambian el apellido a Schnyder. Albert ya no puede llamarse Schnyder Burghartz. Razón: solamente una mujer puede tener un nombre doble.

El tribunal de Estrasburgo dictaminó que no había ninguna justificación objetiva y razonable para el tratamiento desigual de los nombres en la legislación suiza.

Mientras tanto, la ley suiza sobre nombres ha sido completamente revisada.

B. contra Suiza (2020): “Las mujeres necesitan una pensión de viudedad de por vida porque son mantenidas por sus maridos”

Un hombre cría a sus dos hijos solo después de que su esposa muera. Recibe una pensión de viudedad. Cuando los hijos alcanzan la mayoría de edad, el viudo ya no recibe una pensión. Si fuera mujer, tendría derecho a una pensión de viudedad de por vida.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó recientemente que esta desigualdad de trato era discriminatoria. La decisión aún no es ejecutable.

Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

Compartir este artículo