Trabajar en Suiza

Los salarios en Suiza no son lo que parecen

Si usted es banquero, diplomático suizo o consejero delegado extranjero de una multinacional en Suiza, seguramente vive holgadamente con un sueldo anual de seis o siete cifras. Sin embargo, para la gran mayoría de la población helvética, los salarios no son tan elevados como se tiende a pensar en el extranjero.

Paula Troxler (ilustración)

Con un salario medio de 6 538 francos (6 750 dólares) al mes no sorprende que Suiza sea considerada uno de los lugares más codiciados para trabajar. Los sueldos medios en muchas profesiones son más elevados que en otros países. Por ejemplo, una maestra de educación preescolar gana en promedio 5 500 francos, mientras que en Estados Unidos cobra alrededor de 2 400 dólares.

Un vendedor percibe alrededor de 4 483 francos y un albañil cualificado con más de cuatro años de experiencia, unos 5 553 francos al mes. En otros países, estos profesionales pueden ganar poco más del salario mínimo. 

Sin embargo, si deducimos las cotizaciones obligatorias (pensiones, desempleo, seguro de accidente), así como otro 20% del salario bruto para el alquiler y otros gastos, el sueldo ya no parece tan fabuloso. Además, a diferencia de muchos países, en Suiza los impuestos y el seguro médico no se deducen automáticamente del sueldo. 

Si a ello le sumamos los gastos en transporte –que absorben en promedio el 8% de los ingresos brutos–, en el cuidado de los hijos (recordemos que las guarderías suizas son las más caras del mundo), así como en alimentación y ocio (de hecho, Suiza es conocida como una “isla de precios elevados”), el salario resulta incluso más mediocre. 

Las estadísticas oficiales muestran que los hogares con unos ingresos brutos de menos de 5 000 francos al mes no pueden ahorrar dinero. 

El estancamiento de los salarios, mientras el coste de la vida sigue aumentando, es un fenómeno que preocupa. Y las consecuencias son graves sobre todo para los trabajadores peor remunerados, que representan alrededor de 320 000 personas, es decir, el 12% de la población activa. 

“Las primas del seguro médico y los precios del alquiler se incrementan, mientras que los salarios solo aumentan moderadamente. Por esta razón corren tiempos difíciles para la clase media baja en Suiza”, afirma el profesor de la Universidad de Berna Robert Fluder. 

Las mujeres y los inmigrantes desempeñan con mayor frecuencia los trabajos mal pagados. Las últimas estadísticas reflejan que la mitad de todos los empleos peor remunerados los hace la población extranjera residente y alrededor de la misma proporción son trabajos que ofrecen empresas con menos de 50 personas en plantilla. 

En un país rico como Suiza, la gente con ingresos bajos a menudo se ve obligada a gastar mucho más de lo necesario, por lo que les resulta muy difícil llegar a fin de mes. Existe incluso el riesgo de descenso social de las personas con un salario medio bajo. 

“Las rentas bajas en Suiza se ven sometidas a una fuerte presión”, explica Andrea Schmid-Fischer, presidenta de la organización de consumidores Budgetberatung Suiza. 

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