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Miles de escrutadores recuentan los votos

Comenzó el cómputo de sufragios. swissinfo.ch

Las oficinas de votación se cerraron a las 12:00. Concluido el deber de los ciudadanos, corresponde a los escrutadores entrar en la escena de las elecciones federales 03.

Este contenido fue publicado el 19 octubre 2003 - 13:25

Conforme con el espíritu del federalismo helvético, las modalidades de cómputo de sufragios no son iguales en todas partes.

Basta citar dos cifras para convencerse de la importancia que reviste la movilización de quienes se encargarán de contar los votos: 120 personas escrutan las papeletas en la ciudad de Friburgo y 750 hacen el recuento centralizado en el cantón de Ginebra.

En todas partes del país actúan los escrutadores, es decir aquellos ciudadanos que siendo mayores de 18 años fueron convocados o se ofrecieron para realizar esa labor cívica.

La mayoría de los cantones cuentan con cierto número de personas para este ejercicio. En el pequeño cantón de Uri, por ejemplo, los escrutadores son elegidos por las autoridades comunales para cumplir esa función durante dos años.

En otras partes, como en Friburgo, las autoridades tienen un “reservorio” de escrutadores a los que puede llamar. Son personas designadas por los partidos políticos o ciudadanos de a pie interesados en seguir el desarrollo de un cómputo de sufragios.

En todo caso, cada cantón tiene su propia modalidad de escrutar los sufragios. Ese ritual se realiza desde el medio día de este domingo en todo el país.

Algunos políticos podrían perder sus escaños

Las elecciones federales se convierten cada vez más en un acontecimiento nacional, al menos desde el punto de vista mediático, pero la cita electoral para renovar el Parlamento sigue resolviéndose en los cantones.

Es alli donde se conquista cada uno de los escaños y es allí también donde se forjan o se derrumban las carreras de los políticos que legislan en el Palacio federal.

Como suele ocurrir en cada elección, el mayor número de asientos ya parecen otorgados y no habría grandes sorpresas. Sin embargo, la lucha en algunos cantones se anticipa reñida.

Christiane Brunner corre riesgo electoral en Ginebra

Los medios de comunicación ven con particular atención a Ginebra donde los liberales (derecha)quisieran ganar uno de los dos escaños en el Consejo de los Estados (Cámara alta) apostando por la candidatura de su actual consejero nacional (diputado), Jacques-Simon Egli.

Ese puesto en el Consejo de los Estados (Senado) está ocupado por una personalidad de primer plano en la política federal: Christianne Brunner, presidenta del Partido Socialista.

Dada la fuerza de la izquierda ginebrina, ese escaño parece intocable. Pero aquella izquierda no está muy unida. El ala radical considera que Cristianne Brunner es demasiado moderada, y ha decidido emprender su propio combate presentando a dos candidatos.

La ley ginebrina estipula que son elegidos los dos candidatos con mayor número de votos (mayoría relativa), siempre y cuando hayan superado la barrera del 30% de sufragios. Sin el apoyo de la extrema izquierda, esta modalidad pone en riesgo la reelección de Christianne Brunner.

Si por alguna razón perdiera la reelección, Christianne Brunner ya ha adelantado su intención de renunciar a la presidencia del Partido Socialista.

Los socialistas alemánicos al asalto

Si el escaño senatorial de Christianne Brunner tambalea en Ginebra, los socialistas desafían al campo burgués en Zútich y Berna con dos candiaturas muy sólidas.

El antiguo alcalde de la capital financiera del país: Zúrich, Josef Estermann aspira al escaño de consejero de los Estados que dejó vacante la radical Vreni Spoerry, uno de los pesos pesados de la política federal desde la década de los 90. Ese cargo es también pretendido por la actual consejera nacional (diputada) Trix Heberlein, presidenta de la Cámara baja en 1999.

Josef Estermann es un socialista abierto al diálogo, muy popular y capaz de obtener sufragios en el tablero político del centro. El desenlace de la pugna electoral Estermann-Heberlin.

La situación es casi análoga en Berna. Radicales y socialistas compiten por el asiento de consejero de Estado dejado libre por la radical Christianne Beerli, una de los tres candidatos serios a la sucesión del ministro de Finanzas, Kaspar Villiger, quien se retira a fin de año.

Para defender su escaño, los radicales presentan a Brigitte Bolli, miembro del parlamento cantonal de Berna con gran interés en la política financiera.

La candidata radical se opone a la actual consejera nacional Simonetta Somaruga. Presidenta de la Fundación suiza para la protección a los consumidores, esta socialista pertenece al grupo de parlamentarios más populares en la Suiza de expresión alemana.

En cambio la lucha en el cantón de Schwyz se libra en el campo burgués. La Unión Democrática del Centro (derecha dura) pretende ocupar el escaño dejado por el consejero de Estado radical, Tony Dettling.

Tony Kuprecht es un candidato moderado de la UDC. Si logra imponerse se convertirá en el primer representante de su partido que consigue obtener un puesto de senador en la Suiza central.

Lucha por los escaños nuevos

Como Friburgo y Vaud, Schwyz es también un cantón que contará con un escaño más en el Consejo Nacional (diputados) en la próxima legislatura. Ese cuarto asiento parece destinado a la Unión Democrática del Centro (UDC), pero sería prematuro excluir las posibilidades de los socialistas.

El nuevo escaño para Vaud (18°) estaría destinado a la alianza de izquierda, concretamente al Partido Ecologista. Pero en este caso también es la UDC la principal adversaria.

En el mismo cantón de Vaud, una alianza de radicales y liberales intenta apoderarse del escaño que los socialistas ocupan en Consejo de los Estados. Los candidatos son la presidenta del Partido Radical, Christianne Langenberger, y el consejero nacional liberal Claude Rey. Es un reto de difícil predicción.

En Friburgo, el nuevo escaño para el Consejo Nacional (7°) sería recuperado por la UDC., partido vencedor en las últimas elecciones cantonales.

La elección para el Consejo de los Estados es más disputada. El puesto del actual senador radical Jean-Claude Cornu tambalea.

No hay certeza de que la alianza electoral entre radicales y demócrata- cristianos permita a los radicales mantener en jaque a una izquierda matemáticamente más fuerte. Además, el cargo de Jean-Claude Cornu es también pretendido por Jean-Blaise Defago, antiguo secretario general de la UDC nacional.

La Lega en apuros

En el Tesino, muchas personas creen que la Lega (derecha dura) perderá uno de sus dos escaños en el Consejo Nacional. El partido ya ha sufrido un revés en las últimas elecciones cantonales.

Sin contar los inconvenientes judiciales del consejero nacional Flavio Máspoli, acusado de haber falsificado firmas para forzar un referendo.

Radicales, socialistas y demócrata-cristianos, cada uno con dos escaños en el Consejo Nacional, esperan retomar el asiento amenazado. Para defenderlo, la Lega se ha aliado con la UDC.

Tal tarea parece muy difícil. El antiguo jefe de línea en la lista de la UDC afronta también procesos judiciales. Acusado de presunta tentativa de homicidio, se encuentra en prisión.

swissinfo, Andrea Tognina
(Traducción: Juan Espinoza)

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