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Opinión Brexit: las lecciones clave para Suiza

Manifestación anti Brexit

Manifestación en contra del Brexit frente a la Comisión Europea, a principios de marzo. 

(Keystone / Olivier Hoslet)

punto de vista

Punto de vista

Por Claudio Zanetti

Han pasado más de mil días desde que el pueblo británico votó a favor de abandonar la Unión Europea. Y aún es un misterio cuál será exactamente la relación futura entre el Reino Unido y la Unión Europa. Llama la atención que, hasta el cierre de marzo, aún estaban múltiples opciones sobre la mesa: una separación sin acuerdo tras el Brexit, un acuerdo de último minuto, una posposición del Brexit e, incluso, una potencial cancelación del mismo.

Muchos se preguntan por qué la Unión Europea y el Reino Unido no logran ponerse de acuerdo. La respuesta es simple: las demandas de Londres y las de Bruselas crean un vacío en el que no hay soluciones. El tema de la frontera es el que mejor ilustra esta realidad. Para que el Brexit cobre sentido, el Reino Unido tendría que retirarse del mercado europeo único y de la unión aduanera. Esto permitiría al Reino Unido diseñar sus propias políticas comercial y migratoria.

Stefan Legge es investigador y catedrático en Economía del Instituto SIAW de la Universidad de San Gallen. Asimismo, es miembro del Consejo Futuro Global del Foro Económico Mundial (WEF).

( (Cortesía de Hannes-thalmann))

Pero la bien conocida frase de “retomar el control” implica forzosamente la existencia de una frontera entre el Reino Unido y la UE. Sin embargo, erigir esta frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda implica el riesgo de detonar un violento conflicto. Esto explica que la UE exija una solución permanente a este problema (conocido como la barrera irlandesa o Irish backstop). Y si no puede haber una frontera al interior de Irlanda, solo restan dos posibilidades: dividir al Reino Unido colocando la frontera en el mar de Irlanda, o dejar al Reino Unido íntegro dentro del mercado único. Ambas dos son imposibles de vender en Londres.

Lección número 1: no postergar

Nadie puede predecir cómo se resolverá el impase actual. Ninguna de las dos opciones citadas es atractiva. Pero si hay algo bueno que esta debacle le deja a Suiza -y otros países, incluida la Gran Bretaña- es que pueden obtener lecciones importantes.

La primera, en los días posteriores al voto del Brexit vimos a los políticos británicos intentando demorar, una y otra vez, el proceso de partida. Una posposición que no llevó a nada. En el plano interno, el problema consumió valiosos recursos y desvió una atención que correspondía a otros temas políticos.

En el plano internacional, la idea de que la Unión Europea se pondría nerviosa y haría concesiones de último minuto jamás se materializó. En contrapartida, los dirigentes británicos, incluida la primera ministra Theresa May, colocaron al país en una situación deplorable. Esta debería ser una advertencia para quienes tienen la intención en Suiza de congelar por años la conclusión del acuerdo marco con la UE. El resultado por defecto del Brexit fue una falta de acuerdo; el resultado por defecto de las negociaciones de un acuerdo marco entre Suiza y la UE será que los acuerdos existentes se vuelvan obsoletos. La posición de Suiza es mucho mejor a la británica, pero la inactividad es desaconsejable en ambos casos.

Lección número 2: la Unión Europea cobra peso

La segunda, la UE ya no es la cacofonía de egocentrismo que solía ser. Durante mucho tiempo, apareció como una entidad política débil y replegada sobre ella misma, y consumida por sus propias crisis. Podemos sostener que esto ha cambiado. La economía de la UE tiene casi la misma talla que la de Estados Unidos y es 40% superior a la de China a precios actuales. Si se le considera como un solo país, solo China e India tienen una población mayor. Es el bloque comercial más grande del mundo. La mitad de los países ricos del orbe son miembros de la UE. Consciente de estas cifras y de la influencia que tiene, la UE ha endurecido su tono frente a los Estados Unidos y China.

Suiza: ¿un viejo problema para la UE?

