The Swiss voice in the world since 1935

Primicia en Suiza: en Basilea, el electorado es minoría

Nadie
Basilea-Ciudad representa, en cierto modo, la punta del iceberg de una evolución que afecta a gran parte del país. Keystone / Georgios Kefalas

Basilea-Ciudad es el primer cantón de Suiza en el que el número de menores y personas sin la nacionalidad suiza supera ya al de las personas con derecho a voto. Una evolución que plantea numerosas preguntas en un país en el que se celebran votaciones con frecuencia.

Actualmente, en Basilea-Ciudad ya no se puede hablar sin reservas de una «decisión de la mayoría» en las frecuentes citas en las urnas, gracias a la democracia directa helvética: en este cantón, las personas con derecho a voto son una minoría.

De los 211.000 habitantes de Basilea-Ciudad, el 50.3% no puede acudir a las urnas, ya sea porque no tienen la nacionalidad suiza, porque son menores de 18 años, porque están bajo tutela o porque están empadronados en otro cantón y solamente residen en la ciudad renana durante la semana.

Contenido externo

En Ginebra, la proporción de personas extranjeras es aún mayor que en Basilea-Ciudad (42% frente a 39%). Sin embargo, en Ginebra, unas 35.000 personas con el pasaporte suizo y residentes en el extranjero tienen derecho a voto a nivel cantonal, mientras que en Basilea-Ciudad este grupo de la población solamente tiene ese derecho a nivel nacional. Esto significa que en Ginebra, la parte de la población con derecho a voto y a ser elegida sigue siendo mayoritaria.

Esta evolución plantea varias preguntas sobre la legitimidad de las votaciones. «Si un número cada vez mayor de personas queda excluido de la democracia, esto contradice el objetivo de garantizar que la acción del Estado cuente con el mayor apoyo posible, a fin de asegurar su aceptación», subraya la politóloga Eva Gschwind.

El riesgo, prosigue, es que el Gobierno y el Parlamento ya no logren orientarse adecuadamente para comprender lo que realmente quiere la población: «Así, acaban cada vez más en una especie de navegación a ciegas».

Para Eva Gschwind, lo que ocurre en este cantón urbano no es más que la punta del iceberg de una evolución que afecta a todo el país: «Suiza ya solamente crece gracias a la inmigración. La cuestión de cómo permitir que un mayor número de personas participe en la vida política afecta, por tanto, a toda Suiza».

No es únicamente la región de Basilea, con sus grandes grupos farmacéuticos de renombre mundial, la que atrae desde hace muchos años a numerosos profesionales procedentes del extranjero. El fenómeno es similar en varias otras regiones. Las naturalizaciones no logran salvar esta brecha creciente entre las personas con y sin derecho a voto.

Posibles soluciones

En Basilea-Ciudad, el número máximo de votantes se alcanzó hace 37 años. En aquel momento, la edad mínima para votar se redujo de 20 a 18 años, lo que permitió a casi dos tercios de la población ejercer sus derechos políticos. Hoy en día, una reducción de esta edad de 18 a 16 años a nivel cantonal —una medida adoptada hasta ahora únicamente por el cantón de Glaris— podría alterar el equilibrio.

En Basilea-Ciudad, los activistas a favor de la democracia proponen, para reforzar la participación, una nueva institución: un «consejo de la población» (Bevölkerungsrat). Según la responsable del proyecto, Claire Schärer, este órgano debería estar compuesto de la manera más representativa posible, gracias a un procedimiento en dos etapas basado en el sorteo.

Los menores y las personas que no posean pasaporte suizo también podrían participar en él. «La democracia significa: una persona, un voto. Pero en la realidad, no es así».

Este nuevo órgano se encargaría de debatir cuestiones complejas con voces expertas y de elaborar recomendaciones bajo consenso, destinadas a ser transmitidas a las instancias políticas tradicionales. La decisión final, sin embargo, seguiría recayendo en la minoría efectiva de la población residente con derecho a voto.

No obstante, en el cantón situado a orillas del Rin, una propuesta de este tipo ya se sometió a votación popular y fue rechazada en 2009. El otoño pasado, el Gobierno cantonal volvió a la carga presentando un nuevo proyecto de ley en este sentido. Si se aprueba, el censo electoral aumentaría en unas 3.000 personas.

Sin embargo, el apoyo a esta propuesta está lejos de estar asegurado. En 2024, la población de Riehen, uno de los tres municipios que componen el cantón de Basilea-Ciudad, rechazó un proyecto destinado a reducir la edad mínima, a pesar del apoyo de las autoridades locales.

Mostrar más

Debate
moderado por Benjamin von Wyl

¿Qué experiencias ha tenido en su país con los referéndums?

¿Ha participado alguna vez en un referéndum? ¡Cuéntenos su experiencia!

2 Me gusta
20 Comentarios
Ver la discusión

El derecho de voto para población residente sin nacionalidad suiza

Otro enfoque consiste en conceder el derecho de voto cantonal a las personas residentes sin la nacionalidad suiza. Esta medida está actualmente en vigor en los cantones de Neuchâtel y del Jura. Los intentos en este sentido han fracasado en varios cantones, entre ellos Basilea-Ciudad y, a finales de 2025, en Appenzell Rodas Exteriores y en Vaud.

El derecho de voto a nivel municipal para los extranjeros residentes está, en cambio, algo más extendido, especialmente en la Suiza francófona, es decir, la parte oeste del país.

La cuestión de una flexibilización de los procedimientos de naturalización también surge con regularidad. Basilea-Ciudad ha reducido recientemente de manera significativa las tasas, con la esperanza de aumentar notablemente el número de personas con derecho a voto.

Según Eva Gschwind, una baja participación electoral no constituye un argumento en contra de la ampliación del derecho de voto: «Hay una gran diferencia entre no poder votar y no querer votar».

El voto femenino, en 1971

El hecho de que una minoría imponga de facto su voluntad no es, sin embargo, nada nuevo en Suiza: solo con la introducción del derecho de voto de las mujeres pudo la mayoría de la población residente acudir a las urnas. Y eso ocurrió en 1971 a escala nacional. Las mujeres en Basilea‑Ciudad pudieron votar y ser elegidas desde 1966, es decir, antes de la introducción a nivel federal en 1971.

«Antes de la introducción del sufragio femenino, siempre era una minoría la que decidía por la mayoría», recuerda Eva Gschwind.

Adaptación al español, Patricia Islas

Los preferidos del público

Los más discutidos

En cumplimiento de los estándares JTI

Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI

Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

SWI swissinfo.ch - sucursal de la Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - sucursal de la Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR