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Omega marcha al ritmo de las Olimpiadas

Visible marcador de cronometraje.

El fabricante suizo de relojes Omega ha tocado todos los registros para cumplir su papel de cronometrador oficial en los Juegos Olímpicos de Pekín.

Este contenido fue publicado el 14 agosto 2008 - 09:00

No falta tecnología modernísima ni eficientes sistemas de soporte para garantizar un cronometraje exacto a los miles de organizadores y atletas, así como a los millones de telespectadores.

Entre las mejoras con respecto a los precedentes Juegos Olímpicos de Verano en Atenas cuenta con cámaras de alta velocidad que pueden grabar 2.000 imágenes por segundo y con nuevos sistemas de cronometraje, puntuación y detección de partidas erróneas.

Detrás de la marca Omega está el trabajo de Swiss Timing, una empresa pequeña que es a su vez miembro del Grupo Swatch.

Swiss Timing ha transportado 420 toneladas de equipamiento a las diferentes sedes de las Olimpiadas y dispone de aproximadamente 450 técnicos e ingenieros, así como de unos 1.000 voluntarios bien entrenados.

"Nuestro rol en Pekín es ante todo medir el rendimiento de los atletas, proporcionar resultados –clasificaciones o marcas- y luego distribuirlos", explica a swissinfo el director ejecutivo de Swiss Timing, Christophe Berthaud.

Eso quiere decir, a los competidores, jueces y público, marcadores electrónicos en los estadios; comentaristas de prensa escrita, agencias de noticias, redes de televisión e Internet.

El poder del ordenador

"Por supuesto que usamos cada vez más el poder del ordenador para dar resultados, pero también tenemos más exactitud en el cálculo del rendimiento... y podemos seguir mucho mejor lo que está ocurriendo", señala.

Por ejemplo, la tecnología empleada en los botes de remos está basada en el denominado Global Positioning System (GPS).

"Eso significa que medimos la posición de cada bote cinco veces por segundo, de manera que sabemos permanentemente en qué parte del lago se encuentran los competidores", explica Berthaud.

"Sobre esta base podemos definir la rapidez del bote y el número de remadas por segundo. Podemos asimismo calcular la distancia entre los botes".

Otra novedad es la versión actualizada de la cámara de foto-finish Scan-O-Vision, introducida en los Juegos Olímpicos de Invierno de Albertville, en 1992.

Pixeles y precisión

La última generación graba algo más de 2.000 imágenes por segundo y da fotos de color que se caracterizan por un número creciente de pixeles y una nitidez cada vez mayor.

Este hecho permite a los jueces tener cuadros de mejor resolución para decir con exactitud quién es el ganador de la carrera y quienes quedaron en segundo y tercer lugar.

Desde la perspectiva suiza, muchas miradas estarán puestas en la prueba del maratón, disciplina en la que participará el suizo Viktor Röthlin, ganador del maratón de Tokio 2008.

La carrera se llevará a cabo el 24 de agosto, último día de las Olimpiadas. Partirá de la Plaza Tianamen de Pekín y terminará en el nuevo estadio nacional 'El Nido', obra diseñada por los célebres arquitectos helvéticos Jacques Herzog y Pierre de Meuron.

Omega cronometrará la competencia cada cinco kilómetros y al promediar la prueba. Lo hará con nueve puntos intermedios, desde los cuales podrá proporcionar las clasificaciones y las distancias entre algunos corredores.

Etiqueta electrónica

"Para este fin tenemos antenas en la ruta y una etiqueta electrónica fijada en uno de los cordones de calzado de los atletas", señala Berthaud.

"Cada deportista tiene su propia identidad electrónica, y con nuestro sistema informático podemos saber exactamente todo lo que pasa durante el recorrido del maratón".

Como primicia en la Olimpiada, Omega ofrece además servicios de televisión virtual. Por ejemplo en la natación se puede ver la línea con el récord mundial y de este modo considerar si los nadadores llevan el ritmo de la plusmarca o no.

También puede ver los nombres de los atletas en sus carriles respectivos, al igual que la bandera del país al que representan.

Es un grito de modernidad tan distante de aquellos Juegos de 1932 en Los Ángeles. Omega proporcionó entonces 30 cronómetros de alta precisión, todos ellos certificados por el Observatorio de Neuchâtel.

Cabe señalar que para los JJOO de Verano de Berlín, en 1936, se llevaron 185 cronómetros desde Biel hasta la capital alemana, en una maleta del relojero de Omega Paul-Louis Guignard, a la sazón de 29 años de edad.

Aquellos eran días en los que los atletas hacían sus huecos de salida con pequeñas palas.

La presión

Todos comprenden la fuerte presión puesta en los participantes en los Juegos, pero no todos valoran lo que el cronometrador oficial ha venido haciendo detrás de bambalinas para asegurar que todo salga bien.

"En Pekín tenemos desde enero de 2005 un equipo apoyado por el personal de Suiza. Hemos preparado y comprobado cuidadosamente todos los elementos para el cronometraje, los resultados y la distribución", sostiene Berthaud.

"Nuestros empleados son profesionales. Sienten pasión por el deporte y por eso tenemos mucha confianza en lo que podemos cumplir".

swissinfo, Robert Brookes
(Traducción: Juan Espinoza)

Swiss Timing

Swiss Timing, que es parte del Grupo Swatch, fue fundado el 3 de julio de 1972, aunque las empresas relojeras Omega y Longines ya estaban involucradas desde mucho antes en el cronometraje del deporte.

Swiss Timing ha medido con regularidad los Juegos Olímpicos: Innsbruck y Montreal en 1976; Lake Placid y Moscú en 1980; Sarajevo y Los Ángeles en 1984; Calgary y Seúl en 1988; Albertville en 1992; Atlanta en 1996; Sidney en 2000, Atenas en 2004 y Turín en 2006.

Además de los de Pekín 2008, la empresa será también responsable del cronometraje en Vancouver 2010 y Londres 2012.

Swiss Timing señala que para satisfacer los requerimientos establecidos en las especificaciones, las candidatas deben invertir sumas de dinero enormes, nueva tecnología y mantener un equipo de técnicos altamente cualificado.

La empresa tiene su sede en Corgémont y emplea a unas 70 personas.

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CRONOMETRADOR OFICIAL

La historia de Omega en el cronometraje de los Juegos Olímpicos se remonta a Los Ángeles en 1932. En Pekín tiene la responsabilidad de los resultados oficiales en todas las competiciones.

Proporciona servicios que incluyen la visualización de los resultados para los competidores y el público en los escenarios deportivos, el tratamiento de la información y la provisión de los resultados en los escenarios.

En la misma forma se encarga de dar los resultados oficiales para que la prensa escrita, las cadenas de televisión y radio, así como Internet las difunda a las audiencias en todo el mundo.

En los Juegos Olímpicos de Pekín, Omega se desempeña por vigésima tercera vez como cronometrador oficial.

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