El Reino Unido y Suiza resienten el impacto de una Unión Europea revigorizada. Solicitando un nuevo aplazamiento del Brexit y concesiones suplementarias, los políticos británicos tuvieron que aprender que las concesiones serán mínimas y que mucha gente en la Unión Europea estará feliz de ver partir al Reino Unido. Una pérdida para la UE como conjunto puede ser una bendición para ciertos intereses en el seno de la UE. El Brexit compacta el Producto Interno Bruto de la UE en una proporción equivalente al peso que tienen sus 19 miembros más pequeños, si se fueran de la UE. Pero esta partida también abre nuevas oportunidades para la UE.

El presidente francés Emanuel Macron no lo admitirá, pero sus ambiciosos planes encuentran un terreno fértil en una UE posterior al Brexit. Tarde o temprano, Alemania entenderá que ya no está en capacidad de vetar los proyectos de los “Estados miembros del Sur” y que será difícil renegociar las reglas de la doble mayoría en el Tratado de Lisboa.Enlace externo Para muchas fuerzas al interior de la UE, llegó el momento de “liberarse de algunos viejos problemas”. Esto incluye, sin duda, los privilegios británicos, pero también el enorme vacío que marca Suiza en el mapa de la UE.

David y Goliat

Las consecuencias para Suiza ya se hacen patentes. Diversos países de Europa del Este han exigido contribuciones suizas más elevadas como resultado del ‘millardo de la cohesión’. No hace mucho tiempo, las autoridades alemanas se sintieron con la facultad de violar la legislación suiza adquiriendo discos compactos con información fiscal confidencial. Hace 10 años, las leyes sagradas del secreto bancario suizo fueron rápidamente abandonadas debido a la presión que hubo. Suiza volverá a ser David frente a Goliat. Las estadísticas comerciales destacan este desequilibrio: las exportaciones suizas hacia la UE ascienden a alrededor de 16 000 francos suizos por persona, mientras que las exportaciones de la UE a Suiza son de solo 350 francos suizos por habitante. No es sorprendente pues que la UE solo le ofrezca a Suiza dos opciones sobre el acuerdo marco: lo tomas o lo dejas.

Una última lección económica que se desprende de la aventura Brexit es el sorprendentemente bajo impacto que ha tenido hasta ahora en la economía del Reino Unido. Fluyeron múltiples predicciones de que habría una crisis económica inmediata tras la votación del Brexit y estaban equivocadas. La tasa de desempleo en el Reino Unido es de 3,9%, la más baja desde 1975. Sin embargo, la economía del Reino Unido está creciendo por debajo de la media del G-7 e investigaciones recientesEnlace externo hechas por Benjamin Born y otros expertos sugieren que sí habrá una pérdida significativa en la producción económica futura. Una de las principales razones por las que la situación económica no se ha deteriorado aún más es porque la libra esterlina se ha depreciado más del 10% frente al euro. Si Grecia hubiera tenido esta opción, las cosas hubieran sido distintas.

swissinfo.ch publica opiniones sobre una amplia gama de temas suizos y asuntos que tienen impacto para Suiza. La selección de artículos busca una diversidad de opiniones que intenta enriquecer el debate sobre los temas tratados. Las opiniones expresadas en estos textos pertenecen exclusivamente a sus autores y no reflejan necesariamente la visión de swissinfo.ch.

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Perspectivas

La saga del Brexit no tendrá un final feliz. Termine como termine, el Reino Unido tendrá que enfrentar las consecuencias de desafiar a su aliado y socio comercial más cercano, y en un momento en el que este se siente cada vez más envalentonado, actuando en consecuencia. El general y estratega chino Sun Tzu escribió: "Ganará quien sepa cuándo pelear y cuándo no pelear". El Reino Unido ha elegido el momento equivocado y no ha logrado desarrollar una estrategia para administrar el Brexit. El resultado no será catastrófico, pero sí habrá una pérdida significativa en el nivel de vida de los británicos. La posición de Suiza ante la UE es muy diferente. El país nunca ha sido miembro de la UE y tiene décadas de experiencia en las negociaciones con la UE. Esta experiencia es muy necesaria ahora, y lo mejor para Suiza sería comprender pronto las lecciones del Brexit.


Traducido del francés por Andra Ornelas

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