En Berna, el Banco Mundial revisa su definición de la pobreza

La distribución de la riqueza no esta garantizada por el crecimiento económico. Keystone

El último Informe del Banco Mundial (BM), sobre la pobreza en el mundo fue el tema principal de un original seminario organizado en Berna por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude) y la Secretaría de Estado para la Economía (Seco).

Este contenido fue publicado el 05 octubre 2000 - 19:37

La situación planetaria actual, sus complejidades y futuro, constituyó el nudo de la reflexión que involucró durante toda la jornada del jueves a un centenar de altos funcionarios del Estado, representantes de organismos no gubernamentales e invitados internacionales.

Nora Lustig, responsable de la elaboración del Informe sobre el desarrollo mundial del BM, y miembro de las instancias directivas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fue la principal oradora de la jornada.

"Este Informe es diferente no por la temática - desde 1980 el Banco Mundial trata el tema de la pobreza - sino por la metodología de la elaboración", afirmó en entrevista con swissinfo.

Según la funcionaria internacional más de 60 mil personas en 60 países fueron consultadas por diferentes medios para conocer su cotidianeidad concreta. "Método de consulta que constituye un nuevo esfuerzo" en la valoración del problema de la pobreza, que introduce los factores sociales.

El crecimiento económico, las reformas estructurales y la globalización del mercado siguen siendo mecanismos mundiales importantes. Sin embargo, sentenció Lustig, no hay que olvidar tampoco, aspectos esenciales como las oportunidades de trabajo para los ciudadanos, la seguridad material de los sectores más pobres y la inserción social y política de los mismos.

Posición globalmente compartida por los representantes oficiales helvéticos, presentes en el seminario. Y parcialmente acompañada por los delegados de los organismos no gubernamentales invitados al debate.

"Es evidente que las instituciones financieras internacionales están más preocupadas ahora que hace diez años por el tema de la pobreza. Y que aceptan que para enfrentar este problema de fondo se debe ayudar a organizar a las poblaciones más desfavorecidas", sentenció Peter Niggli, responsable de la Comunidad de Trabajo.

La Comunidad reúne a las cinco principales organizaciones helvéticas de cooperación al desarrollo y es una de las plataformas no gubernamentales más activas en la temática Norte-Sur

Esta constatación, siguió reflexionando Niggli, que coincide con el pensamiento de las autoridades helvéticas, es ya un punto positivo, "si bien podemos mantener diferencias en la percepción de otras realidades".

Concepto compartido también por Antonio Hodgers, diputado de Ginebra, presente en las deliberaciones. "El Informe sobre la pobreza significa un avance... aunque lo esencial, que muchas veces falta en las instituciones internacionales, es la voluntad política para transformar esas realidades del desequilibrio planetario".

En tal sentido, prosiguió, "el desafío consiste en acercar esos elementos retóricos y teóricos, desplegados en informes como el que se acaba de presentar, y la realidad cotidiana de la gente" aclaró el diputado.

Desafío que compete a todos. No sólo a las organizaciones supranacionales, sino también a las autoridades nacionales, cantonales, locales. A la clase política y a la ciudadanía misma.

"Y que consiste en ligar permanentemente - reflejo que no siempre se percibe en lo cotidiano - la problemática local o nacional con los grandes temas mundiales que aquejan a todos y a todo", concluyó Hodgers.

Sergio Ferrari

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