El NFP advierte a Macron contra los rodeos para no nombrar un primer ministro de izquierda
París, 9 jul (EFE).- La coalición de izquierdas francesa Nuevo Frente Popular (NFP) advirtió hoy firmemente al presidente, Emmanuel Macron, contra cualquier «rodeo» para no nombrar a un primer ministro de ese bloque, que es la primera fuerza en la nueva Asamblea Nacional, aunque quedara lejos de la mayoría absoluta.
«La prolongación de Gabriel Attal al frente del Gobierno podría sonar como un intento de borrar el resultado del domingo. Sería democráticamente inaceptable que se tratara simplemente de un rodeo para no proponer un candidato del Nuevo Frente Popular al puesto de primer ministro», indicó en un comunicado el NPF.
«Advertimos solemnemente al presidente de la República contra cualquier intento de secuestrar las instituciones», agregó en un tono tajante el grupo integrado por el Partido Socialista (PS) francés, la más radical La Francia Insumisa (LFI), los comunistas y los ecologistas.
El NFP, aunque aún no ha anunciado a un candidato mientras prosigue las negociaciones internas, recalcó que están listos para gobernar «a partir de mañana» aplicando el programa conjunto que llevaron a la campaña.
«Lo aplicaremos, fieles al compromiso que contrajimos con el pueblo francés, excluyendo cualquier coalición contra natura, en el marco de una democracia refundada en la que el Parlamento habrá recuperado todo su lugar y la sociedad civil y las fuerzas sociales y asociativas estarán plenamente implicadas», agregó el texto.
Para el bloque de izquierdas, los resultados de las elecciones legislativas anticipadas se han saldado con un «fracaso» del macronismo y ha sido el NFP y su programa el que ha logrado impedir la victoria de la extrema derecha que se dada por segura tres semanas atrás.
«Es el resultado de una enorme movilización popular, que queremos saludar, y de la responsabilidad de todos los electores que depositaron su voto para expresar su rechazo a la extrema derecha. La participación ha sido récord. Incluso sin mayoría absoluta, nos confiere una enorme responsabilidad», recalcaron los grupos de la izquierda francesa.
El comunicado llegó a última hora de una jornada plagada de especulaciones sobre quién podría ser nombrado como próximo primer ministro, una facultad que corresponde a Macron si bien la Asamblea Nacional tiene después la capacidad de rechazarlo mediante una moción de censura.
El nuevo primer ministro, por tanto, debe ser una figura capaz de obtener el respaldo de más de la mitad de la cámara para asegurar la gobernabilidad, un umbral que se encuentra en los en 289 escaños, muy lejos de los 182 logrados por el NFP (a los que se podrían añadir aún varios diputados independientes de izquierda).
El bloque macronista, por su parte, se quedó con 168; la ultraderecha y sus aliados con 143; y los conservadores de Los Republicanos e independientes de derecha sumaron 60, mientras que los escaños restantes se los reparten partidos menores o independientes diversos.
El NFP ha prometido tener una propuesta de primer ministro esta misma semana, pero mientras los nombres que suenan vienen del PS, como su primer secretario, Olivier Faure, que ha dicho que está «listo» para gobernar, o el presidente del grupo socialista en la Asamblea, Boris Vallaud.
Desde La Francia Insumisa (LFI), su divisivo líder, Jean-Luc Mélenchon -que tampoco está 100 % descartado aunque ha prometido que no será un «problema- ha dicho que también tiene candidatos a proponer, como la jefa de su grupo parlamentario, Mathilde Panot.
En el campo macronista, sin embargo, la resistencia a apoyar un Gobierno que incluya o esté liderado por LFI genera mucho rechazo, tanto es así que hoy diversos miembros del aún vigente gobierno macronista insinuaron que la alianza tiene que ser entre la izquierda y a derecha menos radicales. EFE
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