
Autoridades tutelares suizas se profesionalizan

Las medidas de protección infantil aumentaron 80% desde 2002, señal de que progenitores y autoridades se ven cada vez más desbordados con sus tareas. A partir de este año, las autoridades protectoras del menor se profesionalizan en Suiza.
En una piscina municipal, la policía atendió a un niño de 5 años que se encontraba solo y que decía no querer vivir más en casa de su madre y su padrastro, sino con su padre. El caso fue trasladado a las autoridades tutelares locales.
Poco después, el asistente tutelar del niño – nombrado ya con anterioridad para observar y asistir a la madre en su proceder como progenitora- alertó también a la comuna sobre el peligro que un menor puede correr al estar solo y lejos de casa.
La instancia tutelar local decidió entonces ordenar el desplazamiento inmediato del pequeño a una institución de cuidado, sin efectuar mayores aclaraciones.
La madre, con la patria potestad del niño, presentó un recurso reclamando su derecho a la custodia, y la justicia le dio la razón.
No se trata de un caso único, indica Andrea Weik, directora de la Oficina de Protección de Menores del cantón de Berna, al explicar que en algunas comunas han ocupado a personas sin formación específica en materia de protección tutelar para formar parte del consejo tutelar del ayuntamiento.
“De este modo se deciden medidas desproporcionadas en algunos casos, a causa de la falta de los conocimientos necesarios”, argumenta Weik.
Y si en este caso concreto se observan medidas exageradas, la otra variante más ampliamente conocida es aquella en la que las autoridades tutelares, desbordadas, tienden a la omisión. Un ejemplo:
Hace poco, el grupo de protección infantil del hospital cantonal de Berna informó a la Oficina de Protección de Menores regional lo siguiente:
Una madre acudió al hospital argumentando sospechas de abuso sexual contra sus hijos y señalando como responsable al padre de los chicos.
La evaluación médica concluyó que no había pruebas de abuso y que se observaban, por el contrario, características de un eventual desorden psíquico en la madre.
Y pese a otros avisos de peligro sobre el bienestar de los niños presentados por el entorno de los mismos a las autoridades tutelares competentes -como el hecho de una notoria mala alimentación bajo el argumento materno de sobrepeso- el caso no fue tratado.

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Superar los fantasmas del pasado
Finalmente, en manos de expertos
Estos casos son el telón de fondo de una situación que en varias comunas helvéticas ha sido moneda corriente: las personas elegidas para los puestos en el tribunal tutelar local podían tener profesiones tan diversas como lejanas de ese papel público: panadero, contador público, obrero.
Pero a partir de 2013 estos cargos solo pueden ser ocupados por psicólogos, trabajadores sociales, pedagogos y juristas.
Para Andrea Weik el cambio es más que bienvenido pues las decisiones erróneas que se han sucedido, como las descritas anteriormente, supone, no deberán ocurrir en el futuro.
“En el caso del niño de 5 años, las autoridades implicadas debían haberse informado con mucha mayor precisión sobre la situación familiar del pequeño para conocer lo que había detrás de su deseo de no vivir más con su madre. También debía haberse esclarecido la relación con su padre; y utilizar como último recurso la decisión de enviarlo fuera de su círculo familiar”.
Y en cuanto a la madre con presuntos trastornos psíquicos, idealmente se debía analizar si estaba imposibilitada para mantener la custodia de sus hijos, explica. “En ambos cuadros solo expertos podían tomar las medidas de apoyo adecuadas para favorecer el objetivo principal: el bienestar de los niños en cuestión”, asegura Weik.
La profesionalización del personal de atención al menor es una de las novedades que aporta la nueva Ley de Protección para Niños y Jóvenes y las normas relativas en la materia. “Un paso adelante que demuestra mayor consciencia de la importancia de la atención al menor”, considera Manuela Krasniqi, colaboradora científica del departamento de cuestiones de infancia y juventud en el gobierno helvético.
El Fondo Suizo para Proyectos de Protección Infantil, una asociación helvética que apoya proyectos de entrenamiento y prevención en la materia, dio el mandato a un grupo de científicos de comparar el sistema de protección infantil helvético con los de algunos otros países cuyos sistemas económicos y sociales se asemejen al helvético: Australia, Alemania, Finlandia, Suecia y Gran Bretaña.
La conclusión de las investigaciones: los sistemas de protección trabajan en dos direcciones: previsión y respuesta ante crisis y ambos caminos son necesarios para mantener un sistema de protección eficiente.
Adaptación: Patricia Islas

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