Coronavirus: ¿la mayor recesión de la posguerra?

El turismo, que perdió una cuarta parte de su volumen de negocios en el primer trimestre del año, es el sector más golpeado por el impacto de la pandemia. Keystone / Urs Flueeler

El producto interno bruto de Suiza sufrirá una contracción de entre un 5 y un 6% este año, según expertos en previsiones coyunturales. Pero ese es el escenario más optimista. Si la pandemia se recrudece, la economía suiza podría sumirse en una crisis aún peor que la de los años setenta.

El coronavirus asestó un duro golpe a la economía suiza ya en el primer trimestre de este año, haciendo que el producto interno bruto (PIB) disminuyera un 2,6% en comparación con los tres meses anteriores. Y, como resultado de las medidas adoptadas desde mediados de marzo para contener la epidemia, la recesión económica será aún más grave en el segundo trimestre. 

Para el conjunto del año, la Secretaría de Estado de Economía (SECO) prevé una caída del PIB del 6,2%, y un incremento del desempleo de hasta 3,8% anual (2,3% en 2019). Un poco más optimista, el Centro de Investigación Coyuntural KOF pronostica una caída del PIB del 5,1%. 

La Confederación y los cantones han adoptado una larga serie de medidas para aliviar el impacto de esta crisis. Se han puesto a disposición de las empresas créditos transitorios sin intereses, indemnizaciones para el desempleo parcial para un tercio de los empleados, se han evitado hasta ahora los despidos masivos, y se ha ampliado la compensación por pérdida de ingresos a los profesionales independientes. 

Este conjunto de medidas, por un valor de más de 60 000 millones de francos suizos, debería permitir a la economía suiza recuperarse en el segundo semestre del año y recuperar un sólido crecimiento en 2021. Pero ello, siempre y cuando no se produzca una nueva ola pandémica de grandes dimensiones y los principales mercados de exportación de los productos suizos, empezando por la UE, Estados Unidos y Asia, también salgan de la crisis. 

Si no es así, el PIB podría hundirse más de un 7% este año, según las previsiones de la SECO. Esta sería la peor contracción desde la Segunda Guerra Mundial. 


Presentamos a continuación un breve resumen de las principales crisis económicas que han afectado a Suiza en las últimas décadas.   

La crisis del petróleo

Tras dos décadas de auge económico y demográfico, Suiza también se vio muy afectada por la crisis mundial de la década de 1970. Provocada por razones políticas y energéticas, que condujeron a una explosión de los precios del petróleo en pocos días, esta crisis también está vinculada a factores estructurales. En Suiza, al igual que en muchos otros países europeos, marca el declive del sector secundario, especialmente de la industria pesada, y el advenimiento de una economía cada vez más basada en los servicios. En 1975, el PIB suizo cayó un 6,7%, lo que sigue siendo el récord negativo desde el período de posguerra.

El empleo se redujo en más del 10%, pero el número de desempleados se mantuvo por debajo del 1%: al no existir un seguro de desempleo obligatorio, cientos de miles de trabajadores extranjeros se vieron obligados a abandonar Suiza.

La larga recesión

Después de un crecimiento sostenido en la década de 1980, con pleno empleo, el decenio siguiente fue marcado por la “larga recesión”. El PIB no se desplomó, pero osciló durante varios años entre -0,9% y +0,5%. La tasa de desempleo alcanzó el 5,7%, un récord desde la posguerra. El mercado inmobiliario entró en crisis y los bancos se vieron obligados a recuperar miles de inmuebles y préstamos incobrables por valor de 40 000 millones de francos.

Después del 11 de septiembre

El ataque a las Torres Gemelas de Nueva York en 2001 sacudió la economía mundial y creó una gran inseguridad en el frente de las inversiones. La economía suiza solamente estuvo cerca de la recesión, pero experimentó un crecimiento anémico en los dos años siguientes. Entre 2001 y 2003, la tasa de desempleo aumentó del 1,5% al 4,3%. Con el fin de apoyar la recuperación económica, los principales bancos centrales, incluido el BNS, iniciaron una fase de bajas tasas de interés, que aún continúa.

La crisis financiera internacional

En Estados Unidos, la política monetaria de bajas tasas de interés seguida por la Reserva Federal favoreció la formación de una burbuja inmobiliaria, que estalló en 2007. La crisis de las hipotecas subprime, préstamos hipotecarios concedidos a clientes insolventes, se convirtió en una crisis financiera internacional al año siguiente. En Suiza, el Gobierno y el BNS debieron intervenir para rescatar el banco más grande, el UBS. En 2009, el PIB registró una brusca caída del 2,2%, pero Suiza se recuperó mejor que otros países europeos de esta crisis. Casi demasiado bien en cuanto a los tipos de cambio: la fuerza de la economía suiza en relación con la zona del euro empujaba al franco hacia arriba, amenazando a la industria de la exportación. Más de 10 años después, el BNS todavía tiene que centrar gran parte de sus esfuerzos en combatir la apreciación del franco suizo frente a la moneda europea.

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