Navigation

Skiplink navigation

Más de cuatro mil millones de francos cuesta la tensión laboral en Suiza

Uno de cada cuatro trabajadores padece tensión laboral Keystone

La tensión laboral tiene un costo social de 4.200 millones de francos suizos por año en la Confederación, revela un estudio presentado por la Secretaría de Estado de Economía (Seco) para conocer el impacto de la sobrecarga de trabajo en la salud.

Este contenido fue publicado el 12 septiembre 2000 - 16:06

Según la investigación, encargada a un grupo de expertos de Ginebra y Neuchatel, en los últimos 15 años ha crecido el número de trabajadores en tensión, hecho que genera gastos médicos superiores a los 1.400 millones de francos suizos por año.

Además, como resultado del denominado "Estrés laboral", los gastos que provoca la automedicación de la población laboral ascienden a 348 millones de francos, en el mismo período.

La suma total de los costos por ausencias al centro de trabajo y la disminución de la productividad a causa de la tensión se calcula en 2.400 millones de francos suizos.

En total, 4.200 millones de francos suizos se utilizan para cubrir las consecuencias de la tensión laboral, según concluye el estudio realizado entre 1998 y 1999, presentado hoy por Seco.

900 personas económicamente activas fueron entrevistadas en la investigación, 82 por ciento de las cuales se consideran afectadas por la presión laboral.

Aunque tres cuartas partes de los encuestados creen poder dominar este fenómeno, un 12 por ciento se siente afectado por algún síndrome de tensión que implica costos sociales.

Este grupo vulnerable ocupa el 23 por ciento del conjunto de los costos de salud generados dentro del sector laboral helvético.

Otro dato interesante del estudio indica que el grupo de personas que consideran posible controlar la tensión laboral generan gastos 4 veces mayores a los del reducido grupo de trabajadores que dicen no sufrir síntomas de "estrés" (18 por ciento de la población económicamente activa).

swissinfo y agencias

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo