Irán afirma que un acuerdo con Estados Unidos está «al alcance de la mano»
El canciller iraní, Abás Araqchi, declaró este martes que un acuerdo con Estados Unidos sobre el programa nuclear de Teherán está «al alcance de la mano» antes de las conversaciones de esta semana en Ginebra.
Al mismo tiempo, el gobierno iraní advirtió a los estudiantes que volvieron a manifestarse que existen «límites», tras la sangrienta represión de las protestas de enero.
«Tenemos una oportunidad histórica de lograr un acuerdo sin precedentes que aborde las preocupaciones de ambas partes y los intereses mutuos», dijo Araqchi en una publicación en X.
El ministro iraní afirmó que llegar a un entendimiento está «al alcance de la mano, pero sólo si se le da prioridad a la diplomacia».
Irán y Estados Unidos sostendrán el jueves un tercer ciclo de conversaciones sobre el programa nuclear en Ginebra, con la mediación de Omán.
El diálogo está marcado por el despliegue militar de Estados Unidos en Oriente Medio en las últimas semanas y las amenazas del presidente Donald Trump de lanzar un ataque si no se logra un acuerdo.
Irán ha afirmado en repetidas ocasiones que responderá con fuerza ante cualquier hostilidad y el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní declaró el lunes que cualquier ataque, incluso limitado, «se considerará un acto de agresión».
En la publicación, Araqchi afirmó que Irán «bajo ninguna circunstancia desarrollará un arma nuclear», pero insistió en que el país tiene derecho a beneficiarse de la tecnología nuclear para fines civiles.
«Hemos demostrado que no nos detendremos ante nada para defender nuestra soberanía con valentía», añadió.
Washington y Teherán participaron en cinco rondas de conversaciones sobre el programa nuclear iraní, pero estas se vieron interrumpidas por el ataque de Israel contra la república islámica en junio, que desencadenó una guerra de doce días.
Estados Unidos intervino en esa contienda, bombardeando instalaciones nucleares iraníes.
– «Límites» –
Por otro lado, los estudiantes iraníes comenzaron el sábado un nuevo semestre con manifestaciones a favor y en contra del gobierno, según los medios locales.
Este martes, en el cuarto día consecutivo de protestas estudiantiles en el campus, dos grupos se enfrentaron en un gran vestíbulo de una universidad de Teherán, según videos autentificados por AFP.
La víspera, según unos videos difundidos en redes sociales y verificados por la AFP, estudiantes de una universidad de Teherán quemaron la bandera de la república islámica, adoptada tras la revolución de 1979 que derrocó a la monarquía.
En su primera reacción a esas protestas, la portavoz del gobierno Fatemeh Mohajerani señaló este martes que los alumnos «tienen, naturalmente, derecho a manifestarse».
Pero hay «límites que debemos proteger y no traspasar ni desviarnos de ellos, ni siquiera en el momento álgido de la indignación», matizó no obstante la vocera, citando que hay «cosas sagradas» como «la bandera» de la república islámica.
Estas concentraciones sacuden un país aún conmocionado por el impacto de las manifestaciones de principios de año.
Las marchas comenzaron a finales de diciembre con manifestaciones por la crisis económica en un país duramente golpeado por las sanciones, pero evolucionaron hacia un movimiento más amplio contra el poder, hasta que fueron violentamente reprimidas.
– «Los arrestos continúan» –
La organización radicada en Estados Unidos Human Rights Activists News Agency (HRANA) estimó que más de 7.000 personas murieron en la represión de esas protestas. Sin embargo, la oenegé advirtió que el número real probablemente sea mucho más alto.
Las autoridades iraníes reportaron más de 3.000 muertes, pero afirman que la violencia estuvo causada por «actos terroristas» alentados por Estados Unidos e Israel.
«Las autoridades continúan aterrorizando a la población», afirmó Bahar Saba, investigadora de la oenegé Human Rights Watch en un informe publicado este martes.
«Los arrestos continúan y los detenidos enfrentan torturas, confesiones forzadas y ejecuciones secretas, sumarias y arbitrarias».
La represión de las protestas de enero llevó al presidente estadounidense, Donald Trump, a amenazar con bombardear de nuevo Irán.
Trump ordenó desplegar en la región un dispositivo militar y naval, enviando a Oriente Medio el portaviones Abraham Lincoln. A este le seguirá el Gerald R. Ford, que está actualmente en una base de Creta, en Grecia.
Es inusual que dos navíos de ese tipo, que transportan decenas de aviones de combate y están tripulados por miles de efectivos, se encuentren al mismo tiempo en una misma región.
Frente a las «amenazas existentes», los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, empezaron maniobras militares en las costas del Golfo.
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