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El futuro de la salud en manos de la ciudadanía

La libre elección del médico es uno de los puntos más controvertidos en el debate sobre el nuevo artículo constitucional.

(Keystone)

El 1° de junio, el electorado suizo está llamado a pronunciarse sobre el artículo constitucional 'Por más calidad y ahorro en el seguro de enfermedad'. Con él está en juego la futura orientación del sistema sanitario helvético.

La nueva norma inscribe en la Constitución los principios y los elementos esenciales del seguro social en caso de enfermedad. En particular, destaca la competitividad, la transparencia, la calidad y el ahorro en las prestaciones.

A primera vista inocuo, el texto constitucional tiene repercusiones importantes en la futura orientación de la política sanitaria y replantea el choque clásico entre la centroderecha, favorable a un mayor espíritu de competitividad, y la izquierda, en pie de lucha por mantener las prestaciones.

El texto constitucional divide incluso a numerosos actores del mercado de la salud, en un país donde el seguro básico de enfermedad es obligatorio y es administrado por empresas privadas.

Las compañías de seguros y los hospitales subrayan los efectos benéficos del nuevo artículo en la transparencia y en la eficiencia del sistema de salud.

Los médicos, el personal de sanidad, los dentistas, los boticarios, los pacientes y los consumidores lo califican de inútil y engañoso.

En el frente de los opositores se encuentran hasta los cantones que rechazan la prevista transferencia de fondos públicos a las aseguradoras.

El sistema de salud helvético

El seguro social en caso de enfermedad es uno de los elementos centrales del sistema social suizo. La Ley sobre el Seguro de Enfermedad, en vigor desde 1996, fija tres objetivos obligatorios para toda persona con domicilio en Suiza: el acceso a cuidados de salud de calidad, la solidaridad y la contención de los costos.

Los dos primeros objetivos se han alcanzado de modo satisfactorio: la cobertura de base es buena en comparación internacional, pese a que existen aún algunas lagunas en el sector de la prevención y en el de los cuidados dentales.

La solidaridad entre los asegurados ha sido reforzada a través de la obligatoriedad de los seguros y la reducción de las primas para los asegurados con ingresos modestos.

Los costos aumentan

En cambio, el objetivo de contener los costos no ha sido cumplido. El aumento de la esperanza de vida, del progreso médico y del número de proveedores ha provocado que el consumo y los costos relativos en el sector de la salud se incrementen.

Las primas del seguro obligatorio en caso de enfermedad –el seguro básico- han aumentado continuamente: de 1996 a 2003. Durante ese periodo el alza promedio fue de 6,5%. No obstante, de 2004 a 2008 este incremento ha disminuido gracias a la gestión de las reservas de los asegurados, a una mayor participación en los costos por parte de los pacientes y a una serie de medidas puntuales en el sector de los medicamentos.

El Gobierno de Suiza ha reconocido la gravedad del problema. Propuso una serie de medidas legislativas, pero el Parlamento las rechazó en 2003.

El ministro encargado de la cartera de salud, Pascal Couchepin, planteó entonces otras reformas legislativas singulares con el objetivo de avanzar paso a paso en el proceso de reformas.

Reforma a pasos

Esta estrategia de paso a pasito ha comenzado a mostrar sus frutos. Los legisladores han decido reducir al menos al 50% el costo de las primas de las pólizas para los niños y los jóvenes estudiantes.

En diciembre de 2007, el Parlamento aprobó después de 7 años de debate la importante reforma del financiamiento hospitalario. El pasaje al sistema de financiamiento de las prestaciones, la introducción de la libre elección de hospital en toda Suiza y la paridad de tratamientos hospitalarios deberán permitir crear una mayor transparencia y favorecer la competitividad.

Génesis del artículo constitucional

La norma constitucional fue adoptada por el Parlamento en diciembre de 2007, como contraproyecto directo a la iniciativa popular de la Unión Democrática de Centro (UDC) intitulada 'Sí al descenso en las primas del seguro de enfermedad básico', que buscaba reducir los costos a través del desmantelamiento de las prestaciones cubiertas por el seguro básico.

