Residencia para ancianos tras las rejas

Control de las celdas en la unidad ‘60plus’ de la prisión de Lenzburg. Pascal Mora/Keystone

Sillas de ruedas, camas articuladas, asideros para duchas y retretes… la infraestructura de la unidad ‘60plus’, en la prisión de alta seguridad de Lenzburg (Argovia), revela la presencia de personas que languidecen tras los barrotes.

Este contenido fue publicado el 23 agosto 2019 - 11:00

“Al principio preguntamos a varios presos mayores si estaban preparados para pasar de la “prisión normal” a la “prisión especial”. Algunos dijeron que aún eran jóvenes para mudarse a la “residencia de ancianos”. Otros se alegraron de poder tener condiciones penitenciarias más apropiadas para su edad”.

Marcel Ruf, director de la prisión de Lenzburg, y Erich Hotz, responsable de ‘60plus’, explican a swissinfo.ch el funcionamiento del primer espacio carcelario creado en Suiza, en 2011, para atender los requerimientos especiales de reclusos en edad avanzada.

‘60plus’ cuenta con 12 plazas, las cuales fueron planificadas originalmente para personas con trastornos psíquicos, por lo que no son totalmente adecuadas para presos en la tercera edad, precisan los directivos por escrito.

Marcel Ruf, director de la prisión de Lenzburg. Alessandro Della Bella/Keystone

“Tratamiento humano de la vejez”

De hecho, la unidad 60 plus es considerada como una suerte de laboratorio para el desarrollo futuro de las cárceles en lo que toca a reclusos de edad. “Es un primer paso hacia un tratamiento humano del envejecimiento y muerte de los detenidos mayores”, subraya Ueli Hostettler, director del estudio Fin de vida en prisión -contexto jurídico, instituciones y actores.

Ahí, la obligación de trabajar pasa a un segundo plano: Media jornada para las personas en condiciones, exentas aquellas imposibilitadas, pero todos reciben su “pensión de vejez”.

Y también para garantizar que todos tengan una estructura diaria y contrarrestar las tendencias al aislamiento, la unidad propone a los reclusos cursos para refrescar sus conocimientos, adquirir otros y de creatividad.

Pero no todo es miel sobre hojuelas. La novedosa unidad cuenta con el apoyo de un servicio externo de enfermería (Spitex) y con dispositivos especiales, pero eso es insuficiente. Para los directivos de Lenzburg, sería ideal que hubiera un lugar para atender a las personas sanas y otro para aquellas con problemas de salud.

“En ambas unidades debería haber lugares libres. Así, se podría trasladar un preso enfermo a la unidad de enfermería y, cuando estuviera mejor trasladarlo de regreso a la unidad de vejez”.

Múltiples desafíos

Lo desafíos de ‘60plus’ también tienen que ver con la preparación del personal y su disponibilidad para trabajar con detenidos cuyos requerimientos son diferentes, con la planificación de actividades. “Por ejemplo, cómo organizar un trabajo que tenga significado para ellos”.

Y, entre los temas que también habría que considerar, los directivos evocan el fin de vida, el testamento vital, los cuidados paliativos, la demencia, Exit, Dignitas… Temas fundamentales que aún no están reglamentados al interior de las prisiones en Suiza.

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