Francia advierte que el embajador de EE.UU. tendrá restricciones hasta que no acuda a cita
París, 24 feb (EFE).- El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, advirtió este martes que mientras el embajador estadounidense, Charles Kushner, no se presente a la convocatoria que se le cursó, tendrá sus capacidades para ejercer el puesto limitadas, entre ellas, el acceso a los cargos del Gobierno francés.
«Nos tiene que dar una explicación», subrayó Barrot en una entrevista a la emisora France Info al ser preguntado por el hecho de que Kushner no se presentó el lunes por la tarde como se le había pedido.
El representante diplomático debería de haber acudido a la cita con el Gobierno francés, que quería mostrarle una queja al considerar que se había injerido en asuntos internos franceses con unas declaraciones sobre la muerte de Quentin Deranque, un joven ultraderechista en Lyon el pasado día 14 por la paliza que recibió de activistas sospechosos de pertenecer a la extrema izquierda.
El jefe de la diplomacia francesa se esforzó en separar las consecuencias del acto de Kushner -que es el padre del yerno de Donald Trump- de las relaciones entre Estados Unidos y Francia, de las que dijo que no se verán afectadas.
«No presentarse es su responsabilidad personal», señaló, antes de anunciar que «eso afectará su capacidad para ejercer su función en nuestro país», pues, en concreto, no tendrá acceso a los miembros del Gobierno francés.
Barrot, en cualquier caso, quiso dejar claro que esa privación de contactos con los miembros del Gobierno se revertirá cuando acuda a la convocatoria y eludió varias preguntas sobre la posibilidad de declararlo ‘persona non grata’ o de expulsarlo.
Una reunión que, según Barrot, tendría que servir para que se le comunique también que las sanciones que Estados Unidos ha impuesto a personalidades francesas como el antiguo comisario europeo Thierry Breton o el magistrado de la Corte Penal Internacional Nicolas Guillou, parecen «injustificados».
El ministro francés dijo que la no presentación de Kushner fue «una sorpresa» porque cuando se es embajador hay que cumplir «los usos más habituales de la diplomacia».
El motivo de la convocatoria del embajador fue un mensaje colgado en la cuenta de X de la embajada estadounidense en Francia en la que se mostraba preocupación porque «el extremismo violento de izquierda está en aumento y su papel en la muerte de Quentin Deranque demuestra la amenaza que representa para la seguridad pública».
«Seguiremos de cerca la situación y esperamos que los autores de estos actos violentos sean llevados ante la justicia», agregaba la legación diplomática.
Barrot subrayó que sobre la muerte del joven ultra «rechazamos toda instrumentalización con fines políticos».
El presidente francés, Emmanuel Macron replicó la semana pasada a la primera ministra italiana, la derechista Giorgia Meloni, que había definido el asesinato de Deranque como «una herida para toda Europa», enmarcada en «en un clima de odio ideológico que se extiende por varios países».
El presidente francés afirmó que le sorprendía ver que «personas que son nacionalistas, que no quieren que se les moleste en su país», sean «siempre las primeras en comentar lo que ocurre en los demás países».
Para Barrot, el incidente con Meloni está «cerrado». «No tenemos que recibir lecciones de la internacional reaccionaria», comentó. EFE
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