El fugitivo por un gran fraude financiero en Alemania es localizado por medios en Moscú
Berlín, 16 sep (EFE).- El exjefe de ventas de la desaparecida firma de servicios financieros digitales Wirecard y figura clave en la escandalosa quiebra de la empresa en 2020, Jan Marsalek, ha sido aparentemente localizado en Moscú, donde trabajaría para el Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia, según varios medios internacionales.
Un equipo de periodistas de investigación del semanario alemán Der Spiegel, de la segunda cadena de televisión pública germana (ZDF), junto con la cadena estadounidense PBS, el periódico austríaco Standard y la plataforma de investigación rusa The Insider, asegura haber encontrado a Marsalek, huido de la Justicia y con una orden internacional de busca y captura.
Siempre se sospechaba que Marsalek se encontraba en Rusia, pero hasta ahora nadie podía probarlo.
El equipo de periodistas ha seguido en el último año a Marsalek, quien parece «entrar y salir» como un agente más en la sede del FSB en Moscú, y ha documentado sus pasos con fotografías y seguimientos de sus varias identidades falsas.
También ha encontrado un número de teléfono en el que le contactaron -sin mucho resultado- a través de la aplicación de mensajería Telegram, muy utilizada en Rusia.
Mediante lo que se cree es su número, los periodistas rastrearon sus movimientos a través de datos filtrados de pasaportes, redes telefónicas en las que se registran los móviles y registros de cruces fronterizos, datos que en Rusia se pueden obtener fácilmente.
Marsalek fue en su momento la mayor promesa de la Bolsa alemana en la que cotizaba Wirecard. Tras abandonar sus estudios, ascendió a gestor estrella en el mundo empresarial, pero todo el negocio fue un engaño: miles de millones de euros desaparecieron y casi 6.000 empleados perdieron su trabajo en lo que fue uno de los mayores fraudes de Alemania.
La Fiscalía alemana mantiene abierta una investigación por espionaje contra el antiguo empresario de origen austríaco por supuestamente haber actuado como agente de los servicios secretos rusos.
Contra Marsalek existen también diligencias en curso en Austria y el Reino Unido,.
La Justicia británica condenó en marzo a seis búlgaros por haber espiado en Europa para Rusia entre 2020 y 2023, en un caso en el que Londres cree que el cabecilla de la operación era Marsalek, quien, según la investigación de Scotland Yard, trabaja para el FSB pero también algunas veces para el servicio ruso de inteligencia militar, GRU.
Tras el colapso de Wirecard, el exdirectivo huyó de Alemania ayudado por un antiguo agente de inteligencia austriaco, que contrató un avión privado para sacarle del país, primero a Bielorrusia y desde allí a Moscú, según las investigaciones de Der Spiegel.
En Moscú, una experta del FSB le proporcionó un pasaporte ruso falsificado a nombre de un sacerdote ortodoxo ruso y se le escondió en la península ucraniana de Crimea, anexionada en 2014 por Rusia.
Según Der Spiegel, el contacto más importante de Marsalek era Stanislav Petlinski, que presumiblemente le habría reclutado para el servicio de inteligencia ruso «años atrás».
En Moscú finalmente se habría creado una nueva vida, con una pareja, Tatiana Spiridonova, oficialmente traductora, pero que también tendría conexiones con el FSB.
Ella habría trabajado con Marsalek en al menos una operación en junio de 2022 cuando éste puso en la mira a influyentes austríacos mediante una red de espionaje que había creado en Viena, siempre según la investigación periodística.
Según Der Spiegel, existen también informaciones filtradas de la vigilancia fronteriza rusa que apuntan a viajes de Marsalek al frente en Ucrania, como en noviembre de 2023, cuando un tal Alexander Nelidow viaja desde la ocupada ciudad oriental de Mariúpol hacia Rusia. En la foto almacenada en el sistema figuraría Marsalek. EFE
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