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Empresas suizas abandonan la Bolsa

Swiss Exchange, principal índice bursátil suizo. Keystone

Para algunas firmas la cotización en la Bolsa se convierte en un peso. Es el caso de la sociedad Hero.

Este contenido fue publicado el 22 abril 2003 - 19:49

Estas empresas consideran que la cotización bursátil parece encerrar más desventajas que ventajas.

Contrariamente a lo que se podría creer, la Bolsa no es el fiel reflejo de la economía suiza. En efecto, sólo 3.000 de las 170 mil sociedades accionistas del país son cotizadas en en Virt-X y SWX Swiss Exchange, los principales indicadores bursátiles helvéticos.

"Yo también prefiero abandonar la Bolsa", confió hace algún tiempo Nick Hayek Jr. al periódico Tages Anzeiger. "Tome el ejemplo de Rolex, nadie se pregunta si su cifra de negocios aumentó o disminuyó del 2%". La sociedad puede invertir su energía en el desarrollo y trabajar en paz," agregó.

Para el director del gigante relojero Swatch no se trata, evidentemente, más que de un deseo piadoso. En cambio ese deseo se convirtió en realidad para otras empresas suizas. En la práctica, desde el fin del "boom" bursátil, el número de empresas que retiraron sus acciones del mercado, o que no descartan el hacerlo, sigue aumentando.

Varias empresas dieron el paso

Entre ellas la firma ginebrina Unigestión, que administra un patrimonio de 4.500 millones de francos, anunció su retiro de la Bolsa para el mes de marzo próximo. Después de una pérdida de 2,5 millones sufrida en el ejercicio 2001, realizó en el 2002 un beneficio de 2,1 millones de francos.

Los accionistas recibieron una oferta de recompra de sus acciones por sólo 91 francos. Hasta el momento Unigestión tiene en sus manos el 71% de sus títulos.

Otra empresa que hizo lo mismo fue la sociedad familiar Hilti, especializada en taladros y sierras eléctricas, que abandonó la Bolsa suiza el pasado mes de febrero. Casi la totalidad de los títulos volvió así a manos de Martín Hilti Trust, cuya familia es poseedora del 100% del capital.

Paralelamente al anuncio de su salida de la Bolsa, Hilti comunicó que renunciará a sus actividades financieras para concentrarse únicamente en la producción industrial.

La última empresa que manifestó su voluntad de abandonar la Bolsa fue la sociedad Hero, especialista en conservas, que lanzó también una operación de recompra de las acciones en manos de terceros. La operación sin embargo puede resultar más difícil de lo previsto.

En efecto, muchos pequeños accionistas consideran muy bajo el precio de 165 francos por título propuesto por la FIM, el accionista principal de Hero. De esta forma no podría conseguir el 95% de las acciones, condición necesaria para dejar la Bolsa.

Un mínimo de transparencia es deseable

Sea lo que sea, la voluntad del abandonar la Bolsa parece ser un fenómeno en marcha. Queda preguntarse por qué el mercado bursátil parece perder su atractivo tras haber alcanzado plena euforia en los años de la década de los 90.

Mientras los mercados crecían, la presencia en la Bolsa permitía a las empresas conseguir capitales sin endeudarse ante los bancos y ganar en visibilidad. Pero las cosas han cambiado.

"La actitud de los inversionistas cambió en los últimos diez años, señaló Rodolfo Pusterla, analista ante el banco del Gotardo". Ellos desean ahora que las empresas crezcan financiándose solas, y ya no gracias a los aumentos de capital".

El interés de las empresas en verse cotizadas en la Bolsa ha disminuido. A ello se agrega el hecho de que los inversionistas tienen tendencia a ignorar a las empresas medianas. "Ello debido a que las acciones se venden poco, lo que desanima a los inversionistas institucionales", explica Rodolfo Pusterla.

Es el caso particular de Hero. "Pocos analistas se han ocupado de esta empresa y los volúmenes de transacciones diarias son muy limitados", agrega otro experto financiero, Mario Montagnani, del Banco Pictet, de Ginebra.

Por otro lado, estar fuera de la Bolsa tiene algunas ventajas. "Los procedimientos administrativos son menos engorrosos, además, estar cotizado en la Bolsa obliga a las empresas a una mayor transparencia.

"Pero escapar a esta obligación puede representar una ventaja competitiva para ciertas empresas", sostiene Rodolfo Pusterla.

swissinfo, Andrea Tognina
(Traducción y adaptación: Alberto Dufey)

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