El papa defiende en Nápoles la acción del Estado para frenar el crimen organizado
Ciudad del Vaticano, 8 may (EFE).- El papa León XIV defendió este viernes en Nápoles (sur de Italia), que la presencia y la acción del Estado son «más necesarias que nunca» para garantizar la seguridad ciudadana y «quitar espacio a la delincuencia organizada».
Durante un multitudinario encuentro en la plaza del Plebiscito, el pontífice denunció la «dramática paradoja» de una urbe que, pese al notable crecimiento del turismo, presenta una «geografía de la desigualdad» con focos de pobreza incluso en su centro histórico.
«Ante estas realidades, que a veces asumen dimensiones preocupantes, la presencia y la acción del Estado es más que nunca necesaria, para dar seguridad y confianza a los ciudadanos y quitar espacio a la delincuencia organizada», afirmó León XIV.
A su llegada a la plaza, el papa recorrió la plaza en el papamóvil saludando a los fieles, deteniéndose a bendecir a varios niños y luego fue saludado por el cardenal Domenico Battaglia, arzobispo de Napolés, y por el alcalde de la ciudad, Gaetano Manfredi.
Según las autoridades locales, unas 50.000 personas siguieron el acto desde la plaza y las calles aledañas.
En su discurso, el papa lamentó que, pese a su éxito turístico, la capital campana no es capaz de generar un «dinamismo económico» que involucre «de verdad a toda la comunidad social».
«Hermanos, hermanas, en esta ciudad fluye un anhelo de vida, de justicia y de bien que no puede ser abatido por el mal, por el desaliento y por la resignación», subrayó.
Según León XIV, «en muchas zonas se vislumbra una verdadera geografía de la desigualdad y de la pobreza, alimentada por problemas no resueltos desde hace tiempo».
Problemas como la disparidad de ingresos, la escasez de perspectivas laborales, la deserción escolar, la carencia de estructuras y servicios, el desempleo y la «acción invasiva» de la criminalidad «agobian la vida de muchas personas».
«La ciudad permanece aún marcada por una brecha social que ya no separa el centro de las periferias, sino que está incluso marcada en el interior de cada área, con periferias existenciales anidadas también en el corazón del centro histórico», afirmó.
El pontífice destacó además la labor de acogida de migrantes y refugiados desarrollada en Nápoles, especialmente a través de Cáritas diocesana, que, según dijo, ha convertido el puerto de la ciudad en «un signo vivo de acogida, integración y esperanza».
León XIV también apeló a dar un papel protagonista a los jóvenes en la transformación social de la ciudad: «No son solamente destinatarios sino protagonistas del cambio», añadió.
Y siguió: «En una realidad a menudo marcada por la desconfianza y la falta de oportunidades, los jóvenes representan un recurso vivo y sorprendente».
El papa concluyó su intervención agradeciendo la acogida recibida y encomendó a los presentes a la intercesión de la Virgen y de san Genaro, patrón de la ciudad, antes de impartir su bendición a los fieles. EFE
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