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Irán vota entre el chador y el fútbol

Un mosaico mural en Ispahan con el retrato de los fundadores de la República, el ayatollah Jomeini (izqda) y su sucesor Ali Jamenei.

(swissinfo.ch)

Los iraníes eligen a un nuevo presidente este 12 de junio. La actitud antiisraelí y antiestadounidense del actual presidente Mahmoud Ahmadineyad aisló al país de la escena internacional. Suiza, que representa a EE UU en Irán, no escapa a las críticas.

Suiza ha estado incluso en el centro de la atención internacional con respecto a Irán. Por ejemplo, el pasado mes de abril, tras la entrevista del presidente de la Confederación, Hans-Rudolf Merz, con su homólogo iraní, Mahmoud Ahmadineyad, en Ginebra.

En 2008, la ministra de Exteriores, Micheline Calmy-Rey, había tenido la misma experiencia luego de dejarse fotografiar, sonriente y con un fular, al lado del controvertido presidente. Molesta, la organización iraní de defensa de los derechos de las mujeres Meydaan había publicado una carta abierta en su sitio Internet.

"Usted concede su respeto a una fe que ridiculiza a las mujeres prohibiéndoles decidir cómo quieren vestirse", escribía entonces Meydaan.

Contra la Sharia

La organización lucha por la igualdad entre hombres y mujeres y contra la interpretación especialmente severa del derecho islámico, la Sharia, que se hace en Irán. La organización se bate contra la lapidación, castigo aún utilizado en caso de adulterio; contra las normas sobre la indumentaria y por la supresión de la prohibición a las mujeres de asistir a los estadios.

El régimen la justifica alegando que las concentraciones en los estadios podrían ser peligrosas para las mujeres. Tara, de 24 años, una joven militante de Meydaan, y tres colegas, lograron no obstante, penetrar en el estadio de Azadi para el encuentro de su equipo nacional contra Corea del Sur.

Ocultar su alegría

Las simpatizantes surcoreanas, a las que no incumbe una prohibición válida solamente para las mujeres iraníes, llevaron a las jóvenes a sus tribunas y se pusieron a gritar: "¿Dónde están nuestras hermanas iraníes?"

"¡Fue una experiencia muy fuerte -recuerda Tara-, debimos tener cuidado ya que no teníamos que gritar demasiado fuerte cuando nuestro equipo marcaba un gol, so pena de ser descubiertas!"

El 12 de junio, Tara votará por el candidato reformista Hussein Musawi. Éste promete suprimir la policía que vela por el mantenimiento de las costumbres, incluida la vestimenta de las mujeres en el espacio público.

Movilizar al electorado

En Teherán, la proximidad de las elecciones no impide a la larga columna de automóviles avanzar lentamente sobre la avenida Vali-e-Asr, en dirección del norte.

Los retratos un poco ajados del fundador de la República, el ayatollah, Jomeini y de su sucesor, Ali Jamenei, guías espirituales del país, observan a la población de lo alto de las fachadas de las casas.

El guía espiritual sigue teniendo la última palabra, como el último presidente reformador, Mohammad Jatami, lo aprendió por experiencia propia. Después de dos mandatos de decepciones, el electorado apenas había acudido a las urnas, en 2005.

"La elección de Ahmadineyad sancionó la retirada de la vida política de una gran parte del electorado de izquierda y reformador", explica el director de una famosa casa de discos iraní. "Tuvo el efecto de una guantada y esperamos que también haya sacudido a los electores."

Encuentro en la mezquita

En la Plaza Vanak, siempre muy animada con sus filas de taxis colectivos, encontramos a Parvin, una jurista de 32 años. Abordamos un vehículo y circulamos una media hora en dirección del norte, hacia una población al pie del monte Elbrus.

En su trabajo para una organización feminista, Parvin aconseja a las mujeres en los ámbitos de la educación, la higiene, el empleo y los microcréditos para la creación de cooperativas.

Nos entrevistamos con un grupo de mujeres en una pequeña mezquita. "Es el único lugar donde las mujeres, en su mayoría sin formación y religiosas, tienen el derecho a reunirse", explica Parvin.

Las mujeres llegan en buen número. Retiran sus zapatos y caminan descalzas sobre las alfombras, se sientan en semicírculo sobre el suelo y esperan. Sin distinción de edad, llevan abrigos negros y fular o chador. Algunas tienen junto a ellas a niños pequeños.

Parvin creció en una familia religiosa de la ciudad santa de Mashad pero se estableció en Teherán después de sus estudios. Aquí se gana la vida de manera independiente.

Como Tara, Parvin votará por Hussein Musawi, pero sin entusiasmo. "Podemos elegir sólo entre lo malo y lo peor", resume.

Susanne Schanda, Teherán, swissinfo.ch
(Traducción: Marcela Águila Rubín)

ELECCIONES IRANÍES

El actual presidente Mahmoud Ahmadineyad busca un nuevo mandato de cuatro años en las elecciones de este 12 de junio.

Los otros candidatos son Mohsen Rezai, también conservador, Hussein Musawi, reformador y antiguo primer ministro (durante la guerra Irán-Irak entre 1980 y 1988) y el otrora presidente del Parlamento, Mehdi Kharroubi.

Entre las 450 personas que anunciaron su candidatura figuraban 42 mujeres. Fueron censuradas por el Consejo de Guardianes.

En 2005, Mahmoud Ahmadineyad, alcalde de Teherán, sorprendió con su triunfo al ganar la elección contra el político Hashémi Rafsanyani.

Entre 1997 y 2005, el carismático Mohammad Jatami presidió Irán y autorizó la creación de numerosos diarios, además de que flexibilizó las normas sobre la vestimenta de las mujeres. Gracias él, Irán se había vuelto un socio de los países occidentales. Pero no pudo hacer nada contra el poder del guía espiritual.

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