El Legislativo decidió oponerse a la iniciativa de la UDC con la presentación del nuevo artículo constitucional, que ahora se vota en las urnas.

Satisfecha del contenido del nuevo texto constitucional, la UDC decidió retirar su iniciativa popular y respaldar al artículo que fija por primera vez en la ley fundamental helvética algunos principios del seguro social de enfermedad: la transparencia, la responsabilidad de los asegurados, la calidad de las prestaciones y la competitividad en los servicios.

Libre elección del médico por parte del asegurado

Las repercusiones del texto constitucional con respecto a asumir ciertos deberes, entre ellos, la obligación de las aseguradoras de colaborar y rembolsar las prestaciones reconocidas a todos los proveedores, son objeto de debate.

Según la Federación Suiza de Médicos, de ser aprobado, la actual libertad contractual se perdería y las aseguradoras decidirían qué médicos serían admitidos en el seguro básico.

Una opinión que no comparte el comité que respalda el artículo con la campaña 'Sí a una salud de calidad'. Este comité asegura que el nuevo artículo otorga al paciente la libertad de elección de médico y de hospital.

Financiamiento único

El artículo constitucional introduce la base para un financiamiento único de las prestaciones del seguro en caso de enfermedad. La contribución del ente público –que gira en torno a los 8.000 millones de francos- no será ya dirigida ni a los hospitales ni a las residencias de cura, sino que, con el nuevo artículo, el monto sería enviado directamente a las aseguradoras. Sin embargo, los cantones se oponen a esta transferencia de dinero público a las aseguradoras.

De acuerdo con el comité de respaldo al artículo -compuesto por parlamentarios radicales, democráticos, liberales, verdes liberales y de la Unión Democrática de Centro, entre otros-, el documento establece únicamente el principio de un solo financiador, pero corresponderá al Parlamento definir los pormenores al respecto.

Parlamento y Ejecutivo a favor

El nuevo artículo constitucional suscitó críticas en el seno del Parlamento, ya que algunos argumentan que ha sido elaborado de forma apresurada sin implicar a los cantones y debido a que algunos principios importantes, como la solidaridad, no figuran en el contraproyecto.

El texto fue aprobado en votación final por el Consejo Nacional (Cámara Baja) con 133 votos a favor y 63 en contra; y por el Consejo de los Estados (Cámara Alta) con 29 votos a favor y 13 en contra.

El Ejecutivo se declaró primero contrario al contraproyecto, puesto que lo consideraba inútil, pero pronto cambió de parecer: "El artículo constitucional va en la dirección correcta, no es perjudicial", declaró el 10 de marzo el ministro encargado de salud, Pascal Couchepin.

swissinfo, Andrea Arcidiacono
(Traducido del italiano por Patricia Islas Züttel)

Valor económico

El sector de la salud tiene una importancia económica relevante en Suiza y se considera como motor de crecimiento.

En el año 2005 los gastos globales del sector salud en Suiza alcanzaron los 52.900 millones de francos.

La factura de salud ocupa el 11,6% del Producto Interno Bruto (PIB).

De este modo, Suiza ocupa el segundo lugar después de Estados Unidos (15,3%) en el porcentaje de los gastos de salud con relación al PIB.

En tercero y cuarto lugar se encuentran Alemania (10,9%) y Francia (10,5%), respectivamente.

El sector ocupa a 428.000 trabajadores en Suiza (una cuarta parte, mano de obra extranjera) según estadísticas del año 2005.

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En el debate

El nuevo artículo constitucional número 117 indica que el seguro de enfermedad puede prever prestaciones en caso de que una persona necesite asistencia.

De acuerdo a los autores del artículo, el actual financiamiento de las prestaciones no está en discusión. Sus adversarios, en cambio, temen que los seguros básicos excluyan la asistencia a domicilio dirigida a los ancianos.

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