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La ayuda al África Austral frente al dilema OGM

Más de 13 millones de seres humanos en riesgo de hambruna. Keystone

Suiza incrementa su ayuda humanitaria a las víctimas de la hambruna en África austral. Pero, ¿se les puede dotar de cereales OGM?

Este contenido fue publicado el 30 agosto 2002 - 19:19

La respuesta de Cosude es clara: hay que salvar vidas y manejar adecuadamente esta controversial ayuda.

El problema: por una parte, una sequía que pone en grave riesgo de hambruna a más de 13 millones de personas en 6 países del África Austral.

Por otra, una ayuda internacional que no puede aprovisionarse en la región y que debe buscar cereales en los excedentes occidentales, en particular en Estados Unidos.

Esas disponibilidades están constituidas, en parte, con granos genéticamente modificados y países como Mozambique o Zimbabwe no quiere correr el riesgo de diseminar organismos genéticamente modificados (OGM) en su territorio.

La solución al mal menor

La posición suiza es simple, nos explica Walter Fust, director de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude): "si hay personas que están en peligro y los OGM son necesarios para su sobrevivencia, hay que utilizarlos pero de modo que no vayan a dar a la producción".

Si queremos respetar la voluntad de esos países y prevenir riesgos biotecnológicos, es necesario que los cereales genéticamente modificados sean molidos antes de ser distribuidos, precisa.

No olvidar a los campesinos

El otro desafío que enfrenta la ayuda internacional es logístico. Las infraestructuras de que dispone la mayor parte de los países de esa inmensa región son deficientes. Hay que establecer, lo más pronto posible, depósitos de granos en cada país.

"Sobre todo no hay que olvidar a los campesinos que tienen todavía productos para vender. Deben poder hacerlo y comprar semillas para la próxima cosecha. La ayuda internacional no debe matar sus esfuerzos", añade Fust.

El clima y la mala administración

La entrevista se lleva a cabo en el opulento centro de Johannesburgo, en el marco de la Cumbre de la Tierra. El chocante contraste es inevitable. Pero lo que molesta más a Fust es la situación interna de los países con esas carencias.

Entre ellos, Zimbabwe, que ocupa las primeras planas de los diarios de la región desde que el poder se dio a la caza de los granjeros blancos, y Angola, devastada por años de guerra civil.

En claro: "su mala administración ha contribuido a aumentar la importancia de los peligros y de los riesgos naturales y la comunidad internacional es la que debe venir en su ayuda".

Bernard Weissbrodt, Johannesburgo

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