Gambia sigue los pasos de Sudáfrica y anuncia retiro de la CPI
Gambia decidió retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), anunció el martes el ministro de Información, Sheriff Bojang, después de que el viernes Sudáfrica anunció que saldrá de la jurisdicción del tribunal de La Haya.
«A partir de hoy, martes 24 de octubre de 2016, ya no somos parte de la CPI y hemos iniciado todo el proceso estipulado en los estatutos fundacionales de la CPI», indicó el ministro en una declaración difundida por la televisión pública y también publicada en las redes sociales y en Youtube.
La semana pasada Sudáfrica anunció su retiro del tribunal, primera corte internacional que juzga a los presuntos autores de genocidios, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. La salida, que será efectiva en un año, constituye el primer precedente de este tipo en la historia del tribunal.
«Hay muchos países occidentales, al menos 30, que han cometido crímenes de guerra contra estado soberanos y sus ciudadanos desde la creación de la CPI y ningún criminal de guerra occidental ha sido imputado», planteó el ministro.
«Gambia llevó a la Unión Europea a la CPI hace un año por el genocidio de miles de jóvenes africanos en aguas europeas y desde entonces no hemos sabido nada de la CPI», agregó el ministro.
El país intentó en vano convencer al tribunal de que iniciara una causa contra los países de la UE por la muerte de miles de migrantes que intentan llegar a las costas europeas.
«Miles de jóvenes africanos que buscan un futuro mejor han muerto en las costas europeas cada semana. ¿Pero por qué crimen? Porque son negros y africanos que quieren migrar a Europa en busca de una vida mejor, como lo hicieron los europeos hace cientos de años cuando estaban en una situación de pobreza miserable e invadieron África, Asia y otras regiones», agregó el funcionario.
Tras el anuncio de la retirada de Sudáfrica, Sudán urgió a otros países africanos que están adscritos a la corte a que sigan los pasos de Sudáfrica y que salgan de la jurisdicción del tribunal de La Haya, que calificó como «un nuevo instrumento colonial».
Burundi también anunció su retiro.
En el centro de la polémica está la decisión de las autoridades sudafricanas de permitir la participación del presidente sudanés Omar al Bashir en una cumbre e ignorar una orden de arresto.
Sudáfrica alegó que el dirigente tenía inmunidad como jefe de Estado.
La CPI acusa al presidente sudanés de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio en el conflicto de la región de Darfur.
Desde su creación en 2003, este tribunal, con sede en La Haya, abrió investigaciones en diez países, nueve de ellos en África.
La decisión de Banjul supone un fracaso personal para la gambiana Fatou Bensouda, fiscal en la corte y que antes fue ministra de Justicia del presidente Yahya Jammeh.
El presidente Yahya Jammeh llegó al poder mediante un golpe de Estado sin derramamiento de sangre en 1994 y fue elegido en 1996 y reelegido cada cinco años subsiguientes. Así, ha gobernado de forma autócrata Gambia, un pequeño estado de habla inglesa de África Occidental enclavado en el territorio de Senegal, excepto su costa atlántica.