Líder de Ejército de Sudán contradice a los paramilitares y afirma que Jartum «es segura»
Jartum, 8 may (EFE).- El líder del Ejército de Sudán, Abdelfatah al Burhan, afirmó este viernes que Jartum «es segura y está protegida», después de que el comandante del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), Mohamed Hamdan Dagalo -alias Hemedti-, dijera que sus efectivos están a las puertas de la capital sudanesa.
«No escuchen los rumores sobre Jartum. Jartum es segura y está protegida, y así seguirá siendo. Pronto todo Sudan será así y todo Sudán gozará de paz», dijo Al Burhan en un discurso durante una visita a Jartum Norte, vecina de la capital, en un momento en el que el Ejército insiste en el regreso de los desplazados por la guerra.
La guerra entre el Ejército y las FAR estalló el 15 de abril de 2023 precisamente en Jartum, cuando los paramilitares tomaron el control de la capital sudanesa y lo mantuvieron hasta que las Fuerzas Armadas retomaron la ciudad hace poco más de un año.
Pese a que Jartum está completamente destruida y fue durante los primeros años de la guerra una ciudad fantasma, la cúpula militar trata desde hace meses que los millones de desplazados por la guerra regresen a sus hogares para el retorno de la normalidad a la principal urbe del país.
De hecho, el Gobierno sudanés ya ha regresado a Jartum tras su retirada a la ciudad septentrional de Port Sudán, mientras que también está presionando a embajadas y agencias de Naciones Unidas a que hagan lo propio pese a las dificultades, la falta de servicios y la destrucción generalizada de la infraestructura.
Al Burhan hizo estas declaraciones después de que Hemedti afirmara el miércoles que los rebeldes están a las puertas de Jartum y anunciara que «pronto habrá buenas noticias».
Por otra parte, el líder militar sudanés renovó su promesa de «terminar con estos mercenarios» y descartó que haya conversaciones de paz sobre la mesa.
Con los procesos de paz completamente estancados, el Ejército y las FAR se están disputando las regiones centrales y sureñas de Sudán, mientras que los paramilitares han intensificado sus operaciones con drones contra la capital y sus alrededores, zonas que habían sido declaradas seguras por la cúpula militar.
Los tres años de guerra en Sudán han provocado la muerte de unas 400.000 personas -según estimaciones de EE.UU.-, han abocado a más de 21,2 millones de personas a una situación de hambruna aguda y han obligado a otras alrededor de 14 millones a abandonar sus hogares, convirtiendo a Sudán en el escenario de la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo, según la ONU. EFE
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