La Banda Sabinera mantendrá vivo el repertorio de Joaquín Sabina en su vuelta a Montevideo
Hernán Ogállar Vidal
Montevideo, 24 feb (EFE).- La música de Joaquín Sabina sigue viva en los escenarios, incluso después de su retiro oficial. La Banda Sabinera, formada por los músicos de confianza y coautores de muchos de los himnos del cantautor de Úbeda, regresará a Montevideo en 2026 para presentarse el próximo mes en el Auditorio Nacional del Sodre.
Para Antonio García de Diego, músico, compositor y estrecho colaborador de Sabina durante décadas, este retorno tiene un sabor especial por partida doble: el reencuentro con el público del Río de la Plata y la intimidad que ofrece el recinto.
«Ya estuvimos tocando tres o cuatro días seguidos con Joaquín en el Sodre. Nos salimos de esos grandes escenarios de estadios tan masivos y lo convertimos en una cosa, afortunadamente, más íntima», señala el músico en entrevista con EFE.
García de Diego destaca la «complicidad» histórica que existe entre Sabina y los uruguayos, asegurando que volver a Montevideo implica encontrarse con un público que tiene «mucha curiosidad y ganas de pasarlo bien y emocionarse» con el cancionero sabinero.
El artista, destacado músico, compositor y productor discográfico español, ha dejado su huella tanto en los escenarios como en los estudios de grabación, componiendo y trabajando con artistas de la talla de Víctor Manuel, Ana Belén o Miguel Ríos.
Sin embargo, su nombre está indisolublemente ligado a la carrera de Joaquín Sabina, con quien conformó una de las asociaciones creativas más exitosas de la música en español junto a Pancho Varona.
El legado sin el «jefe»
Históricamente, el grupo se movía bajo la premisa de girar «cuando el jefe descansa», sin embargo, tras la despedida definitiva de Sabina de los escenarios, el proyecto no ha perdido vigencia ni sentido para sus integrantes.
«Joaquín Sabina es Joaquín Sabina», aclara de inmediato el compositor, descartando que el grupo busque «tomar el relevo» del artista.
«Yo, por ejemplo, que ya tengo la misma edad que Joaquín, en vez de jubilarme y sentarme en un banco, lo que me apetece es seguir viajando y seguir emocionándome en el escenario. Forma parte de nuestra manera de entender la profesión», explica.
Consultado sobre si se sienten los «guardianes» del legado musical, García de Diego es cauto y asegura que «nadie se puede arrogar ser la demostración exclusiva de las canciones de Joaquín».
No obstante, reconoce que cuentan con una ventaja emocional e histórica: «Nos sentimos arropados por él. Nos da un grado de confianza mayor saber que él siempre dice: ‘Mientras yo no giro, vosotros refrescáis mis canciones'».
La banda cuenta con una ventaja innegable, y es que muchos de ellos han participado directamente en la composición y producción de esos temas. Pese a ello, García de Diego sostiene que al cantar busca su propia sonoridad y no reivindicarse como autor ni imitar la inconfundible voz de Sabina.
«Interpreto la canción desde lo que me provoca, no como el compositor. Las canciones son tan poderosas que están por encima de cualquier reivindicación personal», afirma.
La comunión en los bares y la vigencia intergeneracional
El germen de La Banda Sabinera surgió hace más de 15 años, de manera casi fortuita. «La noche anterior a un concierto nos acercábamos a un bar pequeño y empezábamos a tocar, sin actitud de espectáculo, simplemente compartiendo las canciones», rememora.
De aquellas noches surgió la marca registrada del grupo: invitar a personas del público a cantar con ellos. «Es lo más peculiar del espectáculo. Regalamos un bombín firmado al que empatizamos más con él. No es un truco, es hacer que unas cuantas personas se sientan Sabina por un rato», detalla.
Sobre la vigencia del repertorio, el músico destacó la «intergeneracionalidad» del público, comparando el fenómeno de Sabina con el de Joan Manuel Serrat. «Los abuelos han alimentado a sus hijos y esos hijos a sus hijos. De pronto te encuentras gente de 60 a 70 años, cuarentones y chavales de veintitantos», ilustra.
Tras el retiro de Sabina de los escenarios masivos, García de Diego continúa manteniendo vivo este inmenso legado como pieza fundamental de La Banda Sabinera, recorriendo distintos países para interpretar con voz propia las canciones que él mismo ayudó a crear. EFE
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