Navigation

Skiplink navigation

Secta: A 25 años del drama del templo solar

Los bomberos de Cheiry no habrían podido imaginar el horror que les esperaba. Keystone / Edi Engeler

Hace un cuarto de siglo, Suiza despertaba con la noticia de un suicidio masivo en el seno de una secta. Totalmente fuera de lo común debido al número de víctimas, esa tragedia quedó en la memoria colectiva.

Este contenido fue publicado el 04 octubre 2019 - 11:38
swissinfo.ch y agencias

La magnitud del suceso causó un fuerte impacto, y no solamente en Suiza. Durante varios días, ese suicidio colectivo atrajo la atención de los medios de comunicación del mundo sobre la habitualmente apacible Suiza.

Tres dramas

End of insertion
El caso atrajo inmediatamente a periodistas de todo el mundo, como aquí en Cheiry, Friburgo. Keystone / Str

La noche del 5 de octubre de 1994, poco antes del amanecer, fueron descubiertos 23 cadáveres en una granja en llamas en el pueblo de Cheiry, en el cantón de Friburgo. Los cuerpos estaban envueltos en ropa de ceremonia. Aproximadamente al mismo tiempo, en un chalé en llamas en Salvan, en el cantón de Valais, eran hallados otros 25 cadáveres.

Al día siguiente, las autoridades canadienses anunciaron el descubrimiento de cinco cuerpos carbonizados en una cabaña en Morin Heights. Un pueblo a una hora en coche de Montreal, en Canadá.

Denominador común

End of insertion
Un agente de la policía de Quebec presenta objetos de culto de la secta. Keystone / Paul Chiasson

Rápidamente la investigación puso un nombre al común denominador de la masacre: la Orden del Templo Solar (OTS). Una secta apocalíptica cuyos miembros parecen haberse suicidado para alcanzar otra dimensión. Los dos fundadores del culto, Luc Jouret y Joseph di Mambro, perecen con sus seguidores.

Pero quedan interrogantes. En Salvan, las víctimas absorbieron drogas derivadas del curare (veneno). Los cuerpos no muestran signos de violencia. En Cheiry, contrariamente, 20 de las 23 víctimas tienen impactos de bala, casi todas en la cabeza. Estaban vivas en el momento del primer disparo. Algunas de las balas fueron disparadas con un arma encontrada en Salvan. 

Una secta esotérica

End of insertion
Capas, espadas... Los miembros de la OTS utilizaron toda esa parafernalia que recordaba a los caballeros del templo. Keystone / Paul Chiasson

 Todo comenzó en la década de 1980. Las conferencias del naturópata belga Luc Jouret seducen a personas abiertas al esoterismo, pero temerosas del apocalipsis. Con Jo di Mambro, un conocido estafador, Luc Jouret crea las estructuras de una comunidad. En 1989, la OTS contaba con 442 miembros, la mayoría de ellos franceses, suizos y canadienses.

El movimiento se pone al descubierto. A través de artículos en los medios de comunicación y anuncios publicitarios, presenta la imagen de una comunidad de hombres y mujeres felices, cercanos a la naturaleza.

Pero detrás de la fachada, hay una realidad más oscura. Un círculo de iniciados rodea a Luc Jouret y Jo di Mambro. Los dos gurús les hacen creer que pertenecen a una élite que podrá sobrevivir al apocalipsis en un lugar especialmente diseñado. 

Una historia de mucho dinero 

End of insertion
Expertos del Instituto Forense de Lausana se hicieron cargo de las necropsias de las víctimas. Keystone / Blaise Kormann

Le cocktail mystico-ésotérico-religieux servi par Jo di Mambro à grand renforts d'effets spéciaux convainc la plupart des adeptes. Mais la condamnation au Canada de membres de la secte pour détention illégale d'armes dérègle la machine. 

Certains pourvoyeurs de fonds prennent leurs distances, l'argent commence à manquer. Les maîtres de la secte préparent alors l'adieu à ce monde. Ils le nomment le «transit vers Sirius», pour rester dans une tradition ésotérique. 

Ce «voyage» qui a emporté, de gré ou de force, 53 personnes en Suisse et au Canada le 5 octobre 1994 n'est pas demeuré sans suite. En décembre 1995, 16 corps calcinés sont retrouvés dans le Vercors, en France. Et en mars 1997, cinq autres cadavres, calcinés eux aussi, sont découverts au Canada. Tous sont liés à la secte. 

Drama del pasado

End of insertion
Hoy en día, todos los vestigios de la OTS, como este templo encontrado en la planta baja de la granja Cheiry, han sido destruidos. Solamente quedan fotografías. Keystone / Ruben Sprich

En Salvan, como en Cheiry, ya no hay rastros de la tragedia. El chalé y la granja, sus escenarios, fueron arrasados hasta los cimientos. Se levantaron nuevas construcciones. No hay nada que recuerde los dramáticos acontecimientos.

“Ya nadie habla de eso en el pueblo”, explicaba el presidente de Salvan con motivo del 20º aniversario de la tragedia de 2014. Se pasó página, aun cuando algunas preguntas quedaron sin respuesta para los padres y familiares de las víctimas.  

En total, el conjunto de suicidios colectivos causó la muerte de 74 personas en Suiza, Francia y Canadá en el lapso de dos años y medio.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo