La mayor agencia de ‘au pair’ de Países Bajos, a punto de perder su licencia por abusos
La Haya, 6 jun (EFE).- El Servicio de Inmigración y Naturalización (IND) de Países Bajos estudia revocar la licencia de Nina Care, la mayor agencia de ‘au pair’ (niñeras) del país, por “demostrar en todos los aspectos que no puede o no quiere mejorar”, a pesar de las denuncias de sus clientes por abusos y la imposición de cuarenta multas que suman casi 100.000 euros.
Numerosos padres denunciaron, en un prestigioso programa de la televisión pública conocido como Nieuwsuur, que Nina Care no hace un buen proceso de selección de niñeras y aseguraron que es “inalcanzable” en caso de problemas, mientras que un portavoz del IND aseguró estar al tanto de estas denuncias.
“Hemos dado varias advertencias y mantenido conversaciones sobre cómo deberían hacerse las cosas de forma diferente (…) Nina Care ha demostrado en todos los aspectos que no puede o no quiere mejorar. Se acabó”, aseguró el IND, mientras la agencia está recurriendo la decisión de Inmigración de retirarle la licencia.
Los clientes hablaron de “diversas irregularidades”, como de niñeras que gritan a los niños, falta de capacitación incluso para cambiar un pañal o incluso personas que desaparecen de repente.
Según el IND, el año pasado llegaron a Países Bajos 2.310 personas de fuera de la Unión Europea (UE) bajo el programa de ‘au pairs’, que tiene el objetivo de que jóvenes extranjeros vivan temporalmente con una familia anfitriona, cuiden a los niños y hagan tareas domésticas ligeras y, a cambio, pueden conocer la cultura neerlandesa durante un año o asistir a clases de idiomas.
En 2021, Países Bajos introdujo nuevas reglas para prevenir abusos, aunque en una reciente evaluación, el IND afirmó que hay señales de fraude y de personas que se quedan en el país ilegalmente tras terminar su año como niñeras, unas señales que también han confirmado a Nieuwsuur los padres entrevistados.
Nina Care admite que estos casos suceden a veces, pero que la agencia no puede hacer nada para evitarlo. “Durante la entrevista intentamos averiguar cuál es la motivación de cada persona, pero lo que pase después depende de la chica misma”, señaló al programa.
La empresa espera conectar este año a 1.500 padres con una ‘au pair’, pero, según las denuncias, para encontrar candidatas, empleados de Nina Care “se hacían pasar en internet (en una plataforma internacional) por padres: usaron sin permiso fotos y datos de familias reales” y usaron perfiles falsos para conectar con cientos de posibles niñeras. Una de las familias presentó una denuncia por suplantación de identidad.
El portavoz del IND también recuerda que no solo las familias anfitrionas resultan afectadas, también las ‘au pair’ que cuando “no se sienten bien o tienen un problema en la familia, la agencia debe actuar rápida y adecuadamente” y “Nina Care no siempre ha cumplido con ese deber. Por eso se le han impuesto multas”.
Muchos países de la UE ofrecen esta opción de intercambio cultural y laboral, pero desde hace años circulan historias de abusos que llevaron el año pasado a Noruega, por ejemplo, a abolir por completo el programa de ‘au pairs’ para niñeras de fuera de Europa.
Mientras Nina Care siga apelando ante la justicia en Países Bajos, su licencia sigue siendo válida. EFE
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