2007: Un mensaje de paz y reconciliación
Parte insoslayable del paisaje navideño, el Ejército de Salvación, 'tomó' también este año el corazón de Berna para recoger en sus marmitas la solidaridad colectiva y distribuir con sus cantos un mensaje de paz.
Pero, no sólo de… palabra vive el hombre, así es que la armada mantiene su movilización para llevar también el pan a los más desfavorecidos. Y algo más…
«Con sus villancicos los integrantes del Ejército de Salvación llevan el mensaje de que la Navidad no es sólo una fiesta de regalos, sino la celebración del Nacimiento de Jesús, nuestro Dios, que vino al mundo para traernos la paz y que nos invita a la reconciliación», señala Pierre Reift, vocero de esa institución.
«Recuerda también que en Suiza un buen número de niños y de adultos viven en la pobreza», añade.
Bajo el eslogan «¡Quien cree, actúa!» y armados con sus trompetas, sus cornos, sus panderos, los ‘efectivos’ del singular ejército se instalaron en los lugares más frecuentados de la capital helvética, pero no sólo.
La acción de las marmitas se extendió a 40 localidades de Suiza, y en ella participaron centenares de benévolos, del 30 de noviembre al 24 de diciembre.
Ayúdate que yo te ayudaré
«Como es tradición, los fondos que se recaudan son destinados a la celebración de las fiestas navideñas de las personas solas o necesitadas así como a los projectos locales», precisa el responsable de la comunicación del Ejército de Salvación, en entrevista con swissinfo.
Y esos programas cubren un espectro muy amplio:
Visitas a personas que se encuentran solas, enfermas o en prisión; mantenimiento de diversos sitios de refugio: para los que no tienen hogar, para aquellos que sufren de alguna suerte de dependencia (alcoholismo, drogas); hogares para jóvenes y para chicas, albergues para solicitantes de asilo político…
Sopa, jabón, salvación
«El Ejercito de Salvación es un movimiento internacional que se encuentra en 111 países. Un movimiento que es, en primer lugar, un movimiento religioso, una iglesia, pero una iglesia con un compromiso muy profundo. Un compromiso social», resume Pierre Reift.
La institución tiene un eslogan ‘soupe, savon, salut’ (sopa, jabón, salvación) «que transmite no sólo un mensaje oral sino también un mensaje por sus actos, por sus compromisos hacia los más desamparados de este mundo».
Para cumplir su compromiso social, el Ejército de Salvación, nacido entre pobres, en los barrios miserables de la Inglaterra victoriana del Siglo XIX, ha desarrollado una amplia estrategia de solidaridad también con los pobres.
En Suiza instrumenta programas para garantizar refugio a las personas que carecen de techo, cuenta con hogares para enfermos; guarderías, tiendas a precios mínimos y un largo etcetecera de proyectos de solidaridad.
A guisa de ejemplo, en la ciudad de Lausana se encuentra ‘La Marmota’, un sitio que noche a noche, a lo largo de todo el año, proporciona lecho y sustento a más de una treintena de indigentes. También en la capital del cantón de Vaud, operan ‘La Residencia’ y el ‘Hogar para Mujeres’, ambas instituciones atiendan a personas con algún tipo de problema psíquico. (En más sobre el tema: El Ejército de Salvación al rescate de los desposeídos)
Un poco de historia
El Ejército de Salvación nace en Inglaterra, en los barrios bajos del Este londinense. Eran los tiempos en que la población sufría los estragos de la Revolución Industrial, de una economía que había dejado de apoyarse en el trabajo manual para apostar a la industria y la manufactura de maquinaria generando desempleo y miseria.
William Booth, fundador de la entidad nació en Nottingham en 1829, en el seno de una familia anglicana. Convertido en pastor laico a los 20 años, Booth creció en un contexto de pobreza y trabajó en la casa de empeño. Conoció la miseria, el vicio y la pobreza que reinaban en los arrabales de la capital inglesa.
Para rescatar de esa degradación moral a las «ovejas descarriadas», que no se acercaban a la Iglesia, el pastor decidió llevar la Iglesia hasta ellas y comenzó a predicar en las calles de Londres a despecho de las burlas de sus «piadosos» creyentes y/o de los dueños de los burdeles.
De acuerdo con los archivos de la propia institución, William Booth no tenía la intención de crear una nueva iglesia. Empero, en virtud de que su comunidad no aceptaba a las personas que llevaba para darles cobijo y protección, en 1865, y con la ayuda de su esposa Catherine Booth-Mumford, creó la ‘Misión Cristiana del Este londinense’.
El movimiento se extiendióy en 1878 se conviertió en Ejército de Salvación. Desde entonces posee su uniforme, su bandera, su estructura militar y su objetivo: combatir la miseria y el vicio por la salvación de las personas y de su alma.
Un compromiso ratificado
«En los diferentes campos de su actividad el Ejército de Salvación se confronta a las más variadas formas de desamparo, ya sea en las oficinas sociales, los hogares para adultos y niños, durante la distribución de alimentos, en el marco de proyectos de reinserción o en el acompañamiento de solicitantes de asilo», enfatiza el vocero de la institución y agrega:
«Cada destino es único, pero la mayor parte de las personas en busca de apoyo no son los solos responsables de su miseria. Con frecuencia, una ayuda de corta duración es suficiente para permitirles retomar su vida entre sus manos. El Ejército de Salvación se compromete en favor de aquellas y de aquellos que, pese a sus esfuerzos, afrontan dificultades para salir del círculo vicioso de la pobreza y la dependencia».
Pero en las oficinas del Ejército de Salvación también pueden encontrar una mano amiga aquellas personas que se encuentran situaciones bastante menos dramáticas: turistas que pierden sus documentos, por ejemplo.
Empero, enfatiza nuestro interlocutor, el eje principal de las actividades de la organización es la ayuda a los más desamparados.
«Luego de 125 años de actividad, el Ejército de Salvación reitera su intención de solidarizarse con los más débiles en el seno de la sociedad y cuida su doble mandato de proclamación del Evangelio y de su compromiso social».
swissinfo, Marcela Águila Rubín
Cronología:
1865: William y Catherine Booth crean la Misión Cristiana del Este Londinense.
1878: La Misión se convierte en Ejército de Salvación.
1879: abre sus puertas el primer Puesto de Escocia.
1880: el Ejército de Salvación empieza su trabajo en Irlanda, Australia y Estados Unidos,.
1881: en Francia. Desde ese país, Catherine Booth-Clibborn, hija de los fundadores, viaja a Ginebra e introduce el Ejército de Salvación en Suiza.
Poco antes, Frederick St . Jorge de Lautour Tucker comienza la labor del Ejército de Salvación en la India.
El Ejército de Salvación es un movimiento internacional que forma parte de la iglesia cristiana universal, cuyo mensaje se funda en la Biblia y su ministerio está inspirado en el amor de Dios.
Su misión es la de anunciar el Evangelio de Jesucristo y de aliviar las necesidades humanas, en Su nombre y sin distinción alguna.
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