Nuevo estatuto del Centro de Desminado de Ginebra

Micheline Calmy Rey y Cornelio Sommaruga se felicitan tras firmar el acuerdo. Keystone

El Centro Internacional de Desminado Humanitario, fundado en 1998 a iniciativa de Suiza, se transforma en secretaría general de la Convención de Ottawa.

Este contenido fue publicado el 25 febrero 2003 - 19:03

Este martes se firmó en Berna el acuerdo que confiere un nuevo estatuto jurídico al Centro.

Suiza confirma su compromiso en la lucha contra las minas antipersona al conferir un nuevo estatuto jurídico al Centro Internacional de Desminado Humanitario (CIDH), con sede en Ginebra.

Con el acuerdo suscrito este martes, las autoridades de Berna dan curso a la demanda de 131 Estados signatarios de la Convención de Ottawa - que prohíbe la fabricación, el comercio y la colocación de minas antipersona -, para transformar formalmente el rol de la instancia ginebrina.

De "unidad de apoyo", de ahora en adelante el CIDH cumplirá las funciones de secretaría general de la Convención de Ottawa, papel que, en los hechos, ya estaba desempeñando desde hace año y medio.

Creado en el año 2000 a iniciativa de Suiza y con el propósito de acelerar y facilitar el proceso de eliminación de las minas antipersona en el mundo, el CIDH se convirtió en un instrumento útil al servicio de los Estados que decidieron adherirse a este instrumento jurídico de crucial importancia.

Su ubicación en la Ginebra internacional, así como su trabajo en el terreno, lo transformaron en un instrumento valioso, tanto en la detección de minas antipersona en países con conflictos internos, así como en el proceso de formación de técnicos especializados en el desmontaje de estos artefactos.

Financiado por Suiza al 50%, con 4 millones de francos suizos al año, el CIDH cuenta con 27 colaboradores y efectúa operaciones concretas en Colombia y en Nicaragua. Asimismo dispone de técnicos en Mozambique, Angola y Sri Lanka, entre otros países.

Ginebra: polo humanitario

Tras firmar el acuerdo que confiere al CIDH un nuevo papel, la ministra suiza de Relaciones Exteriores, Micheline Calmy Rey, expresó su satisfacción por el trabajo pionero de esta instancia, que calificó de ejemplo a seguir.

"Se trata de un trabajo que refuerza la reputación de la ciudad de Ginebra como polo humanitario", afirmó la titular, al tiempo que subrayó que el mantenimiento de la paz y de la seguridad en el mundo son tareas prioritarias de la política exterior helvética.

"Cada 30 minutos, una persona en el mundo se ve afectada por este tipo de artefactos, situación que representa una amenaza para la población civil de 80 países", puntualizó Calmy Rey.

A ello se suma que presencia de minas antipersona puede retrasar el regreso a la paz "o, en su defecto, impedirla", puntualizó.

El presidente del consejo de fundación del CIDH, Cornelio Sommaruga, por su parte, declaró que el nuevo rol del Centro "confirma el apoyo de Suiza al proceso de Ottawa", que tendrá "una mayor independencia y una mayor libertad de acción".

swissinfo, Luis Vázquez, Ginebra

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